Blur token cae un 28% a mínimos históricos tras anunciar el cierre de su web

El cierre de la web afecta solo a la interfaz: los contratos seguirán operando en la cadena. El valor bloqueado en Blur ha caído a 22,63 millones de dólares desde los 215,9 millones que alcanzó en marzo de 2024.

El token BLUR se ha hundido hasta los 0,01267 dólares, un mínimo histórico, después de que el marketplace de NFT que lo emitió anunciara que cerrará su página web el 12 de noviembre. El desplome ronda el 28,4% en apenas 24 horas.

En el momento de publicarse esta información, BLUR cotizaba a 0,01347 dólares con un volumen diario de negociación de 56,06 millones de dólares, según los datos de mercado que recoge BeInCrypto. Para un token que hace dos años movía cifras muy distintas, la lectura es difícil de matizar.

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El anuncio llegó a través de una publicación en X. En ella, el equipo aclara que el cierre afecta solo a la interfaz: los contratos del marketplace seguirán operando on-chain, es decir, en la propia cadena de bloques, sin depender de una página que los sirva. BLUR mantendrá además el control de su fee switch, el interruptor que decide si el protocolo cobra comisiones sobre la actividad que pasa por él.

Qué se apaga y qué sigue encendido en Blur

La parte que desaparece es la puerta de entrada. El sitio oficial del marketplace, desde el que cualquier usuario podía comprar, vender y pujar por NFT —los tokens no fungibles, certificados digitales únicos que representan desde una ilustración hasta una entrada de concierto— sin escribir una línea de código.

El golpe llega también por el lado del crédito. Blend, el protocolo de préstamos con NFT como garantía que Blur lanzó en 2023, dejará de ofrecer nuevos préstamos el 12 de noviembre. Quien tenga uno abierto tendrá que devolverlo antes de esa fecha o asumir el impago.

El protocolo puede seguir vivo en la cadena, pero sin web ni préstamos nuevos lo que se apaga es la puerta por la que entraba el dinero.

No es un cierre aislado. Blast, la red de Capa 2 de Ethereum (una cadena secundaria que procesa operaciones más rápido y más barato que la principal) que también fundó Tieshun ‘Pacman’ Roquerre, arrancó su propio apagado unos días antes y dio a sus usuarios hasta el 26 de octubre para retirar fondos a través de su interfaz.

Un desplome que llevaba dos años cocinándose

El precio es la consecuencia visible, no la causa. El valor total bloqueado en el protocolo —el TVL, la suma de dinero depositada en sus contratos— se sitúa en 22,63 millones de dólares, según el agregador de datos DeFi DefiLlama. En marzo de 2024 llegó a rozar los 215,9 millones. La pérdida supera el 89%.

Las comisiones cuentan una historia parecida. En el primer trimestre de 2023, con el mercado NFT en plena fiebre, Blur recaudó 25,58 millones de dólares. Dos años después, en el primer trimestre de 2025, la cifra había caído a 2,33 millones. En el tercer trimestre de 2026 las comisiones fueron prácticamente nulas y en los últimos 30 días no se ha registrado ninguna.

Los movimientos de las últimas horas apuntan en la misma dirección. El WETH —la versión de Ethereum que se usa para pujar dentro de la plataforma—, depositado en el fondo de ofertas bajó de unos 6.991 a 6.703 entre el 12 y el 13 de octubre. El TVL de Blend pasó de 7,03 a 5,69 millones en ese mismo tramo y el número de NFT de gama alta usados como colateral —es decir, como garantía de esos préstamos— cayó unas 160 unidades: Azuki bajó de 271 a 229 y Pudgy Penguins, de 289 a 259.

Qué dice este cierre del mercado NFT y qué habrá que vigilar

Para entender la magnitud conviene recordar de dónde viene Blur. El marketplace aterrizó en 2022 dispuesto a arrebatarle a OpenSea el trono del mercado NFT, que había vivido su burbuja en 2021 y después un invierno largo. Lo consiguió con dos armas: comisiones cero para el usuario y un reparto masivo de tokens entre quienes operaban en la plataforma. El volumen se disparó, BLUR se convirtió en uno de los tokens más negociados del sector y la estrategia pareció funcionar.

El problema de ese modelo es que la liquidez que se compra no se queda. Cuando el precio del token cae, el incentivo que atrae a los operadores se apaga con él y el volumen emigra a la siguiente plataforma que reparta algo mejor. Es un patrón que el sector ya vio en el verano de 2020, cuando una oleada de protocolos DeFi repartió recompensas parecidas y buena parte de ellos quedaron vacíos en cuanto dejaron de pagar.

Hay un segundo riesgo, más concreto para quien tenga posiciones abiertas. Que el protocolo siga funcionando en la cadena no significa que siga siendo utilizable: sin interfaz, operar en Blur exige conocimientos técnicos y herramientas externas. Para la mayoría de usuarios, un marketplace sin web es un marketplace cerrado. La caída del colateral en Blend apunta en la misma dirección, con menos NFT de primera fila depositados y préstamos que se cortan.

Dicho de otro modo: esto no certifica la muerte del mercado NFT, pero sí cierra una etapa. La de un sector en el que un token podía comprar cuota de mercado durante años sin que la actividad real lo sostuviera.

Queda una fecha para comprobarlo. El 12 de noviembre se sabrá cuántos prestatarios de Blend devuelven el dinero y si queda alguien operando en los contratos. También estará en juego el fee switch: sin actividad que gravar, su control vale lo que un interruptor sin corriente.


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