Lamborghini Temerario Tricolore: el híbrido V8 de 920 CV que ya se perfila como activo de colección

La marca recupera quince años después una denominación que en 2011 se limitó a 150 unidades, pero ahora la exclusividad depende del programa Ad Personam y no de un techo de producción. El horizonte razonable para medir su valor como activo arranca en las subastas de 2027.

El Lamborghini Temerario Tricolore ya tiene fecha y escenario: 24 de agosto de 2026, en The Quail, durante la Monterey Car Week. Quince años después del Gallardo LP 550-2 Tricolore, Sant’Agata Bolognese recupera una denominación que en 2011 funcionó como argumento de colección. Lo relevante para quien mira estos coches como clase de activo no es la bandera italiana sobre el capó, sino el método con el que la marca ha construido la escasez esta vez.

Del Gallardo Tricolore de 150 unidades al híbrido de 920 CV

El precedente es elocuente. El Gallardo LP 550-2 Tricolore de 2011 conmemoraba el 150 aniversario de la unificación italiana, montaba un V10 atmosférico de 5,2 litros y 550 CV con propulsión trasera y se limitó a 150 unidades para todo el mundo. Esa cifra sostiene hoy su condición de pieza codiciada.

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El Temerario juega otra carta. Bajo una carrocería bicolor, con Blu Marinus Shiny en la mitad inferior, Bianco Monocerus en la superior y Nero Noctis brillante en retrovisores, llantas y cubierta del motor, late un V8 biturbo de 3.995,2 cm³ asistido por tres motores eléctricos. La potencia combinada alcanza los 920 CV, de los que 800 CV proceden del motor de combustión, capaz de girar hasta 10.000 rpm. Es el único V8 de producción en un súper deportivo que llega a ese régimen.

Las prestaciones replican al Temerario estándar: 0 a 100 km/h en 2,7 segundos, 200 km/h en 7,1 segundos y 343 km/h de velocidad máxima. El chasis es nuevo, un spaceframe de aluminio con más de un 20% de rigidez torsional adicional, un 50% menos de componentes en el sistema híbrido y un 80% menos de longitud de cordones de soldadura. Peso en seco: 1.690 kg. Relación peso/potencia: 1,84 kg/CV.

El punto discutido es la batería: iones de litio con 3,8 kWh de capacidad, alojada en el túnel central, con carga en corriente alterna a 7 kW y unos 30 minutos para una recarga completa. La autonomía eléctrica ronda los 10 kilómetros. Lamborghini no lo esconde: aquí la electrificación busca respuesta instantánea y vectorización del par, no un gran turismo de larga autonomía.

La escasez ya no se fabrica con un número limitado, sino con una configuración que ningún otro propietario podrá replicar exactamente.

Ad Personam: el 96% de los Lamborghini sale de fábrica personalizado

El verdadero vector de exclusividad es Ad Personam, el programa de personalización de Lamborghini que cumple veinte años en 2026. Nació en 2006 como un catálogo de colores y materiales y hoy funciona como el eje creativo de la marca. El dato que lo resume: el 96% de los Lamborghini que salen de fábrica incorpora al menos un elemento personalizado, frente al 94% de los vehículos entregados en 2025.

En el habitáculo, el Tricolore recurre a Nero Ade con costuras en Rosso Alala, motivos hexagonales heredados del exterior, la palabra Tricolore bordada en los paneles de las puertas y una silueta del propio modelo reproducida en la zona posterior. Color, material, bordado y gráfico funcionan como una única composición.

El contexto reciente ayuda. En el Goodwood Festival of Speed de 2026, Lamborghini mostró dos Temerario configurados con tela Gessato, lana y materiales técnicos Corsa Tex by Dinamica en la versión Alleggerita. La alta costura ha entrado en el automóvil de producción, y con ella una vía de diferenciación que impacta en el valor de reventa.

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El Tricolore como activo: prima de configuración frente a serie numerada

Conviene tomar partido. El Temerario Tricolore no es una serie limitada numerada, sino una configuración creada por Lamborghini Centro Stile y ejecutada vía Ad Personam. Quien lo compre esperando la revalorización de un Gallardo Tricolore está comprando otra tesis: la exclusividad no vendrá de un techo de producción oficial, sino de la especificación concreta y de su irrepetibilidad.

Eso cambia el perfil de riesgo. En el mercado de clásicos recientes, la prima se concentra en dos extremos: las series cortas documentadas y los ejemplares con especificación extrema y trazabilidad completa. El Tricolore pertenece al segundo grupo, y su comportamiento dependerá de tres factores: el volumen real de unidades con esta combinación, el kilometraje de llegada al mercado secundario y la conservación del paquete cromático original, que en los acabados bicolor es lo primero que penaliza una tasación.

Hay un matiz técnico relevante. El salto del V10 atmosférico al V8 biturbo híbrido coloca al Gallardo y a sus contemporáneos en una categoría que el coleccionista empieza a leer como última generación atmosférica. El Temerario no compite ahí: compite en el terreno de la ingeniería híbrida mejor ejecutada.

El Gallardo Tricolore se sostiene sobre un número: 150 unidades. El Temerario Tricolore tendrá que sostenerse sobre una especificación irrepetible.

El primer termómetro real llegará en las subastas de clásicos y youngtimers de enero, cuando el mercado empiece a pronunciarse sobre los híbridos de altas prestaciones. Mi lectura es que la bandera italiana ayudará a vender, pero no será el argumento decisivo en una tasación.

💎 Veredicto Wealth

El Temerario Tricolore es hoy una pieza de preservación de capital, no de revalorización rápida: su prima depende de la especificación Ad Personam y no de una serie numerada. Vigile la liquidez del segmento híbrido y el kilometraje en la reventa.


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