La multinacional de alimentos y belleza Unilever hizo oficial hace unos días su interés por deshacerse de su categoría de alimentación y potenciar su negocio de belleza con una posible adquisición de Estée Lauder sobre la mesa. Si bien esta última no estaría por la labor y está buscando a Puig para hacer un gran conglomerado.
En este sentido, tanto Estée Lauder como Puig confirmaron conversaciones para una posible fusión. Una transacción financieramente atractiva con un incremento de aproximadamente el 15% en las ganancias por acción antes de sinergias, pero menos convincente desde la perspectiva de la construcción de cartera.
De salir adelante, la empresa resultante podría alcanzar una capitalización superior a los 35.000 millones de euros, con más de 18.000 millones en ventas, siendo inalcanzable para sus competidores, y desbaratando los planes de Unilever en cuanto a crecer en el sector belleza y cuidado personal. Según The Wall Street Journal, la transacción se financiaría mediante una combinación de efectivo y acciones.
Tanto Puig como Estée Lauder confirmaron que están en posibles conversaciones sobre una posible fusión. No obstante, ninguna de las partes ha tomado una decisión definitiva ni se ha llegado a un acuerdo, lo que mantiene la incertidumbre. En cuanto a las acciones, el lunes 23 de marzo por la noche, antes de hacerse oficial esta operación, Estée Lauder cerró un 11% por debajo de su precio promedio de cotización, lo que reflejó la inquietud del mercado», añaden desde Deutsche Bank.
EL SUSTO DE ESTÉE LAUDER FRENTE AL INTERÉS DE UNILEVER
En este contexto, y tal y como explicó MERCA2, la estrategia actual de Unilever se centra principalmente en las divisiones de belleza, bienestar y cuidado personal, unas categorías que suelen ofrecer un mayor crecimiento y mejores márgenes que los alimentos envasados tradicionales. Para Unilever, una salida de Food con marcas como Knorr, Hellmann’s y Horlicks sería preferible para la visión del CEO, Fernando Fernández, de llevar el negocio a más de dos tercios de Belleza, Bienestar y Cuidado Personal.
«El sector de cosmética está presenciando numerosas operaciones corporativas para compensar la desaceleración orgánica con crecimiento inorgánico, vías corporativas que aportan escala y sinergias. Ejemplos son la adquisición de Kering Beauty por parte de L’Oréal, de Rhode por Elf Beauty y la posible venta de CoverGirl y Rimmel por parte de Coty», apuntan desde Bankinter.

Fuente: Unilever.
No obstante, una salida de Food podría ir acompañada de planes para aumentar la escala en Cuidado del Hogar. Desde Jefferies exploran la opción teórica de que Unilever reconsiderara el concepto de una fusión con Haleon. El intento fallido en 2022 por parte de GSK de adquirir el negocio de salud del consumidor, que se convirtió en Haleon en la OPI, incluía planes para desinvertir en las operaciones de ‘Food’ para contener los niveles de apalancamiento subsiguientes.
Además, con el movimiento de Estée Lauder mirando hacia Puig, entendemos que Unilever también tenía planes de aumentar la escala en belleza y cuidado personal. Una categoría por la que quieren apostar, pero que tanto expertos como la compañía entendían que para conseguir un conglomerado iba a necesitar una fusión, cosa que a Estée Lauder le asustó, y ha querido defenderse velozmente.
ESTÉE LAUDER ‘LE TIRA LOS TEJOS’ A PUIG
La confirmación de conversaciones para una posible fusión entre Estée Lauder y Puig ha caído como un jarro de agua fría para los planes de Unilever. La operación aumentaría la exposición a fragancias y cuidado de la piel de prestigio, ambas en fase de crecimiento acelerado.
Asimismo, los expertos de Jefferies apuntan que esta operación «añade complejidad en medio de un proceso de reestructuración en curso y no aborda la estrategia de combinación de valores ni la posible rotación de categorías«. Hay que apuntar que Puig todavía no ha explicado sus planes para este 2026 a la espera del Capital Markets Day.
«Consideramos que una posible transacción con Puig es estratégicamente coherente, pero solo reduce el riesgo de forma moderada, ya que mantiene a Estée Lauder completamente dentro del segmento de prestigio»
Jefferies
No obstante, las conversaciones entre las dos compañías surgen tras las especulaciones del mercado sobre la posibilidad de que Estée Lauder sea un objetivo potencial para Unilever, después de que esta última anunciara sus planes de vender su división de alimentos y así centrarse más en el sector de la belleza.
La nueva combinación de categorías de la compañía aumenta la diversificación, la fusión transformaría significativamente la exposición de Estée Lauder a las categorías, que actualmente se centra principalmente en el cuidado de la piel, representando aproximadamente la mitad de las ventas del año fiscal 2025 (aproximadamente el 49%), con el maquillaje en un 29% y contribuciones más modestas de fragancias (17%) y cuidado del cabello (4%), y menos del 1% de otros (productos relacionados y auxiliares).

