El Gobierno ultima el concurso de 600 MW de capacidad de acceso en el nudo de Maciñeira 400 kV, en As Pontes (A Coruña), tras el cierre de la central térmica de Endesa. La convocatoria rediseña el mapa energético gallego.
Qué reparte Maciñeira: 600 MW y las reglas de la concurrencia
El borrador de la orden ministerial que regulará la convocatoria establece que los proyectos competirán no solo por sus características técnicas. También lo harán por el impacto económico, laboral y ambiental que sean capaces de generar en la zona de transición justa.
El nudo de Maciñeira fue declarado de transición justa en abril de 2026 y dispone de 945 MW de capacidad de acceso para generación. Sin embargo, la existencia de una única posición disponible para conectar nuevas instalaciones limita a 600 MW la capacidad que podrá asignarse mediante este concurso.
El procedimiento se resolverá por concurrencia competitiva. Los promotores presentarán sus proyectos y competirán en función de una puntuación; el orden resultante determinará la asignación de la capacidad disponible y deberá respetarse después en la tramitación de los permisos de acceso y conexión.
La convocatoria admitirá instalaciones de módulos de generación renovable, y sistemas de almacenamiento que inyecten electricidad a la red, así como proyectos de hibridación de tecnologías. Las instalaciones de generación deberán emplear fuentes de energía primaria renovable.
El Ejecutivo quiere evitar que la capacidad acabe en manos de proyectos incipientes. Por eso exigirá a los promotores los anteproyectos de las instalaciones, incluidas las infraestructuras de transformación y evacuación, y la acreditación del grado de madurez de cada iniciativa.
El concurso no mide la potencia más barata, sino la capacidad de una empresa para sostener empleo industrial donde antes había carbón.
Empleo, formación y autoconsumo: el peso del territorio en el baremo

La principal particularidad de la convocatoria será el peso de los compromisos adquiridos con el territorio. El borrador establece una puntuación máxima de 100 puntos, de los que 64 corresponden a criterios de impacto socioeconómico, 20 a las características de la tecnología de generación, seis al grado de madurez de las instalaciones y diez al impacto ambiental.
El empleo será uno de los elementos centrales. Los promotores podrán obtener hasta 29 puntos por el número total de empleos comprometidos para la operación y el mantenimiento de las instalaciones y para actuaciones adicionales de carácter socioeconómico y ambiental en la zona.
A ello se sumarán hasta tres puntos por los puestos reservados a trabajadores excedentes de la central térmica de As Pontes y de sus empresas auxiliares inscritos en la bolsa de empleo del Instituto para la Transición Justa.
El concurso valorará también la presencia femenina entre los nuevos empleos, con hasta cinco puntos en función del porcentaje de puestos comprometidos para mujeres. La máxima puntuación se alcanzará cuando ese porcentaje llegue al 50%.
La formación y recualificación de los residentes de los municipios incluidos en la zona de transición justa tendrá un peso adicional de ocho puntos. Se valorarán tanto las horas de formación comprometidas como el número de personas participantes, siempre que la formación tenga carácter profesional y se dirija a residentes del ámbito del concurso.
Otro de los requisitos que podrán mejorar la puntuación será el desarrollo de instalaciones de autoconsumo para ciudadanos, empresas y administraciones de la zona. Este apartado contará con un máximo de 11 puntos, repartidos entre la potencia comprometida y el número de consumidores beneficiados.
El borrador incorpora además mecanismos para retener parte del impacto económico en el territorio. Las inversiones en bienes y servicios contratados a empresas y autónomos con domicilio fiscal en A Coruña y Lugo podrán aportar hasta seis puntos.
A esa valoración se sumarán dos puntos por financiación participativa. Los adjudicatarios deberán ofrecer este mecanismo a través de proveedores registrados ante la CNMV. Durante los dos primeros años, la oferta se dirigirá prioritariamente a residentes, empresas y administraciones de la zona de transición justa; si no se agota el importe reservado, podrá extenderse después al conjunto de las provincias de A Coruña y Lugo.
Qué gana Endesa y qué gana Galicia con el nudo de transición justa
El cierre de As Pontes dejó un vacío de potencia en el sistema eléctrico gallego y un problema de empleo en la comarca. Endesa ya había ejecutado el apagado de sus grupos; lo que se dirime ahora es cómo se reindustrializa el entorno con una capacidad de acceso que hasta hace poco estaba reservada a una sola tecnología.
El precedente más cercano está en los nudos de transición justa que el Gobierno ha ido liberando en los últimos años, donde la competencia por puntos ha primado a los promotores dispuestos a firmar compromisos laborales con la comarca por encima del coste del megavatio. El baremo de Maciñeira replica esa lógica y eleva el listón en autoconsumo y financiación participativa, dos criterios que históricamente pesaban poco en los concursos de acceso.
Para los promotores, la convocatoria implica dos exigencias de calado: caja suficiente para sostener empleo local durante años y un anteproyecto maduro para no quedar fuera por la vía técnica. Un proyecto de 600 MW con almacenamiento y compromisos sociolaborales apunta a un perfil de inversor con balance, no a un desarrollo especulativo. Queda por concretar el calendario oficial de la orden, todavía en fase de borrador, y cómo encajan los permisos ya en tramitación en el nudo.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: La publicación definitiva de la orden ministerial y la apertura del plazo de presentación de proyectos en el nudo de Maciñeira, aún sin fecha cerrada.
- Reacción del valor: Endesa cotiza el cierre de As Pontes como un ajuste ya digerido; el concurso no altera su balance, pero define su papel en la reindustrialización gallega.
- Precedente sectorial: Los nudos de transición justa anteriores muestran que la puntuación social pesa más que el precio, un filtro que favorece a promotores con estructura industrial en la comunidad.





