El Barçagate y el derrumbe de la banca dejan tocado al Espai Barça

El Barça de Joan Laporta atraviesa una grave crisis económica y de credibilidad. Fuera de las competiciones europeas, el club se juega su futuro en los despachos y posiblemente en el banquillo de los acusados tras la admisión a trámite de una querella contra el exvicepresidente del Comité Técnico de los Árbitros, José María Enríquez Negreira; mientras también ha abierto diligencias por la denuncia de la Fiscalía contra el club, el propio Enríquez Negreira; los expresidentes del FC Barcelona Sandro Rosell y Josep María Bartomeu; Albert Soler y Óscar Grau, exdirectivos del club blaugrana.

La Fiscalía no ha realizado aún un escrito de acusación, pero será Anticorrupción la que se haga cargo del proceso si el juez, una vez instruido el caso, decide llevar a cabo la apertura del juicio. El Ministerio Público ha pedido las testificales del actual presidente de la entidad, Laporta, y del expresidente Joan Gaspart; el testimonio de los ex entrenadores Luis Enrique y Ernesto Valverde; así como de los trabajadores de la empresa que sacaron dinero de las cuentas de Dasnil 95, la empresa de Enríquez Negreira, que canalizó los pagos del Barça por valor de 7,3 millones de euros; y a la inspectora de Hacienda que pidió los datos al club.

El contrato con las empresas de Negreira lo selló Josep Contreras, directivo del FC Barcelona, con el beneplácito de Josep María Bartomeu

En la denuncia, la Fiscalía señala que el club azulgrana abonó un total de 7,3 millones de euros a la sociedad del segundo alto cargo del Comité Técnico de los Árbitros, un montante que debieron conocer los socios del club y que éste ocultó. Según ha transcendido, la Agencia Tributaria ha detectado al menos siete empresas que el Barça utilizó para abonar los supuestos informes realizados por el ex árbitro sobre los colegiados de los encuentros, consistentes en describir la forma de ser en el campo y particularidades.

La magistrada que instruye el caso, cuya casa fue asaltada con ella dentro, según ha publicado El Confidencial, tendrá que decidir ahora si se admiten los cargos que apunta la Fiscalía y la querella de Estrada, quien fue el encargado del VAR desde 2009 a 2022, por delitos continuados de corrupción entre particulares en el ámbito deportivo; un delito continuado de administración desleal; y otro de falsedad en documento mercantil.

LA GUARDIA CIVIL, TRAS LOS PAGOS DEL BARÇA A NEGREIRA

Estas diligencias las practicará la Guardia Civil para averiguar el por qué el FC Barcelona abonó esos casi tres millones de euros a Enríquez Negreira. Los agentes darán cuenta a la jueza y será entonces cuando se acuerde la declaración de los investigados y las testificales solicitadas. Una vez recibida dicha documentación de la investigación policial se acordará sobre la declaración de los investigados y testificales solicitadas.

La querella de Xavier Estrada apunta apunta contra Enríquez Negreira un supuesto delito de «fraude en los negocios», según señala la jueza en el auto al que ha tenido acceso MERCA2. En concreto, se refiere «a las conductas que tengan por finalidad predeterminar o alterar de manera deliberada y fraudulenta el resultado de una prueba, encuentro o competición deportiva de especial relevancia económica o deportiva», como La Liga o la Copa del Rey. En esta misma querella se ha personado como acusación particular el organismo oficial del fútbol, La Liga, presidida por Javier Tebas.

Estrada exigió el pago de una fianza de 10.000 euros a Enríquez Negreira, mientras que el ex árbitro ha tenido que abonar 3.000 euros para poder presentar dicha querella. En su escrito, señala que Dasnil 95 cobró por sus servicios al FC Barcelona desde el 2003 al 2018 con el objetivo de «garantizar un arbitraje favorable a los intereses» del Barça.

En la propia querella se aporta abundante información periodística. En concreto, señala a Enríquez Negreira y Javier Enríquez, hijo del ex presidente del CTA, como gerente de Dasnil 95 y que ejerció como coach a árbitros en activo. Estos hechos supondrían «corrupción deportiva o fraude deportivo», tipificado como delito en el Código Penal.

EL BARÇA USÓ LA CUENTA DE CONTRERAS, EL COMISIONISTA

La Fiscalía, por su parte, dejó fuera de cargo a Enríquez Moreno al entender que Enríquez Negreira dirigió y gestionó «exclusivamente» la sociedad mercantil. En 2002, el ex alto cargo del CTA fundó Soccercam, una sociedad dedicada a realizar informes para el FC Barcelona desde 2016. El contrato lo selló Josep Contreras, directivo del FC Barcelona, con el «beneplácito de Josep María Bartomeu». El acuerdo consistía en realizar informes semanales sobre los técnicos arbitrales para cada partido del primer y segundo equipo del Barça.

Joan Laporta, presidente del Barça
Joan Laporta, presidente del Barça

Además, debía realizar un análisis posterior del encuentro valorando los aciertos y errores de los colegiados en el terreno de juego. Para realizar el pago, los directivos del Barça utilizaron la sociedad de Josep Contreras, Tresep 2014, y evitar así la vinculación directa entre el ex árbitro y el equipo de fútbol.

