lunes, 26 septiembre 2022 20:38

La tragedia que España vivió en Grecia-87 por culpa de la FIBA y la NBA

Nunca jugar en la mejor liga del mundo de baloncesto le costó tan caro a un jugador español y a la selección epañola. El perjudicado, Fernando Martín, que tras pasar sin pena ni gloria por la NBA, más allá de obligar a los Portland Trail Blazers a que Martín llevara acento en las camisetas, volvió al Real Madrid de Ramón Mendoza y Lolo Sáinz y se encontró con una faena enorme: los profesionales que jugaron en la NBA tenían prohibido por la normas FIBA participar con sus selecciones, lo cual dejó al pívot del Madrid fuera del europeo de Grecia de 1987. España fue cuarta en el torneo. El patrocinador del cuadro español era el Banco Exterior de España (BEX). Grecia, a la que los españoles ganaron en la primera fase del campeonato, fue campeona. Reebok estuvo presente como patrocinador del cuadro heleno. La gran figura fue el base griego Nikos Gallis, una máquina de anotar.

LAS CANCHAS de GRECIA Y EL TRIUNFO

El baloncesto griego es emoción, es una afición caliente, es calidad, bullicioso y jugadores revoltosos de sangre caliente. El pabellón “De la Paz y la amistad” es un claro ejemplo. El inolvidable Nikos Gallis fue el gran protagonista  de un campeonato en el que España hizo un buen papel. El equipo de Antonio Díaz-Miguel  terminó en el cuarto lugar y lo hizo cayendo primero en semifinales ante la URSS y en la lucha por el cuarto puesto con la Yugoslavia que comandaba Drazen Petrovic, el mejor jugador europeo de todos los tiempos.

España presentó un buen equipo, con varias novedades y la importante baja de Fernando Martín.   El equipo lo compusieron los bases José Antonio Montero, Nacho Solozábal y Pepe Arcega; los aleros Jordi Villacampa, ‘Chicho’ Sibilio, Josep Maria Margall y Epi; los alas-pívot Paco Zapata y Fernando Arcega y los pívots Andrés Jiménez, Fernando Romay y Ferrán Martínez.

EL INICIO ESPERANZADOR EN GRECIA

España tuvo un inicio esperanzador. Fue un equipo de recitales ofensivos ante Francia (111-70), Rumanía (116-98) y Grecia (106-89).  Sí, España ganó a la selección que a la postre sería la campeona.  Los cronistas de entonces, con el gran Juan Antonio Casanova a la cabeza, destacaron  la gran defensa del base José Antonio Montero sobre Gallis, pero la conexión azulgrana entre Epi (27 puntos) y Andrés Jiménez (26 fue letal ante los helenos.

La primera fase acabó con dos derrotas esperadas, aunque quizás demasiado abultadas, lo que llevó al tercer puesto del grupo: 94-76 ante Yugoslavia y 104-88 ante la URSS.

En cuartos de final España eliminó a Alemania

En cuartos de final se repitió rival respecto a 1985: Alemania Federal. Y el resultado fue incluso más contundente: 107-77, con Epi (33) y Margall (20) como estiletes. Sin embargo, la URSS fue infranqueable en la semifinal: 113-96. En la lucha por el bronce, España se vino abajo cuando ganaba a quince minutos de final y la medella se la llevó Yugoslavia.

Este cuarto puesto se mejoró con la medalla de bronce que cosechó España en el europeo de 1991, un europeo disputado en Italia en el que Jordi Villacampa estuvo sensacional.  Esa medalla de bronce dio paso a un periodo de sequía brutal.

En cuanto a los griegos,  los campeones se exhibieron y sorprendieron en la final a la poderosa URSS.

La selección anfitriona perdió claramente ante España la URSS en la primera fase

Grecia, dirigida en el banquillo por Kostas Politis y en la pista por el incontenible dúo exterior que formaban Giannakis y Gallis (ver 24/I), la selección anfitriona perdió claramente ante España (partidazo de Montero) y la URSS en la primera fase, pero multiplicó los esfuerzos y el rendimiento en los tres últimos encuentros, los de a vida o muerte, y acabó conquistando el título, contó Juan Antonio Casanova.

En cuartos de final eliminó a Italia (90-78), con 38 puntos de Gallis y 22 de Giannakis. En semifinales, a Yugoslavia (81-77), con 30 de Gallis y 18 del alero Chistodoulou.

La final se jugó ante la URSS el 14 de junio. Cuenta Casanova que “tras un primer tiempo muy igualado (42-41), los soviéticos parecían a punto de imponerse, pero al 81-89 siguió un parcial de 8-0 culminado a falta de 36s por dos tiros libres de un suplente vital aquel día, Andritsos, en la quinta personal de Tkachenko. Un inciso: que nadie piense que hubo encerrona. El arbitraje del canadiense Steeves y el español Vicente Sanchís fue impecable.

El árbitro español Vicente Sanchís fue uno de los colegiados de la final

Los fallos de Valters y Iannou no modificaron el marcador y en la prórroga el héroe inesperado, al margen de los 40 puntos de Gallis, fue Kabouris, un modesto pívot que asumió la plaza de titular junto a Fassoulas por la lesión de Filipou. Dos tiros libres suyos a falta de 4s, tras capturar un rebote ofensivo, pusieron el definitivo 103-101, que desató la locura.

BREVE HISTORIA

El patrocinador de Grecia en el campeonato de Europa de 1987 fue Reebok.

La historia de Reebok comienza en el año de 1890, en pequeño pueblo inglés llamado Holcombe Brook. Allí Joseph William Foster producía y comercializaba tenis sencillos, que eran empleados para hacer deporte por sus consumidores.

En 2006, la empresa fue adquirida por la marca alemana Adidas, por la suma de 3.100 millones de euros. Reebok ha sido usada por jugadores de tenesi reconocidos como Luis Horna, Frank Zapa y Nicolás Almagro.


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