sábado, 28 enero 2023 11:44

La vivienda de Madrid mantiene los atascos frente al abono transporte

En estos momentos el transporte público en Madrid está en su precio más bajo en años. La reducción del precio de los bonos hasta la mitad ha permitido que el transporte público sea aún más accesible de lo normal. Sin embargo, al ver los reportes del tráfico en la mañana se repiten las mismas noticias sobre atascos en la ciudad, y más ahora con el retorno de las clases en la capital. 

Lo cierto es que es complicado que todos los madrileños puedan recurrir al transporte público. La concentración de puestos de trabajo en la ciudad y la disminución del teletrabajo hace que cada vez más personas deban viajar desde las afueras a la ciudad para trabajar, y los tiempos de recorrido pueden ser mucho más largos en transporte público. Es cierto que en las mañanas la hora pico suele generar atascos, pero mejoran los tiempos para volver, en especial si pueden evitar la hora pico. 

el precio por metro cuadrado en la ciudad puede rozar los 20 euros

Es un problema de la capital que se viene señalando desde hace años. Y si bien las inversiones en transporte público no han disminuido los tiempos de viaje siguen siendo demasiado largos para la mayoría de los madrileños.

VIVIR EN LA CIUDAD ES CADA DÍA MÁS CARO

Para el que busca vivir cerca de su trabajo la situación puede ser difícil. El alquiler en la ciudad no hace más que aumentar, y para un jovén la posibilidad de comprar una vivienda es toda una quimera. Sin embargo, al ampliar su espacio de búsqueda se abren mejores opciones, o al menos algo más accesibles. 

El precio del alquiler o la compra en los pueblos cercanos a la capital suele ser bastante menor que dentro de ella. Mientras que el precio de alquiler por metro cuadrado en la ciudad puede rozar los 20 euros en zonas aledañas, como Alcalá de Henares, Rivas o el Escorial puede reducirse a la mitad, o en un par de casos algo más lejos llegar a bajar de los 8 euros por metro cuadrado. 

Es cierto que son opciones poco prácticas para el que depende de transporte público, o bien de opciones como la bicicleta. Sin embargo, si se tiene transporte particular el tiempo de regreso puede bajar a unos 30 minutos si se evita a la hora pico, y bien puede servir para justificar el gasto en la gasolina. 

LOS PROBLEMAS DEL TRANSPORTE

Además del tema de precio se puede sumar los problemas diarios de puntualidad y de aglomeraciones que pueden tener en el transporte. Largos tiempos de espera en el cercanías, autobuses insuficientes en algunas rutas y el tener que enfrentar la inclemencia del clima hacen que los dueños de coches decidan usar su propio vehículo. En particular los trenes de cercanías suelen ser muy criticados por el incumplimiento de horarios. 

La Comunidad de Madrid de momento hay matriculados casi cuatro millones de vehículos propios. En una comunidad de poco más de seis millones de habitantes habla de una comunidad donde la mayoría sigue considerando necesario tener su vehículo. Es la comunidad autónoma que más coches tiene, seguida de lejos por Cataluña y la Comunidad Valenciana. Pero lo llamativo es la densidad, con un cálculo de que hay coches para tres cuartas partes de la población. 

Dado que Madrid presume de tener uno de los sistemas de transporte público más eficientes del mundo, estos parecen números demasiado altos. En cualquier caso la inversión, el crecimiento de las flotas, y la apuesta de la presidencia por cuidar servicios de VTC como Uber en medio de varias controversias habla de una necesidad de suavizar el flujo de vehículos dentro de una ciudad que está haciendo un intento de peatonalizar lo más posible. 

EL COSTO CLIMÁTICO DEL TRANSPORTE PROPIO

Parte del problema de que la ciudad siga dependiendo tanto del transporte propio es que aumenta muchísimo la huella de carbono de la ciudad. En otras ciudades europeas la bajada del precio del transporte público ha significado una importante reducción en las emisiones de CO2 a la atmósfera. 

Ejemplos claros como el alemán, donde se reportan casi dos toneladas menos de carbono gracias a la reducción de precios en el transporte a través de una subvención. Estos números no son alcanzables mientras se mantenga el uso generalizado del transporte propio, no importa cuántos coches eléctricos se vendan en la capital. 

Lo cierto es que una subvención al transporte de la ciudad es insuficiente para resolver el problema si para el usuario es inviable vivir dentro de ella.


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