Entre 2016 y 2018, Tresep 2014 abonó 297.085,25 euros a Soccercam. Josep Contreras realizó después la correspondiente factura al club por valor de 450.120 euros, llevándose una comisión de 153.034,75 euros por su labor de «intermediario». El dinero fue a parar a su cuenta personal.

UN ACUERDO VERBAL CONFIDENCIAL PARA FAVORECER AL BARÇA

Por otro lado, durante las etapas de Rosell y Bartomeu, el Barça llegó a un «acuerdo verbal estrictamente confidencial» con Enríquez Negreira para, haciéndose valer de su cargo, realizase actuaciones tendentes a favorecer al club en la toma de decisiones de los árbitros en los partidos, una elección que se realizaba en el seno del Comité Técnico de los Árbitros. Para ello se giraron facturas tanto a Dasnil 95 como Nisad SCP. Según el auto, no hubo prestación o servicios de asesoramiento técnico real.

A raíz de esta investigación, la Agencia Tributaria examinó los Impuestos de Sociedades y del IVA del FC Barcelona entre 2015 y 2018, así como las facturas recibidas de las dos empresas dirigidas por Enríquez Negreira, los informes realizados y los vídeos grabados. El club trató de deducirse esos gastos, una opción que denegó la Agencia Tributaria al no haber recibido documentación alguna. El Barça aseguró que no encontró la documentación pedida por la inspectora de Hacienda.

LA LIGA SE PERSONA COMO ACUSACIÓN PARTICULAR

En 2014, Nilsad SCP giró al FC Barcelona un total de 1,28653 millones de euros, un importe que ascendió entre 2016 y 2018, hasta los 1,685 millones de euros. Las transferencias se abonaron a través de una cuenta bancaria asociada al FC Barcelona. La práctica totalidad de los ingresos de las sociedades de Enríquez Negreira procedían del FC Barcelona. Estos montantes eran retirados después por la secretaria y otro empleado de la sociedad y que entregaban en efectivo a Negreira.

La relación entre ambos se dio por terminada en 2018, una vez que el ex vicepresidente del CTA fue relevado del cargo. Negreira, no obstante, remitió un burofax a Bartomeu por haber roto el acuerdo y le exigió una «solución justa para ambas partes». En caso contrario, le advirtió de las consecuencias.

En total, se han detectado pagos por valor de 7,3 millones de euros, un montante al que se ha llegado tras indagar en el Modelo 347 de la Agencia Tributaria presentado por el FC Barcelona. Con Rosell, el pago a Negreira alcanzó los dos millones de euros, un dinero abonado a espaldas de los socios y que no estaba previsto en los estatutos del Barça.

EL ESPAI BARÇA, EN RIESGO CLARO

Todos estos pagos junto con la presión de los fondos socavan la credibilidad económica del FC Barcelona para sacar adelante el faraónico proyecto del Espai Barça. Y es que, mientras Laporta trata de cerrar la financiación de los 1.500 millones de euros en deuda, el capital riesgo está en el ojo del huracán por las quiebras de varios bancos. Los inversores no sólo no ofrecen alegremente su dinero, sino que tratan de guardarlo en cuentas consideradas seguras.

Los fondos de inversión de capital riesgo, a los que ha acudido el FC Barcelona, tienen una alta exposición a empresas de rápido crecimiento y a la deuda soberana de EE UU, considerada la más segura del mundo. Tanto unas como otras se han desplomado con las subidas de los tipos de interés. La deuda se ha convertido así en un activo de alto riesgo, afectando directamente a empresas que buscan financiación en los mercados. El Espai Barça no es una excepción en este camino.

LAPORTA AÚN NO HA CERRADO LA FINANCIACIÓN DEL ESPAI BARÇA

Tal y como ha publicado MERCA2, los fondos están exigiendo unas condiciones muy duras al FC Barcelona para entrar en el proyecto, una situación que el club ha tratado de minimizar al asegurar que alcanzará un acuerdo antes de marzo. No obstante, Laporta ha abierto la vía de otras «fórmulas de financiación». En caso de no lograr el objetivo, las previsiones de ingresos tendrán que modificarse y se pondrían en riesgo las conocidas «palancas» que han hipotecado a la entidad blaugrana para las próximas décadas.

Además, el club se ve afectado por las constantes subidas de tipos de interés. Los bancos centrales, a pesar de la debacle financiera, tienen como mandato controlar los precios. Este jueves, el Banco Central Europeo se reúne para dar a conocer si subirá los tipos de interés tras la caída del euríbor. No obstante, la crisis de desconfianza en los mercados está tomando una magnitud superior a la registrada en 2008.

Cabe señalar que la deuda que emitirá el Barça ya ha tenido una rebaja en la calificación por parte de la agencia Kroll, que sitúa la nota de la deuda en BBB. Por el momento, no ha vuelto a realizar informe alguno. El Barcelona busca emitir seis paquetes de deuda por unos 500 millones de euros por cada uno y para tratar de convencer ha encargado la misión a Goldman Sachs, que se está hundiendo en Bolsa.