Los resultados de Goldman Sachs disparan un 40% el beneficio hasta 17.500 millones de dólares en nueve meses.
El gigante de la banca de inversión que dirige David Solomon ha cerrado los nueve primeros meses del año con un beneficio neto de 17.500 millones de dólares, equivalentes a unos 15.630 millones de euros. La cifra supera en un 40% los 12.559 millones del mismo periodo de 2025, un salto que devuelve al banco a la senda de crecimiento de dos dígitos que había perdido tras la resaca de los tipos altos. El detalle completo de la cuenta de resultados está disponible en la página de relación con inversores de Goldman Sachs.
El motor ha sido la mesa de renta variable. Solo en el tercer trimestre, Goldman registró 18.679 millones de dólares en ingresos netos, el segundo mejor trimestre de su historia en negociación con acciones. La entidad superó las previsiones del consenso, que anticipaba un cierre algo más flojo por la debilidad del negocio de fusiones y adquisiciones.
La lectura no es aislada. La temporada de resultados de Wall Street llega con los grandes bancos estadounidenses mostrando una resistencia que muy pocos anticipaban hace seis meses, cuando el mercado descontaba un frenazo del crédito corporativo. Goldman, el más expuesto a los mercados de capitales, se ha convertido en el primero en confirmar que ese frenazo sigue sin llegar.
David Solomon lo ha puesto en palabras. ‘En un entorno operativo complejo, nuestros clientes siguieron recurriendo a Goldman Sachs por nuestras capacidades de asesoramiento, ejecución y financiación de primer nivel’, ha declarado el presidente y consejero delegado de la entidad.
La banca de inversión no vive de prestar dinero, sino de cobrar por el ruido: cuanto más se mueve el mercado, mejor le sale el trimestre.
El propio Solomon ha subrayado que las cuentas se tradujeron en los segundos ingresos netos trimestrales más elevados de su historia y en un beneficio récord en lo que va de año. No es una frase de folleto. Es la constatación de que la franquicia de negociación tapa, trimestre tras trimestre, el agujero que dejan otras áreas de la entidad.
La temporada de resultados de Wall Street mira al trading
El patrón se repite en los grandes nombres del sector. Las mesas de renta variable y de renta fija, divisas y materias primas han compensado el parón de las salidas a bolsa y de las operaciones corporativas. Goldman, que obtiene buena parte de sus ingresos de estas actividades, es el termómetro más sensible al apetito por el riesgo. Cuando la volatilidad aprieta, sus mesas ganan.
Eso sí, la comparativa con el ejercicio anterior invita a cierta prudencia. Un crecimiento del 40% en nueve meses es difícil de sostener cuando la base de partida deja de ser baja y el entorno de tipos deja de jugar a favor. El mercado lo sabe y ya lo está descontando en la cotización del valor.
La dependencia del mercado que sostiene el beneficio de Goldman Sachs
Hay un detalle que conviene no perder de vista. Goldman no es un banco comercial que gana dinero con el margen de intereses; es una fábrica de comisiones ligada al ciclo de los mercados. Cuando el dinero se mueve, sus mesas cobran. Cuando se queda quieto, el resultado se resiente. Ese perfil explica tanto los trimestres brillantes como los baches que llegan después.
La historia reciente lo confirma. En los años posteriores a 2022, con el endurecimiento monetario de la Reserva Federal, la entidad pasó de unos beneficios excepcionales a una sequía prolongada en fusiones y colocaciones. La recuperación que ahora se refleja en las cuentas depende de que Washington y Bruselas no vuelvan a apretar el freno regulatorio sobre la gran banca. Puedes consultar el contexto del modelo de negocio en la definición de banca de inversión.
El riesgo, por tanto, no es que Goldman haya dejado de ganar dinero, sino que su resultado sigue siendo rehén de un mercado que no controla. La próxima cita será la del cuarto trimestre, cuando se sabrá si el cierre de año confirma el récord anual o si el negocio de asesoramiento vuelve a quedarse atrás. Ahí se verá si el desempeño de este 2026 fue un pulso del trading o una recuperación de fondo.




