Iberdrola y Telefónica elevan las desinversiones de las empresas españolas a 10.000 millones

Las empresas españolas desinvirtieron 10.847 millones en el primer semestre de 2026, un 45% más que un año antes. La venta de Iberdrola México, por 3.500 millones, concentró casi el 35% del total.

Las empresas españolas elevaron sus desinversiones en el extranjero hasta los 10.847 millones de euros en el primer semestre de 2026, un 45% más que un año antes, impulsadas por las ventas de Iberdrola México y Telefónica México.

Qué dicen los registros oficiales

La cifra, recogida por la Secretaría de Estado de Comercio, es la más alta de los últimos cinco años. La serie arrancó en 2021 con un récord de 19.108 millones en el primer semestre, tocó fondo en 2022 (1.576 millones) y ha encadenado cuatro ejercicios consecutivos de subida: 2.569 millones en 2023, 4.769 millones en 2024 y 7.476 millones en 2025, hasta los 10.847 millones actuales.

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Conviene separar la magnitud bruta de la neta. La Inversión Extranjera Directa (IED) de compañías españolas en el exterior sumó 10.493 millones, un 5,7% menos que los 11.127 millones del ejercicio anterior. Al descontar las ventas, la inversión neta se quedó en -353 millones, muy lejos de los 3.650 millones en positivo de 2025.

Magnitud (primer semestre)20262025Variación
Desinversiones10.847 millones7.476 millones+45,0%
IED bruta10.493 millones11.127 millones-5,7%
Inversión neta-353 millones+3.650 millonesn.d.

Las dos operaciones que explican el salto

El grueso del incremento se concentra en México. La venta de Iberdrola México al grupo Cox, cerrada a finales de abril por unos 3.500 millones de euros (4.000 millones de dólares), explica por sí sola casi el 35% de todas las desinversiones contabilizadas en el primer semestre. La operación la ejecutó Cox México, sociedad local propiedad del empresario español Enrique Riquelme.

El perímetro incluyó 2.600 MW de capacidad instalada en funcionamiento —1.368 MW de ciclos combinados y cogeneración, y 1.232 MW entre eólico y fotovoltaico—, además de la actividad comercial y la cartera de proyectos de generación. La transacción, pilotada por Ignacio Sánchez Galán, responde a la estrategia de la eléctrica de concentrar sus inversiones en redes reguladas de Estados Unidos y Reino Unido.

Iberdrola Latinoamérica venta

Telefónica aportó la segunda pieza. En abril anunció un acuerdo vinculante con el consorcio Melisa Acquisition, liderado por Oxio y Newfoundland Capital Management, para vender el 100% de su filial mexicana por unos 400 millones de euros (450 millones de dólares). La operación ya cuenta con el visto bueno de la autoridad antimonopolio mexicana.

Las desinversiones en el exterior ya no son una excepción de balance, sino el eje de la estrategia de las grandes cotizadas españolas.

El mapa por países y el repliegue latinoamericano

Por destino, México encabezó las ventas con 4.649 millones, seguido de Reino Unido (3.359 millones), Brasil (1.165 millones) y Luxemburgo (364 millones). El caso británico responde a operaciones fragmentadas de pequeña envergadura; el mexicano, a dos macrooperaciones concentradas en abril.

El repliegue de Telefónica en Latinoamérica es más profundo. En los dos últimos años la operadora ha vendido todos sus negocios en la región, salvo Venezuela —aún en proceso—, hasta embolsar unos 2.500 millones de euros. El foco se concentra ahora en España, Alemania, Reino Unido y Brasil.

Rotación de activos con retorno a casa

El patrón no es nuevo en el Ibex. Iberdrola acumula dos años cerrando posiciones en mercados con menor rentabilidad para redirigir caja hacia infraestructuras reguladas y centros de datos. La venta mexicana se suma a las desinversiones previas y a la rotación de activos de redes en Brasil.

El destino de la caja es otra clave. La eléctrica ha reiterado que el grueso de la reinversión irá a redes reguladas en Estados Unidos y a centros de datos, dos negocios con retornos más predecibles que la generación expuesta a precios mayoristas.

El contraste con otros grandes del selectivo es claro. Endesa, Naturgy o Acciona también han rotado cartera en los últimos ejercicios, aunque a menor escala. El común denominador es idéntico: reducir deuda, maximizar el retorno de capital y replegarse de geografías con riesgo regulatorio y de divisa.

Los grupos concesionales han seguido la misma senda, cediendo activos secundarios ya rentabilizados para concentrarse en grandes proyectos de infraestructura tecnológica. La rotación no busca tanto recortar tamaño como mejorar la calidad del beneficio.

La lectura del -353 millones de inversión neta invita a la cautela. El mercado, de momento, premia la primera interpretación: los inversores aplauden la venta de activos con múltiplos generosos y un destino de la caja alineado con el negocio regulado. Queda la incógnita.

Fuentes empresariales califican las salidas del mercado mexicano de puntuales y sostienen que el compromiso de las corporaciones españolas con el país se mantiene. El dato del primer semestre es, en buena medida, una fotografía de dos operaciones excepcionales.

📊 Las Claves para el Inversor

  • Qué vigilar: Los datos del segundo semestre de 2026 y el cierre definitivo de la venta de Telefónica México.
  • Reacción del valor: Iberdrola y Telefónica cotizan la desinversión como liberación de caja y menor riesgo; el mercado descuenta reinversión en redes y mercados regulados.
  • Precedente sectorial: La salida de Iberdrola de México replica su retirada previa de otros mercados latinoamericanos, una pauta que Endesa y Naturgy han seguido a menor escala.

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