El BMW iX4 ya es oficial: hasta 828 kilómetros de autonomía y 612 CV en su versión M60. El nuevo SUV coupé eléctrico, construido sobre la plataforma Neue Klasse, aterrizará en los concesionarios en marzo de 2027, aunque el tope de gama podrá encargarse desde enero.
La firma bávara amplía su ofensiva eléctrica con un formato que concentra dos de las tendencias con más tirón del mercado: la carrocería SUV y la silueta coupé. No es un ejercicio de estilo aislado. Es la primera vez que BMW lleva la arquitectura de nueva generación a un segmento de volumen medio-alto, el mismo terreno donde compiten el Tesla Model Y, el Audi Q6 e-tron y el Mercedes EQE SUV. El fabricante ha desglosado las primeras especificaciones en su web oficial en España, aunque las cifras de autonomía siguen marcadas como provisionales.
828 kilómetros de autonomía y 387 kilómetros de carga en diez minutos
El protagonista en autonomía será el iX4 50 xDrive. Sus dos motores eléctricos, uno por eje, entregan 345 kW (469 CV) y 645 Nm, suficientes para firmar un 0-100 km/h en 4,9 segundos y una velocidad punta de 210 km/h. La batería, con 108,7 kWh de capacidad útil, homologa hasta 828 kilómetros. Eso sí, BMW advierte de que se trata todavía de cifras provisionales.
La clave está en el sistema eléctrico de 800 voltios, que admite picos de carga de hasta 400 kW en corriente continua. Diez minutos conectados a una estación capaz de entregar esa potencia permiten recuperar energía para recorrer hasta 387 kilómetros adicionales. Traducido a viajes largos: la parada de recarga deja de marcar el ritmo del trayecto.
Por debajo se sitúa el iX4 40 xDrive, con 275 kW (374 CV), 520 Nm y un 0-100 km/h en 5,6 segundos. Su autonomía máxima baja hasta los 638 kilómetros, todavía por encima de la media del segmento. En lo más alto, el iX4 M60 xDrive monta dos motores que desarrollan conjuntamente 450 kW (612 CV) y 875 Nm: acelera de 0 a 100 km/h en 3,9 segundos, alcanza 240 km/h y conserva 777 kilómetros de autonomía.
BMW no compite aquí por precio, sino por plataforma: los 800 voltios y los más de 800 kilómetros son su argumento para frenar a Tesla y a las marcas chinas.
M Sport de serie, menos botones y manos libres hasta 130 km/h

El iX4 M60 recibe además un tratamiento específico de BMW M, con suspensión adaptativa, dirección deportiva de desmultiplicación variable y un diferencial autoblocante electrónico en el eje trasero, junto a los modos M Sport y M Sport Plus. En el resto de la gama, el paquete M Sport será de serie e incluirá llantas de 20 pulgadas y frenos M Sport con pinzas azules. El techo panorámico también forma parte del equipamiento de salida, con nueve colores exteriores disponibles en el lanzamiento.
En el habitáculo, el modelo estrena el BMW Panoramic iDrive, que combina el Panoramic Vision —una proyección de información a lo ancho del parabrisas—, un Head-Up Display 3D y una pantalla central de 17,9 pulgadas. Todo funciona sobre el nuevo Sistema Operativo X y se complementa con siete configuraciones interiores, y asientos delanteros con regulación eléctrica y memoria. En el M60, los asientos M Sport incorporan regulación eléctrica en diez posiciones.
El apartado tecnológico no termina en el sistema multimedia. El iX4 estrena el BMW Symbiotic Drive, concebido para coordinar las acciones del conductor con las intervenciones de los asistentes, y un Asistente de Autopista que, en los mercados donde esté autorizado, permitirá circular sin manos hasta 130 km/h y ejecutar cambios de carril asistidos. El diseño sigue las pautas de la Neue Klasse: riñones integrados con los grupos ópticos, línea de techo descendente y pilotos horizontales que reinterpretan la firma en forma de L.
La Neue Klasse aterriza en el segmento más disputado
El dato que más peso tiene no es la autonomía, sino el calendario. BMW abre los pedidos del M60 en enero y lleva las primeras unidades a los concesionarios en marzo de 2027. En ese intervalo, la competencia no se habrá quedado quieta: el relevo del Tesla Model Y, las actualizaciones del Audi Q6 e-tron y las nuevas propuestas de marcas chinas como BYD o XPeng apuntarán al mismo escaparate. La ventaja teórica del iX4 es doble: una autonomía que supera por primera vez los 800 kilómetros en un BMW eléctrico de gran volumen y una arquitectura de 800 voltios que ya no es territorio exclusivo de las marcas de lujo.
Conviene no perder de vista que las cifras de 828 kilómetros son provisionales y se homologan en ciclo WLTP, un protocolo que en conducción real tiende a quedarse corto. Un eléctrico de este tamaño y peso difícilmente replicará ese número en autopista a velocidad legal, donde el consumo aerodinámico manda. La promesa de los 387 kilómetros en diez minutos también depende de encontrar un cargador capaz de entregar 400 kW, una potencia que aún escasea en la red pública española.
Mi lectura es que BMW juega una carta distinta a la de sus rivales. No trata de ganar por precio ni por novedad, sino por argumento técnico: plataforma nueva, carga ultrarrápida y una versión M con credenciales reales. Es una estrategia defendible en el premium, pero también arriesgada, porque el comprador de SUV eléctrico se está volviendo más sensible al precio y a la red de carga que a las cifras de catálogo. La prueba de fuego serán las primeras entregas, en la primavera de 2027, y los datos de consumo real que publiquen los propietarios.




