Desde hace meses, el proceso de licitación de las concesiones de algunas de las rutas clave del autobús español está detenido como medida cautelar. La decisión de los tribunales ha llegado después de que FlixBus introdujera un recurso insistiendo en que las empresas incumbentes tienen ventaja por saber cómo funcionan las subvenciones que ha asumido el Ministerio en los últimos años, y que ni siquiera se incluyen en los pliegos de contrato. Es una decisión que permite que Alsa, igualmente la favorita para reeditar las licitaciones, siga operando estas rutas vencidas a medio plazo.
Pero, a la espera de la decisión de los tribunales, lo cierto es que la CNMC ya había avisado de esta situación. En el documento titulado «Informe sobre los borradores de pliegos tipo de los contratos de concesión de servicio público de transporte regular de viajeros por carretera», entregado al Ministerio en octubre del año pasado, se señalaban las diferencias en la capacidad de competir en estas licitaciones entre las grandes empresas del sector en España, como Alsa o Avanza, y las pymes y empresas extranjeras que quieran competir.
En el texto, la Comisión insiste en la existencia de una «asimetría de información entre el contratista y la Administración», señalando que para evitarla es necesario que las empresas incumbentes aporten datos transparentes y detallados. Pero va más allá, pues la Comisión insiste en que los datos que han compartido las empresas que siguen operando las rutas no siempre han sido correctos.
La CNMC señala que «la cláusula 6.2 de las prescripciones técnicas particulares (PPTP) parece reflejar la posibilidad de que la información facilitada por el incumbente no sea cierta. La CNMC considera que asegurar que la información facilitada por el incumbente sea una información veraz, actualizada y suficiente es un aspecto crítico para asegurar la competencia de las licitaciones, de tal forma que el órgano de contratación debe asegurar la veracidad y la suficiencia de los datos facilitados por el incumbente», según recoge el texto del informe.

También consideran que «las referencias relativas al «máximo nivel de calidad», incluidas en el PPTP, no son aconsejables y deberían replantearse, siendo incluso contradictorias con los indicadores de calidad fijados en los pliegos (que establecen, por ejemplo, un requisito mínimo de calidad percibida de 7 puntos, sobre un máximo de 10). Por el contrario, la CNMC valora de manera positiva que la dotación mínima de personal no sea en régimen de exclusividad», un punto de los pliegos que consideran que castiga a las pymes del sector.
La matriz de Alsa confía en mantener las licitaciones
En cualquier caso, la matriz de Alsa, Mobico, se siente especialmente cómoda con las licitaciones en España. En 2025, su presidente ejecutivo, Phil White, dejaba claro que entraban a las licitaciones españolas con la confianza de quien nunca pierde. «Por supuesto, no hemos perdido ni un solo contrato de larga distancia en toda nuestra historia en España. Como señaló, los ingresos de larga distancia representan el 17% del total de la compañía. Es un buen margen; si bien es cierto que tras un proceso de licitación se suele perder algo de margen —ya que es necesario reducir los precios—, posteriormente se produce una recuperación gracias al aumento del número de pasajeros», defendía en la presentación de resultados del segundo semestre de 2026.
Es un punto sobre el que ha hecho énfasis en su más reciente presentación de resultados. «Cuando somos el operador incumbente conseguimos alrededor del 95% de los contratos de larga distancia», señalaba Brian Egan, director financiero de Mobico Group, el pasado 29 de julio, quitando seriedad a la preocupación ante la reapertura de las licitaciones españolas que podría ocurrir en los próximos meses, dependiendo de lo que ocurra en tribunales, pues mientras tanto Alsa y su matriz se están beneficiando de operar en rutas con licitaciones vencidas.
La licitación sigue congelada
En cualquier caso, las licitaciones que se han abierto en los últimos tiempos en España siguen congeladas. A principios de año, el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales (TARC) suspendió cautelarmente la licitación de la concesión estatal de autobús Madrid-Zaragoza-Cataluña, tras el recurso presentado por FlixBus contra los pliegos elaborados por el Ministerio de Transportes.

Los motivos del TARC y de FlixBus para presentar el recurso son muy cercanos a los avisos que hizo la CNMC meses antes. Las diferencias de información entre los incumbentes y las empresas interesadas hacían complicada su participación y, según la empresa de origen alemán, esta situación rompe con las normativas europeas.
FlixBus, además, señala que los pliegos de condiciones de la licitación no contemplaban el impacto real que tendría una autorización de cabotaje (la posibilidad de que operadores internacionales realicen trayectos nacionales dentro de esa misma ruta). Tampoco se toman en cuenta los subsidios al consumidor que se han hecho en los últimos años y que se han traducido en más de 400 millones de euros para las empresas que siguen operando estas rutas, a pesar de que las concesiones están vencidas, en algunos casos desde hace más de diez años.




