El ejercicio después de los 50 que un entrenador veterano elige por encima de la sentadilla clásica es la sentadilla dividida con mancuernas. Gana fuerza, movilidad de cadera y equilibrio sin castigar la espalda baja.
Por qué la sentadilla dividida gana a la sentadilla clásica pasados los 50
Bryan Krahn tiene 53 años y lleva media vida entrenándose y entrenando a otros. Como creador del programa ‘Max Muscle After 50’ de Men’s Health, ha aprendido que a partir de cierta edad las prioridades cambian: en lugar de perseguir kilos puros, elige movimientos que mantengan su cuerpo funcionando bien mientras sigue ganando músculo y fuerza. Su favorito es la sentadilla dividida con mancuernas.
Durante años fue un gran sentadillero y levantaba peso muerto con cargas altas. El problema llegó después: terminaba esas series bilaterales y se sentaba, sin hacer suficiente movilidad. Esa mezcla de esfuerzo pesado y postura rígida acababa dejando sus caderas agarrotadas y su zona lumbar resentida. Al reorganizar su plan, la sentadilla dividida pasó a ser uno de sus movimientos clave.
Según cuenta a Men’s Health, la sentadilla dividida ‘mantiene mis caderas más ágiles y ha ayudado a que mi espalda baja se sienta mucho mejor’. Combinada con una hora de caminata diaria, su zona lumbar deja de quejarse. Trabaja glúteos, isquiotibiales y cuádriceps y entrena equilibrio y estabilidad con menos carga total.
El matiz honesto: Krahn avisa de que la sentadilla dividida por sí sola no arregla una espalda cargada y que su experiencia es la suya. Pero si tu cuerpo se resiente con el trabajo bilateral, merece la pena darle un lugar en tu plan, eso sí, con cabeza y progresión.
Pasados los 50, lo que más mueve la aguja no es sumar discos, sino ganar estabilidad y constancia: el peso es solo una variable más.
Cómo se ejecuta la sentadilla dividida sin cargar la espalda baja
Es un ejercicio sencillo de aprender, pero la técnica marca la diferencia entre sumar fuerza y pasar la sesión peleándote con tu propio equilibrio. Si notas que la posición te cuesta, empieza sin carga y sube a las mancuernas después.

Antes de añadir peso, memoriza estos puntos: mirada al frente, tronco ligeramente inclinado y core activado durante todo el recorrido. La clave está en bajar controlado y subir empujando con el glúteo de la pierna de atrás, no dando un tirón con la espalda.
- Coloca un par de mancuernas en el suelo, una a cada lado. Baja apoyando una rodilla hasta formar ángulos de 90 grados con las dos piernas y ladea el tronco un poco hacia delante.
- El pie de atrás apoya la planta delantera y los dedos. Los pies deben quedar en ‘vías de tren’, es decir, paralelos entre sí.
- Aprieta escápulas, abdominales y glúteos, y agarra fuerte las mancuernas. Para subir, activa el glúteo de la pierna retrasada.
- Baja de nuevo sin golpear la rodilla contra el suelo: flota justo por encima y vuelve a subir con control.
- Cuando domines el patrón, añade carga de forma progresiva; no persigas el peso antes que la estabilidad.
📊 La pauta en cifras
- Volumen de partida: 3 series de 6 a 8 repeticiones por pierna, el punto de inicio que propone el programa de referencia.
- Cuándo: como complemento a las sentadillas bilaterales en el día de pierna, o como movimiento unilateral principal en una sesión de cuerpo completo.
- Calidad a buscar: recorrido completo, rodilla que no golpea el suelo y equilibrio firme antes de sumar mancuernas.
- A tener en cuenta: la sentadilla dividida suma, pero no sustituye una programación progresiva ni el trabajo de movilidad diario.
Lo que dice la ciencia del ejercicio sobre el trabajo unilateral
La sentadilla dividida es un clásico del trabajo unilateral, un tipo de ejercicio que la ciencia del ejercicio estudia desde hace décadas y que aparece tanto en programas de rendimiento como en planes de movimiento para adultos. La lógica es sencilla: al trabajar una pierna a la vez, reduces la carga total sobre la columna, limas desequilibrios entre lados y entrenas el equilibrio, algo útil a partir de los 50. En la literatura se conoce como ‘split squat’ y está emparentada con la zancada estática y con la sentadilla clásica.
Diversos trabajos apuntan a que el entrenamiento unilateral produce ganancias de fuerza comparables al bilateral con menos carga absoluta y que, igualando el volumen, la hipertrofia es similar. Traducido a la práctica: no necesitas mover cientos de kilos para seguir construyendo músculo. Lo que de verdad importa es la progresión, la técnica y la constancia semana a semana.
Aquí toca la honestidad. Ningún ejercicio es una varita mágica, y la experiencia de Krahn es la suya: un caso bien documentado, no una promesa universal. Si tu cadera o tu zona lumbar se cargan con el trabajo bilateral, la sentadilla dividida es una alternativa sensata. Si tu objetivo es la fuerza máxima, seguirá teniendo sentido combinarla con patrones bilaterales. La mayoría de los estudios apunta en esa dirección: el trabajo unilateral complementa, no siempre sustituye.
Conviene recordar que esta información es divulgativa y de optimización del estilo de vida. Ante cualquier circunstancia personal, lo sensato es ajustar la rutina con un profesional del ejercicio.
⚡ Rutina de Optimización Diaria
- Hoy mismo, sin peso: haz 2 series de 8 repeticiones por pierna solo con tu peso corporal para memorizar el patrón y el equilibrio.
- Añade caminata diaria: suma 40-60 minutos de caminata; junto al trabajo unilateral, es lo que mantiene la cadera ágil y la espalda baja suelta.
- Reordena tu día de pierna: coloca la sentadilla dividida después de la sentadilla bilateral, a 3 series de 6 a 8 repeticiones por pierna, y progresa en carga cada dos semanas.