Por su parte, Puig está mucho más concentrada en fragancias, que representan el 72% de su cartera del año fiscal 2025, y el resto se divide entre maquillaje (17%) y cuidado de la piel (11%). La entidad combinada pasaría a una mezcla más equilibrada de aproximadamente el 38% de cuidado de la piel, el 34% de fragancias, el 26% de maquillaje, el 3% de cabello y menos del 1% de otros.
Sin embargo, todavía se desconocen los detalles de la operación, que podría implicar una combinación de efectivo y acciones. La transacción permitiría a Puig escalar sus operaciones, formar parte de un grupo más diversificado por productos y marcas y recortar distancias con los grandes del sector.
UN ACUERDO DE MÁS PRESTIGIO
Con la caída de ventas en los últimos trimestres y un cierre de 2025 en pérdidas, Estée Lauder intenta reposicionar sus marcas con el lanzamiento de nuevos productos, especialmente en el segmento de Cuidado de la Piel, aumentando inversiones y recortando costes. Todas las áreas de negocio y geografías mostraron crecimientos negativos en 2025.
En febrero de 2025, la compañía anunció un nuevo plan de reestructuración que finalizará en 2027, incluyendo una reducción de plantilla de 5.800/7.000, pero un entorno adverso para el sector y la fuerte caída de ventas dificultan las mejoras de rentabilidad. Estos hechos empujan a Estée Lauder a fusionarse antes de ser engullida por otro conglomerado, como puede ser Unilever.
Asimismo, el acuerdo, en lugar de aumentar la exposición a segmentos de precios más accesibles en un contexto de consumidores cada vez más orientados a la combinación de valor, le lleva a introducir una complejidad de integración incremental mientras Estée Lauder continúa su proceso de reestructuración.
Si bien Charlotte Tilbury es una marca sólida y relevante a nivel mundial con un valor duradero, los analistas hubieran preferido que el capital se invirtiera en un activo de cosméticos de color más incipiente y con menor distribución, que pudiera ampliar el mercado y mejorar las opciones de crecimiento futuro.

Fuente: Agencias
El acuerdo inclinaría aún más la cartera hacia las fragancias, donde el crecimiento ha sido fuerte, pero la competencia de las marcas independientes se está intensificando. «L’Oréal está redoblando sus esfuerzos y el impulso de la categoría parece estar en una etapa avanzada del ciclo económico (Puig perdió 40 puntos básicos de participación en fragancias de prestigio en 2025, hasta el 11,1%)», certifican desde Jefferies.
Por otra parte, aporta una mayor exposición a productos de cuidado de la piel de alta gama en un momento en que la presión por optar por productos más económicos se hace cada vez más evidente. Si bien la marca Dra. Barbara Sturm ofrece un posicionamiento clínico diferenciado, considerando que el cambio en la combinación de productos ofrece una protección limitada frente a la normalización de la demanda de productos de alta gama y una flexibilidad limitada en caso de que el liderazgo de la categoría cambie a medida que evoluciona el ciclo de la belleza.





