H&M y Asos, cuando el ‘greenwashing’ se vuelve en contra

El sector textil es uno de los más contaminantes, en concreto, es la segunda industria del mundo que más residuos genera. Este motivo ha llevado a que muchas firmas del mundo de la moda se tengan que poner al día con ser respetuosos con el medio ambiente, aunque no siempre las políticas sostenibles consiguen convencer, como es el caso de H&M y Asos que han sido acusadas de hacer declaraciones engañosas sostenibles.

El ‘greenwashing’ está a la orden del día en el sector textil. Se trata de una serie de políticas de marketing que tratan de hacer un lavado de cara verde de las firmas. Sin embargo, esta estrategia no siempre sale bien y, a veces, los hechos no demuestran lo que las campañas de publicidad, promociones o etiquetas predican. Este es el caso de lo que le ha ocurrido tanto a Asos como a H&M.

En concreto, en el caso de Asos y H&M se trata las dos firmas de moda se ha visto involucradas en una investigación por ‘greenwashing’, donde se les ha señalado por utilizar términos o publicidad engañosa con respeto a la sostenibilidad de sus productos.

LOS ESLÓGANES NO COINCIDEN CON LAS ACCIONES

El lavado de cara verde o ‘greenWashing’ es un método muy utilizado en el sector textil, dado que es uno de los sectores que más contamina a nivel mundial, ya que es responsable del 20% de la contaminación del agua potable en el mundo. Se trata de unas estrategias publicitarias que tratan de hacer un lavado de imagen ecológico de las compañías de cara a la sociedad, con el objetivo de mejorar su posición en los rankings de sostenibilidad.

H&M y Asos han sido acusadas de hacer declaraciones engañosas con respecto a sus acciones sostenibles y de utilizar campañas de ‘GreenWashing’

Sin embargo, esta técnica publicitaria de ‘greenwashing’ no siempre sale bien, ni obtiene los mismos resultados para las distintas firmas de moda que lo aplican. De esta forma, el problema surge cuando las acciones sostenibles que aseguran las marcas de moda que están llevando a cabo, en realidad, no se están desarrollando y es solo una bomba de huno o un órdago que lanzan de cara a la sociedad.

La firma de moda H&M y el Ecommerce textil Asos han sido las últimas víctimas de estas malas prácticas. En concreto, las dos compañías han sido acusadas de hacer declaraciones engañosas con respecto a sus acciones sostenibles y de utilizar campañas de ‘greenWashing’ para blanquear su imagen.

H&M DA LA CALLADA POR RESPUESTA

Ante el aluvión de críticas y la avalancha de acusaciones de ‘greenwashing’, las dos firmas han optado por estrategias muy similares.

De esta forma, Asos se ha decidido por ocultar las pruebas de su falta de respeto con el medio ambiente y ha retirado de la página web de su Ecommerce, el buscador que permitía localizar las prendas supuestamente sostenibles. Mientras que, H&M ha sido acusada de nuevo por hacer publicidad y declaraciones engañosas sobre su respeto al medio ambiente.

Sin embargo, la estrategia de H&M con respecto a las acusaciones de ‘greenwashing’ ha sido mucho más rocambolesca, ya que ha optado por dar la callada como respuesta a partir de ahora. En concreto, a partir de esta denunci, H&M ya no hará declaraciones en su web acerca de la sostenibilidad de sus productos. Además de que, para intentar distraer las miradas de esta nueva acusación, H&M ha donado 500.000 euros a causas comprometidas con la sostenibilidad.

H&M, UNA VIEJA CONOCIDA NO SOSTENIBLE

La compañía textil H&M, de origen sueco, es una vieja conocida de las denuncias que involucran la falsa sostenibilidad. Debido a que, con anterioridad, ha sido acusada de introducir datos engañosos en las etiquetas de algunas prendas, que no coincidía con los datos reales.

El hecho de que H&M, una compañía tan importante en el sector textil, siga cometiendo estos errores, que incluyen intentar engañar a sus clientes y a la sociedad, es algo que sigue causando sorpresa. Sin duda, parece que H&M está destinada a seguir tropezando una y otra vez con la piedra de la sostenibilidad.

En resumen, las acciones hablan más que los hechos, y por mucho que se hayan empeñado algunas compañías del sector textil en mostrar una imagen de sostenibilidad, que no es acorde a la realidad, y que solo se basa en eslóganes, al final, las pruebas de esta ausencia de hechos es lo que pone a estas empresas en el punto de mira.

En estos casos en los que la sostenibilidad se explica o anuncia, pero no se plasma en la realidad a través de actos ecológicos, acaba en crisis de reputación para las compañías textiles, a la vez que pierden la buena imagen o concepto que tenían de ellas, sus consumidores y la sociedad. Por tanto, ¿no sería mejor que simplemente aplicaran lo que dicen?