Ryanair ha seguido dejando de lado rutas en España, señalando el aumento en los últimos años de los cánones operativos de Aena. Pero, en este panorama, una ciudad se ha visto reforzada como destino turístico por parte de la empresa irlandesa. Se trata de Málaga, que, si bien ha sido el destino más afectado por las restricciones y los procesos de reparación en las vías de tren tras el accidente de Adamuz, ha conseguido un espaldarazo por parte de la low-cost más popular de España.
Cuatro nuevas rutas y más de 91 destinos que conectarán con la ciudad andaluza, aprovechando su buen clima y la presencia del mar para hacerla uno de los destinos clave durante el verano europeo. Es cierto que no ha retirado las amenazas de reducir su presencia en la ciudad, pero de momento no ha dado este paso, apostando porque siga siendo lo que describen como un destino competitivo a pesar de los reiterados aumentos en las tarifas de Aena y del precio del combustible; dos cambios que pueden marcar el precio del billete para los pasajeros.

Es cierto que ha cambiado un poco la operativa de Ryanair en la ciudad andaluza. Aunque está manteniendo el mismo número de rutas veraniegas que tenía el año pasado, ha abierto varias conexiones nuevas a cambio de algunas que comercialmente les resultaban menos atractivas. Entre las mencionadas por la low-cost se incluyen la ciudad polaca de Katowice, las eslovacas Košice y Bratislava, y la urbe checa de Pardubice.
Eso sí, aunque es el mismo número de destinos, se ha decidido aumentar la cantidad de vuelos que entran y salen de la Costa del Sol. En total se alcanzan los 580 vuelos semanales desde Málaga en el verano, lo que se traduce en un aumento del 8% de viajes en comparación con el año pasado. Es un paso que ha obligado a dejar dos aviones más dedicados a los viajes desde esta ciudad de cara a los meses de clima cálido.
DOS CARAS DE LA TEMPORADA ESTIVAL EN ESPAÑA PARA RYANAIR
La realidad para la empresa irlandesa es que su relación con España es, cuando menos, bipolar. Es que, mientras refuerzan Málaga por la importancia que tiene la Costa del Sol como destino turístico en la temporada estival, otras ciudades del país —en particular Santiago en Galicia— se han visto especialmente castigadas por la decisión de la low-cost de reducir su presencia por el alto costo de los cánones de Aena. Es una realidad que promete empeorar el año que viene, al menos si se cumplen las peticiones de la empresa pública para el Tercer Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III) que entrará en vigor próximamente.
Lo cierto es que no debería pillar a nadie por sorpresa. Ya la empresa que dirige Michael O’Leary había dejado claro que era una posibilidad: reducir su presencia en algunos territorios y aumentarla en otros, sobre todo porque, a pesar de su duelo con la empresa aeroportuaria española y con el Gobierno, no han perdido su popularidad. De hecho, según los datos de la propia Aena, ha sido la que más viajeros ha transportado por sus aeropuertos durante el año pasado.

En esta situación, la apuesta del Gobierno y Aena ha sido buscar otras low-cost que ocupen los espacios que Ryanair ha dejado vacíos. Si bien algunas empresas puntuales como Volotea o Vueling han dado el paso adelante de cubrir estos espacios, de momento las ciudades afectadas no han recuperado todas las conexiones perdidas.
RYANAIR Y LAS AEROLÍNEAS EN TENSIÓN POR LA CRISIS EN IRÁN
En cualquier caso, tanto Ryanair como sus competidores deben tomar decisiones sabiendo que su realidad puede cambiar de un día para otro. La situación en Irán ha hecho que operen con el combustible que tenían almacenado y, aunque de momento apuestan por que en los próximos meses todo funcione de forma normal, a medida que avancen las semanas y meses, pueden verse obligadas a cancelar otros vuelos.
En ese panorama es de esperar que elijan los menos rentables. Para la empresa irlandesa es una posibilidad asumida; aunque están esperando todo lo posible antes de tomar la decisión, es una realidad que saben que puede llegar en cualquier momento mientras se siga estirando la crisis en Oriente Medio.




