domingo, 8 febrero 2026

Liu Zheng, especialista en medicina tradicional china: “La mejor inversión para la salud es el sueño; descansar bien lo cambia todo”

Liu Zheng sostiene que el sueño es el pilar fundamental de la salud. Afirma que dormir bien regula emociones, fortalece el sistema inmunológico y previene enfermedades, mientras que el descanso insuficiente deteriora cuerpo y mente.

La medicina tradicional china lleva miles de años observando al ser humano desde una mirada integral. No se centra solo en curar enfermedades, sino en preservar el equilibrio. Para el especialista Liu Zheng, la verdadera riqueza está en cuidar la salud antes de perderla. “La mejor inversión para la salud es el sueño; descansar bien lo cambia todo”, asegura.

A partir de esa idea, Zheng propone una forma distinta de entender el cuerpo y la mente. Según explica, el estilo de vida moderno nos ha alejado de lo esencial y nos empuja a un ritmo que termina dañando la salud sin que nos demos cuenta. Volver a lo básico es, para él, el gran secreto de la longevidad.

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La mente como punto de partida de la salud

La mente como punto de partida de la salud
Fuente: agencias

Desde la visión oriental, el ser humano está diseñado para vivir muchos más años de los que vive hoy. La medicina tradicional china sostiene que podríamos alcanzar los 120 años en buenas condiciones. Incluso algunas teorías modernas hablan de una esperanza de vida cercana a los 200 años. Sin embargo, esa posibilidad se pierde por un enemigo silencioso que pocas veces se reconoce.

Para Liu Zheng, el principal adversario no está fuera, sino dentro de cada persona. El estrés, la autoexigencia y el estilo de vida acelerado son factores que erosionan la salud de manera constante. “El mayor enemigo está en casa”, afirma. Según su mirada, la mente humana tiene un poder enorme para proteger o para enfermar al cuerpo.

En su práctica diaria observa que muchas dolencias actuales no nacen de un virus o de una bacteria, sino de un desequilibrio emocional sostenido en el tiempo. La falta de descanso, la presión laboral y la desconexión con el propio cuerpo generan un estado de inflamación crónica que termina debilitando la salud general.

Frente a ese panorama, su recomendación es simple: aprender a vivir de acuerdo con los ritmos naturales. Respetar el sueño, escuchar las señales del organismo y reducir la sobrecarga mental son pasos fundamentales para recuperar el equilibrio perdido.

El descanso ocupa un lugar central en su discurso. Dormir bien no es un lujo ni una pérdida de tiempo, sino la base de cualquier estrategia de salud. Ocho horas de sueño reparador permiten que el cuerpo se regenere y que la mente recupere claridad. Sin ese pilar, ningún tratamiento funciona del todo.

Alimentación y hábitos como medicina diaria

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Otro de los ejes de la medicina tradicional china es la alimentación. Liu Zheng explica que no se trata solo de contar calorías, sino de nutrir al cuerpo de forma completa. Para ello propone una regla sencilla basada en los cinco colores y los cinco sabores. Según esta visión, una dieta variada que combine rojo, verde, amarillo, blanco y negro garantiza un equilibrio que favorece la salud.

La ciencia moderna ha confirmado que cada color en los alimentos está asociado a distintos nutrientes esenciales. Por eso, cuanto más diversa sea la comida, mejor será el aporte para el organismo. Sin embargo, advierte que el verdadero desafío actual es acceder a productos lo más naturales posibles y evitar los ultraprocesados.

También insiste en que comer no es solo un acto físico. La forma en que se ingieren los alimentos influye directamente en la salud. Comer con calma, ser consciente de los sabores y disfrutar del momento forma parte del proceso de nutrición. De nada sirve una dieta perfecta si se come con prisa y estrés.

El especialista destaca además la importancia de otros hábitos cotidianos. La respiración consciente, la actividad física moderada y las relaciones sociales saludables son componentes clave para una buena salud. El ser humano necesita moverse, compartir y sentirse parte de una comunidad para mantenerse fuerte.

Incluso aspectos que suelen verse como negativos pueden tener matices. Un vaso de vino tomado en un ambiente agradable, rodeado de amigos, puede resultar menos dañino que el mismo alcohol consumido en soledad. Para Zheng, la salud no es solo una suma de datos biológicos, sino un equilibrio emocional y social.

La obesidad es otro ejemplo de cómo los hábitos influyen en la longevidad. En su experiencia, no existen personas longevas con sobrepeso importante. Mantener un cuerpo ligero es fundamental para vivir más y mejor. Y nuevamente aparece el mismo consejo: para regular el metabolismo y controlar el peso, lo primero es dormir bien.


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