A la espera de la presentación de resultados del cuarto trimestre fiscal el próximo jueves cinco de febrero, los analistas ya han trasladado sus previsiones para BBVA. A nivel Grupo, desde Renta 4, esperan que en el cuarto trimestre de 2025 el margen de intereses aumente un 5% interanual, hasta los 6.739 millones de euros, y 25.986 millones de euros para el ejercicio fiscal completo.
En este sentido, a pesar del fracaso de la OPA hostil sobre Banco Sabadell, la disipación de las incertidumbres acumuladas durante la prolongada batalla bursátil ha permitido que el precio de la acción retome su trayectoria de rendimiento superior al del sector. Tras dicha recuperación, la acción de BBVA se considera actualmente con una valoración razonable a corto plazo.
No obstante, desde una perspectiva a más largo plazo, considerando las perspectivas de beneficios anunciadas por BBVA para los próximos tres años, la acción parece mantener un potencial de rentabilidad superior. Ese potencial, podría corresponder a una prima de riesgo que se justifica por las incertidumbres geopolíticas relacionadas con la nueva estrategia estadounidense.

Por otro lado, se habla de que BBVA estaría estudiando la venta de su negocio en Rumanía, donde el principal candidato para quedárselo podría ser ING. Concretamente, la entidad vasca opera en Rumanía a través de Garanti, una filial del banco turco, situándose entre las diez primeras entidades del país en cuota de mercado del 2%. Si bien, BBVA ya intentó la venta de este negocio en 2020, cuyo proceso se encontraba en una fase avanzada de presentación de oferta, pero que se suspendió por el COVID-19.
OBJETIVOS OPTIMISTAS A LARGO PLAZO PARA BBVA
En este contexto, el RoTE de BBVA se situó en torno al 19,7% durante los primeros nueve meses de 2025, según los cálculos de la propia entidad bancaria vasca. Se prevé, eso sí, que se siga mejorando durante los próximos tres años, ya que el plan de negocio 2025-2028 prevé una rentabilidad media del 22%, consolidando a la entidad como uno de los bancos más rentables.
Los analistas de Alpha Value señalan que «BBVA debería seguir mostrando un crecimiento superior. De hecho, la entidad bancaria pretende limitar el pago de beneficios al 50%, incluyendo las recompras, lo que significa que la entidad espera poder crecer su negocio a un ritmo sólido, hasta un 11% y de forma muy acrecentadora«.
BBVA DESTACA TURQUÍA POR SU EVOLUCIÓN EN LA DIVISA
Siguiendo esta línea, según el plan de negocio de BBVA, una rentabilidad media del 22% debería generar unos beneficios acumulados de 48.000 millones de euros durante el periodo 2025-2028. Esto deja aproximadamente 38.000 millones de euros para los próximos tres años, lo que representa un beneficio medio anual de unos 12.500 millones de euros.
«En comparación con la capitalización de mercado actual, esto se traduce en una rentabilidad anual total del 10,5% para el inversor. Esto se compara con un promedio del 9% para el sector en su conjunto, lo que representa una prima aparente de casi el 17%», apuntan los expertos de Alpha Value.

Fuente: BBVA
Centrándonos en la apuesta turca de BBVA, se estima que Turquía represente entre el 10 y el 15% de las ganancias durante el período de 2025-2028, suponiendo que la rentabilidad se normalice. La filial turca es el segundo banco más grande del país, con una participación de mercado de casi el 20%.
Su rentabilidad actual es casi el doble de la media del grupo. Por ello, BBVA cree que, en un entorno normalizado (en concreto, en cuanto a la inflación), la rentabilidad podría duplicarse. BBVA apuesta por que Turquía se convierta en un centro manufacturero y energético para Europa. En un mundo desglobalizado, Turquía, aliada con Arabia Saudí, podría recuperar su posición como gran potencia regional.
PREVISIONES DE CAPITAL PARA BBVA
En este sentido, si nos centramos en el capital, se espera que BBVA cuente con un CET 1 del 13,42% como punto de partida en los primeros nueve meses del ejercicio fiscal de 2025 de la entidad vasca, que se sitúa en 12,42% una vez deducido el impacto del programa de recompra de acciones.
«Este trimestre, la variación de capital en BBVA recogerá el impacto positivo de la reversión a modelos estándar, así como la utilización de operaciones de transferencia de riesgo con impacto esperado entre 30 y 40 puntos básicos en el año, y la generación orgánica«, apuntan los analistas de Renta 4.

Sin ir más lejos, estos movimientos se verán parcialmente compensados con -10 puntos básicos estimados por movimientos de divisa, bonos y Telefónica, así como el efecto del riesgo operacional asociado a la evolución de los ingresos. En total, desde Renta 4 esperan que BBVA cierre el ejercicio fiscal de 2025 con un CET 1 del 12,88%.








