domingo, 4 diciembre 2022 23:10

Cabify busca opciones en Latinoamérica tras las expulsión española

Cabify es uno de los unicornios más exitosos en el emprendimiento español. La VTC fue capaz de competir de frente con Uber y los taxistas en su propio terreno. Pero ahora, sabiendo que deben reducir sus negocios en buena parte del país, han puesto sus ojos en ampliar su influencia en Latinoamérica. La empresa se ha comprometido a invertir unos 300 millones de dólares en la región durante los siguientes 3 años. 

Es un buen momento para ver hacia el exterior con las VTC teniendo que enfrentar un panorama legal complicado en España. Mientras que algunas Comunidades Autónomas, como Cataluña y probablemente Valencia, han presentado regulaciones que básicamente los expulsan del mercado, y otras simplemente deciden seguir alargando la aprobación de una regulación por el miedo de que cualquier proyecto sea considerado impopular de cara a las elecciones.

Por tanto, es normal que vean una salida en otros territorios. Ya se encuentra en 8 países del continente: Argentina, Chile, Brasil, Colombia, Ecuador, México, Perú y Lima, y con esta inversión espera aumentar su presencia en ellos y llegar a los demás. 

LA COMPRA DE EASY TAXI

La inversión de la empresa española en el continente latinoamericano empezó en 2019 cuando adquirieron Easy Taxi. La app brasileña fue fundada, como Taxify la empresa que se transformó en Bolt, para facilitar el uso de los taxis en las grandes ciudades. La red de Easy alcanzó los 400,000 taxistas en 2014, por lo que su adhesión a Cabify sirvió para acelerar el crecimiento de la marca en estos horizontes.

Lo cierto es que la inversión en Easy Taxi les ha permitido convertirse en una de las plataformas de VTC más importantes del mundo latino y para ahorrarse algunas de las controversias que han tenido que enfrentar con ese sector en España. Una estrategia que a demás le ha servido para superar a competidores como Uber, que de momento sigue sin ser la primera opción en buena parte del mundo hispano.

De momento el gran fracaso de la empresa en este territorio ha sido el del alquiler de bicis y patinetes eléctricos. Lo cierto es que aún en los países más desarrollados de Latinoamérica, la infraestructura para este tipo de servicios, claves en algunas ciudades europeas, aún no existe, por lo que era muy complicado que este proceso funcionara. En cualquier caso, su presencia en el mercado latino no se ha visto demasiado afectada y les permite una entrada de oxígeno importante mientras se aclara la situación en España.

CABIFY BUSCA OPCIONES EN ESPAÑA

Aunque están apostando fuertemente por el mercado latino, la empresa asegura que seguirá insistiendo en el suelo español. Es lógico que a pesar de las dificultades y los nuevos reglamentos, la empresa quiera cuidar su territorio original, y ya han presentado proyectos con nuevas formas de operar en los territorios que legislaron a favor de los taxistas.

Quizás la principal es la de presentarse a las empresas para que puedan solicitar el transporte prioritario como abonados. Es una estrategia que en España funcionaba principalmente para los taxis que no pueden contar siempre con la mano levantada de los usuarios.

Además, no han dejado de lado sus servicios de micromovilidad. El alquiler de patinetes, bicicletas eléctricas y otros vehículos pequeños sigue siendo primordial para la empresa, y puede ser una herramienta clave para que se restablezcan en las comunidades de donde los han expulsado como VTC. Es una muestra de la importancia que sigue teniendo para la empresa el territorio que los vio nacer.

UBER TAMBIÉN EXPERIMENTA EN EL MERCADO LATINO

Mientras tanto, otra compañía de VTC, la más grande del mundo hasta ahora, también ve con buenos ojos el mercado latinoamericano. De hecho, Uber está por estrenar su servicio de reservas en dos ciudades chilenas. El servicio de reservas, que también esperan ampliar en España, es una de las grandes apuestas de la compañía en este momento en buena parte del mundo, donde cada vez aparecen más competidores.

Pero el probar un nuevo servicio en Latinoamérica señala lo mucho que la región sigue siendo importante para ellos. El problema es que, aprovechando el vacío legal que existe con relación a las VTC en buena parte de la región, siendo ciudad de México una de las pocas que se ha tomado el tiempo de legislar al respecto. Esto ha hecho que en varias ciudades los Uber funcionen como taxis, algo que ha sido criticado por los taxistas que piden la exclusividad del gesto global de levantar la mano para pedir el viaje. 

En cualquier caso, es evidente que la llegada del nuevo modelo de transporte a más territorios sigue exigiendo que las sociedades y las leyes reaccionen. Para Cabify es clave entender esto en esta nueva etapa en América latina. En países como México ya son la aplicación preferida, y si pueden establecerse en el continente podrían encajar mejor el golpe del decreto Ábalos.


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