Montse Cespedosa, asesora financiera: “El mayor error es comprar una vivienda con un sesgo emocional demasiado importante”

Montse Cespedosa advierte que comprar vivienda exige cálculo, no impulso. Recomienda analizar hipotecas, costes reales y capacidad de endeudamiento antes de firmar, y evitar que la emoción pese más que los números en una decisión patrimonial clave.

Comprar una vivienda sigue siendo una de las decisiones más importantes en la vida financiera de cualquier persona. Sin embargo, detrás de la ilusión de tener casa propia aparecen dudas sobre hipotecas, tipos de interés y condiciones bancarias que muchas veces se entienden tarde.

La asesora financiera Montse Cespedosa, exdirectora de oficina durante casi tres décadas, analiza cómo ha cambiado el mercado y cuáles son los errores más habituales al financiar una vivienda. Su mirada combina experiencia técnica con una idea clara: la compra debe hacerse con números y no solo con emoción del momento.

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Fuente: agencias

Durante años, pedir una hipoteca era para muchos un proceso pasivo. El cliente acudía al banco esperando una oferta y aceptaba las condiciones sin demasiada negociación. Según Cespedosa, esa dinámica cambió por completo. Hoy el comprador de vivienda debe entender que es el banco quien debe convencerle.

El primer paso, explica, es analizar distintas entidades y comparar ofertas reales más allá de lo que aparece en las páginas web. También recomienda acudir a la oficina con la documentación preparada y con una imagen financiera ordenada. Los extractos bancarios, el ahorro acumulado y la estabilidad laboral influyen directamente en la percepción del riesgo.

La asesora insiste en que el banco no solo evalúa ingresos, sino hábitos financieros. Un historial sin descubiertos ni devoluciones mejora las opciones de financiación. Además, recuerda que el esfuerzo hipotecario no debería superar el 30 o 35 % de los ingresos, ya que la vivienda implica otros costes como mantenimiento, impuestos o comunidad.

En este contexto aparece uno de los errores más comunes. Muchos compradores firman una reserva o entregan arras sin tener asegurada la financiación. El problema surge cuando la tasación no alcanza el nivel esperado y la operación se complica. Para Cespedosa, la prioridad es confirmar la viabilidad de la hipoteca antes de comprometerse con la vivienda.

También advierte sobre las vinculaciones. Una oferta con un tipo aparentemente bajo puede esconder seguros caros o comisiones adicionales que elevan el coste total. Por eso recomienda estudiar el conjunto de la operación y no solo el interés inicial.

Hipoteca fija, variable y el peso emocional al elegir vivienda

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Otro de los grandes debates gira en torno al tipo de hipoteca. En un escenario de tipos cambiantes, Montse Cespedosa apuesta por analizar cada caso y no dejarse llevar por titulares. En muchos perfiles considera que las opciones mixtas pueden ofrecer equilibrio, permitiendo cambiar a fijo cuando el mercado sea más favorable.

La experta subraya que la banca valora especialmente perfiles con estabilidad y capacidad de ahorro. El llamado “clientazo”, como se conoce internamente, suele ser una persona con empleo sólido y expectativas profesionales a largo plazo. Incluso algunos autónomos con ingresos estables son muy apreciados por las entidades.

Sobre la posibilidad de amortizar anticipadamente, su postura es clara y genera debate. Si la hipoteca tiene un tipo bajo, considera que destinar el ahorro a reducir deuda puede no ser la mejor estrategia financiera. La clave está en comparar la rentabilidad alternativa del dinero frente al coste real del préstamo de vivienda.

Pero más allá de la técnica financiera, Cespedosa pone el foco en la dimensión psicológica de la compra. Afirma que el principal error es dejarse arrastrar por la emoción. La ilusión por la primera vivienda puede reducir la capacidad de análisis y llevar a asumir compromisos que después generan tensión económica.

La experiencia de la crisis inmobiliaria también aparece como lección de fondo. Según explica, muchas entidades concedieron financiación excesiva antes de 2008, algo que afectó tanto a bancos como a familias. El endurecimiento posterior del crédito cambió el panorama, con mayor protagonismo del riesgo y de reguladores como el Banco de España.

Hoy, aunque existen ayudas públicas y programas regionales para facilitar el acceso a una vivienda en lugares como la Comunidad de Madrid o la Comunidad Valenciana, los bancos siguen seleccionando perfiles con cautela.

Comprar una vivienda puede ser una excelente decisión patrimonial, pero exige planificación y realismo. La recomendación pasa por sentarse con calma, hacer números y contar con asesoramiento profesional.


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