Louis Vuitton, Gucci y Burberry aceleran hacia los objetivos sostenibles

Los estilos de los consumidores comienzan a desterrar cada vez más el modelo ‘fast fashion’ bebido a que en la actualidad los clientes ya buscan algo más, a parte de la moda rápida porque se se fijan en las firmas que son responsables, sostenibles y respetuosas con el medio ambiente.

Sin duda, el mundo de la moda de lujo ha sabido adaptarse con facilidad a este nuevo reto, ya que, compañías como Gucci, Burberry o el grupo LVMH (propietario de firmas como Louis Vuitton, Christian Dior Couture, Fendi y Loro Piana) cuentan con proyectos sostenibles desde hace años y además tienen nuevos programas a largo plazo.

EL LUJO SOSTENIBLE DE GUCCI, BURBERRY Y LVMH

Las firmas se adaptan a los nuevos tiempos y a las tendencias que ahora marcan los consumidores. Por lo que las enseñas de lujo no se han quedado atras y ahora están a apostando más que nunca por contar con una producción y sistemas de distribución más sostenibles, con el objetivo de diferenciarse y alejarse más del modelo ‘fast fashion’.

Así, una de las firmas de lujo que antes ha tomado conciencia de la sostenibilidad ha sido la Gucci, ya que, desde 2011, aplica medidas sostenibles. apostando por el plástico reciclado y biodegradable para varios de sus diseños. De igual forma, desde hace años Gucci ya no utiliza algunos tipos de pieles de animales en sus diseños.

Mientras, firmas como Burberry han apostado al máximo por evitar el desperdicio en el sector textil. En concreto, la firma de lujo ha tomado la decisión de no destruir sus productos en stock, que forman parte del excedente de la compañía.

Burberry ya no quema las prendas que no ha venido para proteger la originalidad de sus diseños

Aunque, en este caso, no se trata de una aptitud de la empresa, debido a que la presión de los ecologistas ha llevado a esto. Por lo que la firma Burberry ya no quema las prendas que no ha venido para proteger la originalidad de sus diseños.

LVMH es uno de los grupos de venta de artículos de lujo más grande del mundo, que cuenta con firmas como Louis Vuitton, Christian Dior Couture, Fendi, Loro Piana, etc. Así, esta compañía ha decidido centrarse en compensar al mundo por sus emisiones de CO2. Por lo que recauda dinero por cada tonelada de emisiones de CO2 generada por sus marcas.

Sin embargo, el gran problema de este grupo de firmas de lujo todavía no ha reusado la idea de seguir trabajando con pieles. Además, todas estas compañías se han comprometido a trabajar con materiales renovables y a que las prendas antiguas siempre tengan una segunda vida.

EL ‘GREENWASHING’ COMO ALIADO

Asimismo, en España, ya existe una importante concienciación por parte de la industria en este aspecto, ya que, varias compañías del sector textil se han unido con el objetivo de tener una mayor responsabilidad en este asunto.

De esta forma, Decathlon, H&M, IKEA, Inditex, Kiabi, Mango y Tendam han fundado una asociación para impulsar el reciclaje de ropa usada en nuestro país. Así, estas firmas españolas ya se están preparando para el futuro, en el que habrá una nueva normativa con respecto al desperdicio textil.

El objetivo de este nuevo acuerdo es gestionar los residuos textiles y de calzado que se generen en España a través de un Sistema Colectivo de Responsabilidad Ampliada del Productor (SCRAP). 

No obstante, una de las firmas que sale más perjudicada en este aspecto es H&M, ya que, a nivel de sostenibilidad, esta compañía no cuenta con una muy buena reputación porque cuenta con varias denuncias en los tribunales de Estados Unidos por ‘greenwashing’.

H&M Y SU INTEGRIDAD MODERADA

H&M ha vuelto a repetir en un ranking como una de las compañías menos sostenibles. El motivo es que H&M se encuentra entre las empresas que tienen un nivel ‘moderado de integridad’, con respecto a la sostenibilidad, según el informe Monitor de Responsabilidad Climática Corporativa, que han elaborado NewClimate Institute y Carbon Market Watch.

los consumidores ya no buscan solo moda a cualquier coste medioambiental

En concreto, este informe analiza las circunstancias de las empresas que son líderes en sus sectores y que además son las compañías con mayor crecimiento de los últimos años.

Por tanto, los consumidores ya no buscan solo moda a cualquier coste medioambiental, ya que prefieren apostar por prendas sostenibles que son respetuosas con el medio ambiente. De esta forma, los clientes ya solo quieren invertir en marcas que cuentan con responsabilidad ambiental, por lo que puede que el negocio del ‘fast fashion’ pronto quede obsoleto para los consumidores.

No obstante, con respecto a este asunto, el mundo de la moda del lujo se encuentra bastante avanzado, en comparación con el sector conocido como ‘fast fashion’.