El sector de los Asuntos Públicos en España ha formalizado una alianza para reforzar su reconocimiento externo y ganar peso en la alta dirección, tras celebrar su primer gran congreso en el Palacio de la Bolsa de Madrid.
La primera cumbre de Asuntos Públicos
La Asociación de Profesionales de Relaciones Institucionales (APRI) reunió el 8 de octubre en el Palacio de la Bolsa de Madrid a directivos de grandes empresas y expertos internacionales en la I Cumbre de Asuntos Públicos. El encuentro sirvió para analizar la evolución, el presente y el horizonte de una disciplina que gana relevancia, pero que aún no dispone de una regulación estatal en España.
Uno de los mensajes más repetidos a lo largo de la jornada fue la necesidad de que los Asuntos Públicos estén presentes desde el principio de cualquier proceso estratégico. Juan Ramón Flames, CEO de BME, lo planteó con contundencia: la función debe estar ‘desde el momento cero, definiendo estrategia’. Subrayó además que en España se están redefiniendo los mercados de capitales y que la disciplina resulta crítica para influir en el desarrollo de la regulación.
Claudia Goñi, secretaria del Comité de Dirección y directora de Servicios Jurídicos de ING España y Portugal, coincidió en ese diagnóstico y apostó por perfiles ‘mucho más proactivos y no tan reactivos’. Idoia Revuelta, directora de Comunicación y Sostenibilidad de Mutualidad, puso el foco en la capacidad anticipatoria de la actividad.
El sector reclama entrar en el diseño de la estrategia desde su origen y no solo cuando el problema ya está planteado.
Ese consenso sobre la función anticipatoria vertebra el mensaje que la profesión traslada a las cúpulas empresariales: la disciplina no debe operar como un recurso de urgencia, sino como una palanca integrada en la toma de decisiones desde el primer momento.
Los retos del reconocimiento externo
El encuentro también dejó constancia de una dificultad estructural: el sector arrastra un problema de imagen hacia el exterior. Joan Navarro, presidente de AP Institute, describió la actividad como ‘una profesión de moda’ que, pese a ello, sigue siendo desconocida. Añadió que los estudiantes de Economía, Política, Relaciones Internacionales, y Derecho apenas conocen la salida laboral que ofrece.
Irene Matías, vicepresidenta de APRI y coordinadora del Comité de Regulación, compartió ese diagnóstico: ‘Todos sabemos lo que hacemos, y ahora el gran reto es explicar lo que hacemos’. Joaquín Mouriz, presidente de Dircom, añadió que el sector debe cumplir la máxima de hacer lo que se dice y decir lo que se hace.
El diagnóstico conecta con un debate de fondo que la disciplina arrastra desde hace años: la ausencia de una regulación estatal específica en España frente a modelos como el de Bruselas, donde la práctica está integrada en la dinámica institucional. La jornada situó esa carencia como uno de los principales argumentos para reclamar mayor visibilidad ante la alta dirección.
Los perfiles que participaron en el encuentro dibujan el mapa institucional del movimiento:
- APRI: asociación que convoca la I Cumbre de Asuntos Públicos en el Palacio de la Bolsa de Madrid.
- AP Institute: entidad presidida por Joan Navarro, centrada en la formación y el desarrollo de la disciplina.
- Dircom: asociación de directivos de comunicación, representada por su presidente, Joaquín Mouriz.
- Corporate Excellence: consultora de reputación, con Ángel Alloza como CEO.
- Serving Europe (Bruselas): red europea representada por Nicola del Valle.
- Spaak Technologies: firma tecnológica presente en el panel de inteligencia artificial.

Autorregulación, IA y encaje internacional
El debate sobre la regulación del lobby sobrevoló buena parte de la jornada. Irene Matías defendió que, en paralelo, conviene atender a la autorregulación: la norma aportará seguridad jurídica, pero no cambiará la práctica diaria. El sector, dijo, debe avanzar hacia estándares profesionales propios.
La perspectiva internacional fue otro de los ejes del encuentro. Nicola del Valle, presidente de Serving Europe en Bruselas, señaló que en la capital europea el lobby está normalizado. Eric Sigmon, exdirector del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, recordó que en Estados Unidos la Primera Enmienda da respaldo histórico a la actividad, aunque admitió la existencia de vacíos legales.
En el plano tecnológico, un panel específico analizó el impacto de la inteligencia artificial. Ana García Robles, responsable del Laboratorio de Gobernanza de la IA para la Humanidad de Naciones Unidas, defendió un uso ético de la herramienta. Cyrille Mai Thanh, de Spaak Technologies, subrayó que la tecnología mejora la eficiencia y reduce costes. Ángel Alloza, CEO de Corporate Excellence, cerró el foco en la reputación y el propósito.
España no cuenta con una regulación estatal específica de la actividad, a diferencia de otros entornos como Bruselas, donde la práctica del lobby está plenamente integrada. La alianza busca precisamente reforzar el reconocimiento externo de una disciplina que reclama presencia en la alta dirección desde el arranque de la estrategia.
📡 El Radar del Sector
- El vacío que llena: La alianza viene a cubrir la falta de reconocimiento externo y de regulación estatal de los Asuntos Públicos en España.
- El reto por delante: El sector debe articular la autorregulación y traducir su discurso en estándares profesionales verificables.
- El tablero competitivo: APRI, AP Institute y Dircom coordinan su posición frente a los modelos consolidados de Bruselas y Estados Unidos.




