lunes, 24 junio 2024

La operación BBVA-Banco Sabadell ‘peligra’ más por la política que por los reguladores

La operación BBVA-Banco Sabadell, primero la opa y luego la fusión, tiene muchas aristas. Su éxito depende de muchos factores y el mercado considera que los intereses políticos son el mayor riesgo para el órdago hostil lanzado por el banco que preside Carlos Torres Vila. Así consta en un análisis al que ha accedido MERCA2 sobre los riesgos de esta apuesta de BBVA.

“La oferta hostil de BBVA sobre Sabadell augura una larga espera, con varios riesgos para el éxito, como la volatilidad de la cotización y los intereses políticos, que parecen más potentes que el escrutinio de los reguladores”, señala un análisis de ‘Bloomberg’.

LA OPOSICIÓN DEL GOBIERNO A LA OPERACIÓN BBVA-BANCO SABADELL

Lo cierto es que el Gobierno que preside Pedro Sánchez se opone a la operación por la repercusión que tendría la reducción del número de entidades, entre otras cosas, y aunque no puede frenar la opa si puede mover hilos para que fracase, lo mismo que otras administraciones que se oponen: la Generalitat Valenciana y la de Cataluña.

El Gobierno siempre que puede muestra su oposición a la operación. La cuestión es cómo de permeables pueden ser los reguladores a la opinión del Gobierno. Según un informe de Barclays, la vía que le queda al Gobierno es influir en el dictamen de Competencia sobre la fusión.

La cuestión es cómo de permeables pueden ser los reguladores a la opinión del Gobierno

En este punto el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha vuelto a insistir en la visión negativa del Ejecutivo en relación con la operación. “Desde el primer momento, cuando se anunció que BBVA hizo una propuesta a Banco Sabadell, sin que ni siquiera hubiera habido negociaciones, yo ya resalté que la clave era mantener un elemento de competencia efectiva en el mercado. Tras la negativa del consejo del Sabadell hubo otro paso con la opa hostil, que ya entramos a valorar no solo en la forma, por la volatilidad e incertidumbre que introduce en el mercado, sino también por qué nos preocupa el elemento de competencia”, dijo este viernes en una entrevista en ‘Onda Cero’.

En el caso del Ejecutivo, su posición es clave porque pude vetar la fusión, pero lo que no puede es frenar la opa, que viene antes que la fusión. Y es que «la intervención del Ministerio de Economía, Economía, de acuerdo con la Ley de Ordenación Bancaria, llegará cuando BBVA decida, una vez comprado Banco Sabadell, fusionarlo.

La decisión de aceptar esta fusión, que debe estar motivada en cualquier caso, la toma el Ministerio de Economía tras solicitar informes al Banco de España, al Servicio Ejecutivo de la Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales e Infracciones Monetarias, a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y a la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones, en los aspectos de su competencia. La solicitud de autorización debe resolverse en seis meses y se entenderá como desestimada si el plazo vence sin respuesta», según publicó ‘El Confidencial’.

LOS EMPRESARIOS Y LA FUSIÓN

En este campo, la oposición de los empresarios de Cataluña y la Comunidad Valenciana contribuye a complicar la opa. Muchos de ellos son accionistas de Sabadell y su opinión puede ser muy tenida en cuenta por los minoritarios, que son el 47% del accionariado de Banco Sabadell. Dado que BBVA condiciona la operación a que logre el apoyo a la opa del 50,01% del capital social, pues los minoritarios son relevantes para que BBVA no dependa del apoyo de los grandes fondos para sacar adelante la opa.

bbva

Ahora bien, lo primero de todo es que la CNMV dé el visto bueno al folleto de la opa. En este marco, la opa hostil lanzada por la entidad debe contar con las autorizaciones regulatorias de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el Banco Central Europeo (BCE) y la Prudential Regulation Authority (PRA) de Reino Unido, donde Banco Sabadell opera a través de su filial TSB.

EL TRABAJO DE LOS REGULADORES EN ESPAÑA

En este punto, la cuestión es si el Gobierno va a dejar a los reguladores hacer su trabajo o va a tratar de influir. En un informe, Barclays apunta directamente a la influencia que pueda tenerse sobre la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), el organismo que preside Cani Fernández. Barclays afirma que la vía del Gobierno para frenar la OPA de BBVA sería influir en el dictamen de CNMC.  

En concreto, el banco británico ha señalado, en una nota a clientes que analiza la oferta, que la aprobación del Gobierno «sería necesaria antes del cierre de la fusión por absorción, pero no es una condición para la opa. Por tanto, sería lógico que, si hay preocupaciones por parte de las autoridades por la competencia, se bloqueara el acuerdo antes de la opa usando la vía de Competencia».

Barclays apunta a la vía de la influencia gubernamental en el dictamen de la CNMC

En este ámbito del Gobierno y los reguladores, hay que apuntar que la CNMC ejerce sus funciones a través de dos órganos de gobierno: el Consejo y el presidente, que lo es también de su Consejo que es el órgano colegiado de decisión. “Está integrado por diez miembros nombrados por el Gobierno, a propuesta del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital, entre personas de reconocido prestigio y competencia profesional en el ámbito de actuación de la Comisión”, según explica la propia CNMC en su web.

“Su nombramiento debe contar con la aprobación de la Comisión de Asuntos Económicos y Transformación Digital del Congreso de los Diputados que examina su idoneidad y la eventual existencia de conflictos de interés. Su mandato es de 6 años no renovables y está sometido a un estricto régimen de incompatibilidades. El Consejo puede actuar en Pleno o en Sala. A tal fin, se organiza en dos salas: una dedicada a temas de competencia (Sala de Competencia) y otra a la supervisión de sectores regulados (Sala de Supervisión Regulatoria). El Pleno está integrado por todos los miembros del Consejo y lo preside el Presidente”.

EL BCE, LA CNMV Y LA FUSIÓN

Lo cierto es que si el BCE, la CNMV y la CNMC dan su visto bueno a la fusión de BBVA y Banco Sabadell, el Gobierno lo tendrá complicado para ‘vetar la fusión’. Al respecto, fuentes que en su día ocuparon cargos de mucha relevancia en Competencia consideran que no habrá oposición a la fusión, aunque sí condiciones y limitaciones a la misma.

Banco Sabadell

Siguiendo con los reguladores, al presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores lo nombra el Gobierno, mientras que al gobernador del Banco de España -organismo al que el Ejecutivo que tiene que solicitar un informe antes de decidir si veta la fusión- lo nombra el Rey a propuesta del Gobierno. El mandato de seis años del actual gobernador, Pablo Hernández de Cos, termina el próximo 11 de junio. De Cos, partidario, como el Banco Central Europeo de las fusiones para que haya un sistema financiero sólido, ha chocado con el Gobierno, siempre de modo muy educado, en distintas cuestiones.

Al gobernador lo nombra el Rey a propuesta del Gobierno y está por ver si el Ejecutivo busca un gobernador a su medida o apuesta por un perfil absolutamente técnico, lejos de cualquier militancia reconocida. En este punto, el caso más extremo de un gobernador de parte fue el deMiguel Ángel Fernández Ordóñez (MAFO), que llegó al puesto a propuesta del Gobierno que encabezaba José Luis Rodríguez Zapatero en 2006. MAFO venía de ser secretario de Estado de Hacienda entre 2004 y 2006. 

Estuvo en el cargo hasta junio de 2012. Fue el gobernador bajo el cual implosionaron las cajas de ahorros. Su frase “la CAM [la antigua Caja de Ahorros del Meditérraneo] es lo peor de lo peor”, por la labor de los gestores de esta entidad, pasará a la historia.


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