El gobierno promete el real decreto de centros de datos antes del 29N: cotizadas energéticas e inmobiliarias en juego

La norma exige que los centros de datos respalden con nueva generación renovable el 80% de su consumo en cada hora de funcionamiento. El expediente espera el dictamen del Consejo de Estado tras más de 600 alegaciones en la consulta pública.

España quiere tener su real decreto de centros de datos en el Boletín Oficial del Estado antes del 29 de noviembre. El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, comprometió este jueves la aprobación ‘en breve’ durante la clausura del IV Consejo Asesor Internacional de la Inteligencia Artificial, con el calendario electoral como horizonte ineludible.

La cifra que ordena todo lo demás es una sola: los centros de datos deberán respaldar con nueva generación renovable el 80% de su consumo energético en cada hora de funcionamiento. No es un objetivo anual ni un promedio que se compense a cierre de ejercicio. Es hora a hora, lo que empuja a los promotores a contratar capacidad firme, almacenamiento y acuerdos de compra de energía con perfil horario verificable.

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El calendario aprieta entre la CNMC y el Consejo de Estado

El Ejecutivo ha renunciado a la vía parlamentaria. La tramitación queda reducida al visto bueno de dos organismos: el informe de la CNMC y el dictamen del Consejo de Estado. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia que preside Juan José Ganuza ya habría pasado el expediente por pleno la semana pasada, según la información adelantada por la prensa, de modo que el texto estaría listo para la valoración jurídica del Consejo de Estado.

Sobre la mesa quedan más de 600 aportaciones llegadas en la consulta pública. El propio ministro reconoce que hay ‘muchísimas alegaciones que hay que tener en cuenta’ antes de cerrar la redacción, y en paralelo continúa una negociación interna entre ministerios para fijar una posición común. López insiste en que la voluntad del Gobierno ‘sigue intacta’ y sostiene que su calendario es compatible con el adelanto electoral.

Las cotizadas que se juegan la inversión en data centers

El bloque que primero mira al decreto es el energético. Iberdrola, Endesa, Naturgy, Acciona Energía o Solaria encontrarían en los centros de datos un cliente intensivo y creciente, con demanda eléctrica las veinticuatro horas. La exigencia de respaldo renovable hora a hora convierte a los promotores con cartera propia de generación en proveedores naturales: quien tenga capacidad firme y proyectos nuevos podrá vender más caro el kilovatio verde. Redeia, como gestor de la red, afronta en paralelo el cuello de botella de las conexiones.

Una norma que exige respaldo renovable hora a hora no regula solo la sostenibilidad: rediseña la economía de cada proyecto y decide qué promotores pueden construirlo.

Menos obvio es el frente inmobiliario. Merlin Properties lleva años construyendo una cartera de proyectos ligada a los centros de datos y el sector mira el texto como una condición para convertir suelo en metros construidos. La clave no está tanto en el coste del certificado verde como en saber si el 80% horario es alcanzable sin disparar la factura eléctrica del proyecto y sin retrasar su conexión a la red.

El inmobiliario no se juega solo el certificado verde: se juega si el suelo que ya tiene en cartera se convierte en metros construidos o queda parado.

Análisis: una norma que decide qué proyectos son viables

España parte de una ventaja real. Precio de electricidad competitivo, un mix con peso renovable elevado, suelo disponible y una posición atlántica que los cables submarinos refuerzan. El suelo, la energía y la red son los tres activos que deciden dónde se instala un centro de datos, y España tiene los tres. Sobre ese punto de partida, el Gobierno quiere diferenciarse con una regulación que la mayoría de los países europeos ha abordado desde el otro lado: limitando el consumo. En mi lectura, el movimiento tiene lógica estratégica, pero encierra una contradicción que conviene vigilar.

La contradicción es simple. El mismo país que quiere atraer miles de millones de inversión en data centers impone uno de los requisitos de sostenibilidad más exigentes del continente. Si el 80% horario no se acompaña de almacenamiento suficiente, contratos de compra de energía a precio razonable y capacidad de red, el inversor internacional puede mirar a Portugal, Francia o Italia y encontrar un marco menos rígido. La sostenibilidad vende, pero la viabilidad técnica pesa más en una decisión de inversión a quince años.

Hay otro riesgo de calendario. Aprobar el real decreto por vía urgente antes del 29 de noviembre garantiza la publicación, no la estabilidad. Un texto aprobado en plena campaña puede quedar expuesto a revisión política posterior, y el inversor institucional penaliza la incertidumbre regulatoria. De ahí que el mercado quiera leer el documento definitivo, no el anuncio. Las más de 600 alegaciones recibidas son la prueba de que hay mucho interés, pero también de que hay mucha pelea por dentro.

Visto con perspectiva, el decreto es la pieza que faltaba para ordenar un negocio que hasta ahora crecía sin reglas. España tiene la oportunidad de colocar su nombre en el mapa europeo de la inteligencia artificial, pero también el riesgo de frenar su propio impulso si el listón energético ahuyenta al capital. La pregunta no es si habrá regulación, sino con qué nivel de exigencia sale del Consejo de Estado.

Veredicto Merca2

Cotización al cierre o apertura: La norma no tiene un valor puro cotizado que capitalice el anuncio, por lo que no hay una reacción de precio específica confirmada. El impacto se reparte entre la generación renovable del Mercado Continuo y el inmobiliario ligado a centros de datos, con algo menos de ocho semanas hasta el 29N como único catalizador visible.

Clave técnica: El listón del 80% horario es el que decide si un proyecto es viable. Sin almacenamiento ni contratos de compra de energía con perfil intradiario, buena parte de los desarrollos en cartera no cuadraría. La conexión a red, en manos de Redeia, es el segundo filtro.

Apunte macro: El decreto llega con más de 600 alegaciones sobre la mesa y con la CNMC ya habiendo pasado por pleno. España intenta diferenciarse de sus vecinos con el marco de sostenibilidad más exigente para centros de datos, lo que puede convertirse en ventaja competitiva o en freno para la inversión según cómo quede el texto final.


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