Binance deslistará Epic Chain (EPIC) y QuickSwap (QUICK) de su mercado de intercambio al contado el próximo 28 de octubre. El anuncio, hecho público tras la revisión periódica con la que el mayor exchange del mundo filtra sus listados, ha dejado una víctima clara: QUICK se desploma cerca de un 10% en apenas unos minutos, mientras EPIC ha logrado recuperar buena parte del golpe inicial.
Para quien no siga el día a día del sector, perder el respaldo de Binance se parece bastante a que un producto desaparezca de los estantes de la principal cadena de supermercados. La moneda sigue existiendo en otras tiendas, pero se queda sin su mayor escaparate y, con él, sin buena parte de su liquidez.
Qué ha decidido Binance y cuándo deja de operarse cada producto
Los datos de mercado reflejan el castigo de forma casi inmediata. QUICK cayó cerca de un 10% por debajo de su nivel previo al aviso y, apenas 17 minutos después de que se publicara el comunicado, seguía cotizando un 6,69% más bajo, según los gráficos de la plataforma TradingView. EPIC retrocedió alrededor de un 9% en el primer momento, pero después rebotó y llegó a cotizar un 5,61% por encima del precio que tenía antes del anuncio.
Binance sostiene que su revisión de listados evalúa factores como el volumen de trading, la actividad de desarrollo, y el compromiso del equipo que hay detrás de cada proyecto. No es una decisión caprichosa: es el filtro con el que el exchange decide qué monedas merecen seguir en su escaparate y cuáles ya no cumplen los mínimos.
La retirada, además, no es instantánea ni se limita al mercado al contado. Binance irá apagando EPIC y QUICK por etapas hasta final de año, y cada fecha deja menos margen a quien todavía tenga fondos ahí:
- 15 de octubre: se suspenden los préstamos con margen para ambos tokens y desaparecen del servicio de Compra y Venta de Cripto.
- 20 de octubre: ya no se podrán abrir nuevas posiciones de futuros y Binance liquidará todos los contratos de EPIC y QUICK. Ese mismo día cierra los préstamos pendientes, los saca del margin trading y los retira de Binance Pay.
- 21 de octubre: Spot Copy Trading elimina ambos pares y vende automáticamente los activos restantes a precio de mercado. Simple Earn también redime las posiciones Flexibles y Bloqueadas a la cuenta Spot.
- 28 de octubre: termina el trading al contado, se eliminan todas las órdenes abiertas y los Trading Bots se detienen en ambos pares. Binance Convert y las Gift Card dejan de aceptarlos.
- 29 de octubre: los depósitos de EPIC y QUICK ya no se acreditarán en las cuentas de los usuarios.
- 28 de diciembre: Binance deja de procesar retiros de ambos tokens.
- 29 de diciembre: el exchange podría convertir los saldos residuales en stablecoins, aunque avisa de que esa conversión no está garantizada.
La cuenta atrás deja a los operadores apalancados apenas 6 días para cerrar sus posiciones y unas dos semanas para salir de los fondos al contado antes de que el trading se detenga por completo.
Un deslistado no mata al proyecto, pero le arrebata el mercado que lo hacía visible: sin liquidez, el precio se sostiene más en la inercia que en la demanda real.
Por qué Binance deslista tokens y qué significa la etiqueta de vigilancia
Antes de llegar a esta decisión, ambos tokens pasaron meses bajo la Monitoring Tag, la etiqueta de vigilancia con la que Binance marca los activos que considera más volátiles o arriesgados que el resto. QUICK recibió esa marca el 30 de abril y EPIC, el 22 de mayo. La propia compañía advertía ya entonces de que estos tokens podían dejar de cumplir los criterios de listado.
Quien siga el sector lo reconocerá: la etiqueta funciona como un aviso amarillo. No implica una salida inmediata, pero sí anticipa que el proyecto está en el punto de mira del exchange.
Precedentes, riesgos y qué mirar a partir de ahora
El guion se ha repetido varias veces en los últimos meses. En agosto, ICON (ICX) y Secret (SCRT) marcaron nuevos mínimos históricos tras caer un 12,5% y un 18,8% al conocerse su salida. A principios de ese mismo mes, PIVX se dejó un 19,27% y Vulcan Forged PYR (PYR) un 18,31% con otro aviso diferente.
Hubo una excepción. Vanar (VANRY) llegó a cotizar un 8,23% más alto pese a las pérdidas iniciales, un comportamiento parecido al rebote que ha protagonizado EPIC en esta ocasión. La lectura es prudente: no todo deslistado termina en desplome, pero casi nunca es una buena noticia.
Lo que suele ocurrir después combina dos efectos. El primero es la pérdida de liquidez: al desaparecer los pares contra dólar y contra otras monedas, quien quiera vender tendrá que buscar plataformas descentralizadas o exchanges más pequeños, donde el precio se mueve con mucha más facilidad. El segundo es de confianza. Para buena parte del inversor minorista, figurar en Binance era una señal de que el proyecto cumplía unos mínimos, y cuando esa señal se apaga, algunos holders prefieren vender antes de quedarse atrapados.
Conviene recordar que QuickSwap es una de las plataformas de intercambio descentralizado más veteranas de la red Polygon, y que Epic Chain nació con la promesa de aportar infraestructura para activos del mundo real. Son proyectos con recorrido, no monedas creadas ayer. Eso no los blinda —la historia del sector está llena de nombres que parecían sólidos y hoy ya no existen—, pero explica por qué su salida levanta más ruido que la de un token recién lanzado.
Habrá que seguir de cerca dos fechas. La primera es el propio 28 de octubre, cuando se cierre el trading al contado y los sistemas automáticos vendan por defecto. La segunda es el 29 de diciembre, cuando Binance podría convertir en stablecoins los saldos que sigan ahí: la compañía avisa de que la conversión no está garantizada, así que quien tenga monedas olvidadas y no las retire antes se expone a una sorpresa desagradable.
Para el inversor medio, el mensaje es sencillo: revisar la cartera por si hay EPIC o QUICK dormidos y decidir antes de que lo decida el exchange.




