DGT amplía a cinco los radares de tramo en Alicante y activa nuevos controles en la A-31 con multa de hasta 600 euros

El nuevo sistema controla la velocidad media entre los kilómetros 226 y 232,5 de la A-31, en dirección Madrid. La DGT mantiene un mes informativo antes de empezar a sancionar.

Alicante sumará a finales de octubre su cuarto radar de tramo operativo y el quinto ya está en camino. La DGT ultima estos días la instalación de los equipos en la A-31, entre Alicante y Monforte del Cid, mientras el previsto en el acceso a Dénia sigue sin fecha.

El nuevo control medirá la velocidad media en un tramo de 6,5 kilómetros en dirección Madrid. Las sanciones por exceso de velocidad llegan hasta los 600 euros y se gradúan según el exceso. La infracción resta entre dos y seis puntos del carnet en función de la gravedad.

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Qué radares se activan y a quién afectan

La provincia vivió en febrero su primer desembarco de radares de tramo: dos en la A-31 y uno en la A-7. A ellos se suma ahora un cuarto, el de la autovía que une Alicante con Madrid, y la DGT prepara un quinto en Dénia que todavía no tiene fecha.

Las ubicaciones del nuevo dispositivo en la A-31 son el kilómetro 232,5, frente al polígono de Las Atalayas, y el kilómetro 226, justo antes del entronque con la AP-7 y la salida de Aspe-La Alcoraya. Ambos puntos funcionan en dirección Madrid y la obra civil ya está terminada; solo falta colocar las cámaras que captan las matrículas.

En Dénia, los equipos irán en sentido a la ciudad, desde el kilómetro 1,3 de la CV-725, hasta el 4,15. Casi tres kilómetros de control que siguen sin fecha: la Subdelegación del Gobierno confirmó la semana pasada el retraso. También se activará un radar convencional en el kilómetro 7,8 de la CV-740, entre Xàbia y El Poble Nou de Benitatxell.

El radar de tramo no multa por una punta de velocidad, sino por la media de todo el recorrido: frenar justo al ver la señalización no sirve de nada.

Cuándo entran en funcionamiento y qué periodo de gracia tienen

El radar de la A-31 entrará en servicio a finales de este mes de octubre, según la DGT. Durante el primer mes solo se remitirán multas informativas, sin sanción económica. Pasado ese plazo, las denuncias se tramitan con normalidad y ya restan puntos.

Los tres dispositivos activados en febrero llevan meses sancionando sin aviso previo. El más largo sigue siendo el que cubre el tramo entre Novelda y Elda-Petrer, en sentido Madrid, con más de 8,5 kilómetros. Los otros dos miden 2,35 kilómetros (A-31, sentido Alicante) y 4,16 kilómetros, en la A-7 entre Elche Sur y Crevillent. Los radares de tramo funcionan en España desde 2010, aunque no llegaron a Alicante hasta febrero de este año.

radar A-31

Cómo funciona y cómo evitar la multa

Un radar de tramo no es un cinemómetro al uso. No dispara una foto al pasar. Son cámaras que graban de forma continua e identifican la matrícula de cada vehículo a la entrada y a la salida del tramo. Un ordenador relaciona las matrículas iguales, calcula el tiempo de paso y obtiene la velocidad media.

Si esa media está por debajo del límite, no hay infracción. Si lo supera, la denuncia se tramita igual. La Jefatura de Tráfico de Alicante explicó al activar los tres primeros que estos equipos detectan la velocidad media del recorrido, lo que garantiza que quien supera el límite lo ha hecho de forma continuada.

Para evitar la multa, la clave es circular por debajo del límite durante todo el recorrido, no solo al entrar. La DGT señaliza cada tramo con antelación mediante el panel correspondiente, y los detalles se pueden consultar en su página oficial.

  • Velocidad constante: mantener el ritmo por debajo del límite en todo el tramo.
  • Sin frenazos: la velocidad media no perdona un pico puntual de última hora.
  • Consulta previa: revisar los tramos con control antes de ponerse en carretera.

Análisis: cuatro radares de tramo en ocho meses

La apuesta de la DGT por el radar de tramo en Alicante deja una lectura clara. En ocho meses, la provincia ha pasado de cero a cuatro dispositivos operativos y un quinto en cola. Ninguna otra tecnología de control de velocidad ha entrado tan rápido. La razón es doble: su eficacia disuasoria supera a la del radar fijo y su capacidad de recurso es menor.

Un conductor puede recurrir una multa de cinemómetro alegando un error de calibración o de identificación. Con el radar de tramo, la defensa se complica: la velocidad no es una foto puntual, sino una media calculada sobre la matrícula de entrada y de salida. Eso elimina los errores por vehículos que circulan en paralelo.

La contrapartida es la vigilancia continua en un corredor muy transitado, la A-31. Entre los kilómetros 203 y 232,5 ya conviven tres controles de este tipo, y quien haga ese recorrido a diario tendrá que ajustar el pie. Queda por ver qué ocurre con el radar de Dénia, que deja la CV-725, principal acceso a la ciudad desde la AP-7, sin control de velocidad media de momento. La DGT insiste en que la prioridad son los tramos con tráfico elevado y siniestralidad alta.

Para el conductor, el consejo es simple: revisar el saldo de puntos y no fiarse de la memoria. Un exceso sostenido puede restar seis puntos de golpe, la mitad del saldo de partida. Las multas por velocidad, a diferencia de otras, no conceden tregua más allá del primer mes informativo.

🚨 Ficha de la Normativa

  • Infracción / Novedad: Nuevo radar de tramo en la A-31, entre Alicante y Monforte del Cid, y quinto dispositivo de este tipo en la provincia.
  • Sanción económica: Hasta 600 euros por exceso de velocidad.
  • Puntos del carnet: Entre 2 y 6 según la gravedad del exceso.
  • Entrada en vigor: Finales de octubre de 2026; el primer mes solo se remiten multas informativas.

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