El diario ecuatoriano Expreso cierra su edición impresa tras 53 años y concentra su actividad informativa en digital. La cabecera, editada por Granasa, publicó su último ejemplar en papel el viernes 9 de octubre.
El último ejemplar en papel y el nuevo perímetro digital
La edición impresa de Expreso, fundado en 1973 en Guayaquil, puso fin a más de cinco décadas en los quioscos ecuatorianos. El cierre del papel no supone la desaparición de la marca: la cabecera mantiene su actividad periodística en internet, y la compañía editora sostiene que su compromiso informativo continúa en el canal digital.
El otro diario del grupo, Extra, conservará su doble edición, en papel y en formato digital, según la información difundida por la propia editora. Gráficos Nacionales S. A. (Granasa) atribuye la decisión a las dificultades económicas acumuladas y sitúa la pérdida de publicidad como el factor determinante: la compañía asegura haber perdido cerca del 70 % de sus ingresos publicitarios durante los meses de conflicto con el Gobierno ecuatoriano.
La última portada recogía la interpretación de sus responsables: ‘Expreso abandona el papel orillado por el acoso estatal’. Es la lectura de la empresa editora, expuesta en su ejemplar de despedida, y no una calificación acreditada judicialmente.
El digital toma el relevo. La compañía sitúa el origen del deterioro en el enfrentamiento mantenido con el Gobierno y con varios organismos públicos, un pulso que, según su versión, ha condicionado la relación con los anunciantes y la capacidad financiera del grupo. El presidente ejecutivo de Granasa, Galo Martínez Leisker, ha denunciado amenazas a clientes mediante posibles actuaciones del Servicio de Rentas Internas (SRI) y de la Unidad de Análisis Financiero y Económico (UAFE).
El cierre del papel deja a Expreso con una marca intacta y un modelo de ingresos por reconstruir, pendiente de la junta del 13 de octubre.
Intervención administrativa y junta de accionistas del 13 de octubre
El historial corporativo del último año explica buena parte del movimiento. Los hitos que han marcado la relación entre Granasa y la Administración ecuatoriana son los siguientes:
- Septiembre de 2025: el Servicio de Rentas Internas (SRI) inicia actuaciones sobre los distribuidores de los periódicos del grupo.
- Febrero de 2026: la Superintendencia de Compañías, Valores y Seguros interviene la compañía a petición de Inmobiliar, titular de un 2,56 % del capital, en plena disputa sobre derechos societarios, y acceso a la información.
- Abril de 2026: Expreso y Extra publican portadas en blanco como protesta por las actuaciones judiciales y administrativas contra la editora.
- 9 de octubre de 2026: el diario publica su último ejemplar impreso y confirma la continuidad de la marca en digital.
- 13 de octubre de 2026: junta general extraordinaria de accionistas para examinar la situación financiera y posibles ventas de propiedades y marcas editoriales.
La junta abordará también las obligaciones laborales de la compañía y el destino de los recursos que puedan obtenerse con la venta de activos. Por el momento no se ha concretado públicamente el alcance de la reorganización ni el número de trabajadores que podrían verse afectados. La cifra no es pública.
En paralelo, la Superintendencia ha defendido la intervención como una actuación legal destinada a supervisar la situación financiera de Granasa y a corregir posibles irregularidades. Su responsable, Luis Cabezas-Klaere, rechazó en abril las acusaciones de presión estatal y vinculó el levantamiento de la medida al cumplimiento de obligaciones societarias. La editora sostiene que esas actuaciones han limitado su capacidad comercial.
Las investigaciones por presuntas irregularidades tributarias y lavado de activos, abiertas tras las actuaciones del SRI, han sido rechazadas por la empresa, que sostiene que no se han demostrado los hechos que se le atribuían. La compañía vincula la acumulación de expedientes con el deterioro de su reputación y sus relaciones comerciales. La disputa continúa.
La reacción institucional y la lectura de negocio
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) ha lamentado el final de la edición impresa y ha pedido a las autoridades ecuatorianas que cesen las actuaciones de hostigamiento contra periodistas y medios críticos. La organización advierte de que las presiones económicas y administrativas pueden convertirse en instrumentos de censura indirecta. Martha Ramos, presidenta de su Comisión de Libertad de Prensa e Información, ha señalado que el deterioro económico de un medio no puede analizarse de forma aislada cuando viene precedido de actuaciones estatales. Fundamedios considera que la sucesión de actuaciones contra Granasa ha creado un riesgo de asfixia financiera para la compañía.
Para el negocio del sector, el caso concentra tres frentes que la junta del 13 de octubre deberá ordenar: la continuidad editorial de la marca en digital, la venta eventual de activos y marcas y el sostenimiento de las obligaciones laborales del grupo. El cierre del papel no resuelve ninguno. Extra conserva el papel mientras busca su hueco digital, de modo que el grupo operará con dos ritmos editoriales distintos. El calendario manda.
📡 El Radar del Sector
- El vacío que llena: El final del papel obliga a Expreso a reconstruir su modelo de ingresos en digital tras perder cerca del 70 % de su publicidad.
- El reto por delante: Granasa debe ordenar su situación financiera, societaria y laboral en la junta del 13 de octubre y sostener la continuidad de sus cabeceras.
- El tablero competitivo: El caso sitúa la sostenibilidad de la prensa impresa en Ecuador ante un escenario de menor inversión publicitaria y mayor presencia institucional en el accionariado de las editoras.




