jueves, 22 enero 2026

Navarra refuerza la política de vivienda en el Pirineo para ligar arraigo y desarrollo rural

El Gobierno de Navarra ha dado un nuevo paso en su estrategia para frenar la despoblación y garantizar el futuro del Pirineo navarro. El Departamento de Cohesión Territorial aprobó ayer la cuarta convocatoria de ayudas destinadas a proyectos impulsados por entidades locales que vinculan vivienda y empleo en el ámbito territorial del Plan del Pirineo.

La iniciativa cuenta con una dotación global de 1,8 millones de euros y tendrá carácter plurianual, extendiéndose a los ejercicios de 2026, 2027 y 2028. La nueva convocatoria consolida una línea de trabajo que el Ejecutivo foral puso en marcha en 2022 y que, desde entonces, ha movilizado más de 3,2 millones de euros para apoyar actuaciones que buscan fijar población, favorecer el relevo generacional y dinamizar la economía local en una de las zonas más frágiles demográficamente de Navarra.

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El reparto presupuestario previsto asigna 500.000 euros para 2026, 600.000 euros para 2027 y 700.000 euros para 2028. Esta apuesta progresiva busca ampliar el alcance de los proyectos.

EL PIRINEO NAVARRO, CON PROBLEMAS DEMOGRÁFICOS

Desde la dirección de Administración Local y Despoblación subrayan que la falta de vivienda y de oportunidades laborales sigue siendo uno de los principales obstáculos para el asentamiento de población en el Pirineo.

Por ello, el objetivo de estas ayudas es facilitar inversiones municipales que permitan crear viviendas vinculadas a espacios de trabajo, impulsar lugares de encuentro profesional y social y generar nuevas oportunidades de empleo en los propios municipios. La convocatoria se articula en cuatro líneas de actuación.

La primera se centra en proyectos que integran vivienda y trabajo en un mismo inmueble, ya sea a través de modelos de coliving —con viviendas complementarias y espacios comunitarios asociados a una actividad profesional— o mediante viviendas individuales ubicadas en edificios donde se desarrolla la actividad laboral.

La segunda línea apoya iniciativas en las que vivienda y trabajo se sitúan en inmuebles distintos, combinando alojamientos en alquiler estable con espacios de coworking dentro del territorio del Plan del Pirineo.

Las otras dos líneas se dirigen de forma específica a facilitar alojamiento en régimen de alquiler a trabajadores que prestan servicio en la zona. Una de ellas está orientada al personal del sector público, mientras que la última se dirige a empleados del sector privado, con ayudas para la adquisición y rehabilitación de viviendas destinadas a su residencia habitual y permanente.

Como en las convocatorias de 2024 y 2025, el Gobierno de Navarra mantendrá una intensidad de ayuda elevada: hasta el 90% de los gastos subvencionables, con un límite máximo de 250.000 euros por entidad local y ejercicio.

RED DE COLIVINGS EN EL MARCO DEL PLAN DEL PIRINEO

Esta política pública se apoya en experiencias que ya están ofreciendo resultados tangibles. La Red de Colivings del Pirineo, impulsada también en el marco del Plan del Pirineo, cuenta con proyectos en Roncal, Ochagavía-Otsagabia y Ezcároz-Ezkaroze.

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Coworking del Ayuntamiento de Ochagavía-Otsagabia. Foto: Gobierno de Navarra.

El modelo de coliving, en particular, se ha convertido en una de las fórmulas mejor valoradas, al ofrecer no solo alojamiento, sino también espacios de cooperación, intercambio profesional y creación de comunidad en entornos rurales.

EL PLAN DEL PIRINEO

El Plan del Pirineo se aplica en un territorio que abarca 32 municipios y sus concejos, con una superficie cercana a los 1.415 kilómetros cuadrados, lo que representa casi el 15% del territorio del territorio del antiguo reino.

Sin embargo, apenas concentra en torno al 1% de la población de la Comunidad Foral, con una densidad de 3,8 habitantes por kilómetro cuadrado, muy alejada de la media navarra. Estos datos explican la necesidad de políticas específicas y sostenidas en el tiempo.


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