Las buenas noticias no siempre vienen de donde la directiva de la empresa se las espera. Por ejemplo, es posible que en Telefónica no contaran con que los resultados de la primera vuelta de las elecciones de Brasil y las encuestas que dibujan a Flávio Bolsonaro como favorito en la segunda sirvieran para mejorar sus datos en la Bolsa, pues, a pesar de lo controvertido de las políticas de su padre, la realidad es que su gobierno dio más seguridad jurídica a las empresas que el de Lula da Silva.
Lo cierto es que la posición de Telefónica en el país sudamericano es clave. No es casual que sea, junto con Venezuela, uno de los dos países donde no ha vendido su filial local, y es el único en el que quiere mantener su presencia a largo plazo. Y es que la empresa ha mejorado sus datos en Bolsa algo más del 2% desde los resultados del pasado domingo. Será interesante ver qué ocurre a medida que se acerca la segunda vuelta y si esta confirma la victoria del candidato preferido de los mercados.
Asimismo, Vivo, la filial brasileña de la compañía, es responsable del 35% del Ebitda de su matriz, según datos de Finanzas.com. Por tanto, contar con estabilidad legal a medio plazo es clave para su negocio; de hecho, es uno de los cuatro países que siguen considerando un mercado clave, junto con España, Alemania y el Reino Unido. Además, la filial cerró el pasado mes de junio con 119 millones de accesos.

Según sus propios datos, solo en el segundo trimestre generó 2.684 millones de euros de ingresos, un 17,8% más a tipos de cambio corrientes, mientras que el Ebitda ajustado aumentó un 21,6%, hasta los 1.168 millones. Es cierto que la situación todavía puede complicarse, pues Telefónica aún tiene algunas cuestiones legales pendientes en el país latinoamericano.
Vivo es una pieza clave del rompecabezas de Telefónica
Es cierto que la apuesta por Brasil sigue siendo fundamental dentro del futuro de la empresa. Ha sido lo suficientemente importante para sus resultados como para que hayan decidido mantener su presencia en este territorio, al mismo tiempo que han vendido el resto de las filiales de la región. Se trata de uno de los países de mayor población donde operan y, de los territorios fuera de las fronteras españolas, es el que menos dolores de cabeza les ha causado en los últimos años.
Y es que, mientras intentan estabilizar la situación en el Reino Unido y todavía lidian con una crisis en Alemania que incluye una rebelión de accionistas en el país bávaro, en Brasil siguen creciendo. Sus resultados siguen mejorando mes a mes y el informe interno de Telfisa insistía, incluso con Lula en el poder, en que todas las señales apuntaban a una aceleración de su crecimiento en los próximos años.
No es la única empresa beneficiada por la posible victoria de Bolsonaro
Lo cierto es que Telefónica no es la única empresa española que se ha beneficiado del posible cambio en la situación política de Brasil. Santander también ha visto cómo mejoran sus datos en Bolsa, y otras firmas como Repsol y Mapfre se han visto igualmente en una posición favorable. De hecho, según Jefferies, la mayoría de las empresas cotizadas que operan en el país se pueden ver beneficiadas por un cambio de gobierno que permita más políticas liberales.
De todos modos, no es como si Telefónica o cualquier otra de las compañías españolas que pueden verse favorecidas tuvieran capacidad para alterar el escenario. La situación política de Brasil es compleja y, con varias semanas por delante antes de la elección y la posibilidad de un cambio en los vientos políticos en España, hay motivos para mirar los mercados con optimismo a raíz de estos movimientos geopolíticos.




