Del 15 al 17 de octubre, los desbloqueos de tokens de Arbitrum y Starknet liberarán 219 millones de monedas, unos 33,8 millones de dólares. Son dos de las mayores entregas de la semana en los rollups de Ethereum, las redes que procesan operaciones fuera de la cadena principal para abaratar cada transacción.
El calendario completo de desbloqueos para esos siete días alcanza los 845,8 millones de dólares en todo el mercado cripto, según el recuento que publica Tokenomist, plataforma de referencia para seguir estas liberaciones. El grueso de esa cifra corresponde a otros proyectos que el informe no desglosa; lo que sí detalla son las tres citas de la semana, y dos son de redes construidas sobre Ethereum.
Qué se desbloquea en Arbitrum y Starknet
Arbitrum liberará el 16 de octubre un total de 92,65 millones de ARB, valorados en 18,40 millones de dólares, el 1,56% del suministro que ya ha salido del vesting: el calendario que impide a equipos e inversores vender sus tokens antes de tiempo. La red, un rollup optimista cuyo funcionamiento se detalla en la web oficial de Arbitrum, repartirá 56,13 millones de ARB entre el equipo, el futuro equipo y los asesores, y 36,52 millones entre los inversores que apostaron por el proyecto.
Starknet se adelanta al 15 de octubre con 127 millones de STRK valorados en 15,42 millones de dólares, el 3,37% del suministro ya liberado. De ellos, 66,61 millones van a los primeros contribuyentes y 60,39 millones a los inversores. La red es un rollup de conocimiento cero: comprime miles de operaciones en una única prueba criptográfica antes de enviarlas a Ethereum y reparte así la factura del gas (la comisión de cada operación) entre muchos usuarios. Los detalles técnicos están en la web oficial de Starknet.
Cronos y el resto del calendario
La liberación nominal más grande de la semana no viene de un rollup. Cronos (CRO), la red desarrollada junto a Crypto.com, pondrá el 17 de octubre en circulación 1.170 millones de CRO, unos 70,85 millones de dólares. Todo ese suministro irá a un único destinatario, la Reserva Estratégica de Cronos, y equivale al 2,33% de los 49.970 millones de tokens ya liberados sobre un total de 100.000 millones.
Completan la lista nombres menos mediáticos: Connex (CONX), Cheelee (CHEEL), y Aerodrome Finance (AERO) también tienen nueva remesa entrando al mercado estos días. Son liberaciones programadas de antemano, no emisiones sorpresa, y eso permite a los operadores anticiparlas con semanas de margen.
Un desbloqueo no es una venta, pero sí una invitación a vender: lo que mueve el mercado es la paciencia de quien recibe los tokens.
Conviene añadir una cautela. Tokenomist marca los desbloqueos de Cronos, Arbitrum y Starknet como pendientes de verificación, así que las cifras manejadas siguen siendo proyecciones hasta que las redes confirmen los movimientos en sus contratos.
Por qué estos desbloqueos importan a quien tiene ARB o STRK
Un desbloqueo no hunde el precio por sí solo. Lo que hace es ampliar la oferta disponible y dar a sus dueños la opción de vender. En Arbitrum y Starknet, todo el suministro que sale esta semana termina en manos de equipos, asesores, contribuyentes e inversores. Ninguna parte se destina a incentivar el uso de las redes ni a la tesorería de sus fundaciones.
Eso significa que la presión vendedora potencial procede de manos con precios de entrada muy bajos, cuando no de coste cero si el token llegó como pago por trabajo previo. La lógica que aplica el sector es sencilla: cuanto más se ha revalorizado una red desde sus inicios, más probable es que el receptor venda una parte para asegurar beneficios.
Hay un matiz que suele pasarse por alto. Ni ARB ni STRK se usan de forma mayoritaria para pagar comisiones: el primero sirve sobre todo para votar en la gobernanza de Arbitrum y el segundo cumple la misma función en Starknet, además de habilitar el staking, el bloqueo de tokens a cambio de recompensas. Su precio depende de las expectativas de uso futuro más que del tráfico real que registran las redes hoy.
La letra pequeña: por qué los rollups reparten tokens a cuentagotas
El goteo de tokens es una herencia de cómo se financiaron estas redes. Arbitrum repartió su primer gran lote de ARB en la primavera de 2023 y Starknet hizo lo propio con STRK ya en 2024. En ambos casos, los equipos reservaron parte del suministro para inversores y contribuyentes con calendarios que se prolongan durante años. La idea era evitar que un solo día de ventas hundiera la cotización; el efecto secundario es que cada pocos meses reaparece la misma incertidumbre.
La comparación con la bolsa tradicional ayuda a entenderlo. Los lock-up de las salidas a bolsa funcionan de forma parecida: meses después del debut, los accionistas iniciales ya pueden vender. La diferencia es que en cripto el calendario está escrito en un contrato y a la vista de cualquiera.
El riesgo de fondo no es esta semana, sino la concentración. En Arbitrum quedan por liberar alrededor de 4.000 millones de ARB de un total de 10.000 millones; en Starknet, más de 6.000 millones de STRK. Buena parte de ese suministro pendiente pertenece a equipos e inversores, no a la comunidad, así que cada nueva remesa seguirá siendo una cita incómoda mientras no cambie el reparto.
Queda por ver si el mercado digiere esta tanda con la misma calma que las anteriores. Las cifras definitivas no llegarán hasta que los contratos de vesting ejecuten los pagos y las redes confirmen los movimientos en sus exploradores de bloques. Hasta entonces, sobre la mesa hay un pronóstico con fecha: el 15 de octubre para Starknet, el 16 para Arbitrum y el 17 para Cronos.




