viernes, 19 agosto 2022 10:42

Just Eat arriesga con las subcontratas pese a las fuertes multas

Just Eat desafía a la Generalitat pese a la sanción de 187.515 euros por la cesión ilegal de trabajadores. La compañía de reparto fue multada por la Inspección de Trabajo en abril, pero el Ejecutivo catalán ha tenido que reafirmarla al superar una cuantía de 150.000 euros. La ratificación de la multa agota así la vía administrativa y serán los tribunales, según ha afirmado Patrik Bergareche, consejero delegado de Just Eat, quienes decidan ahora si este modelo de negocio, que esquiva la ‘ley rider’, podrá mantenerse en el tiempo.

El caso de Just Eat se centra en la cesión ilegal de 183 repartidores

El caso de Just Eat se centra en la cesión ilegal de 183 repartidores y también hay un acta sobre la empresa subcontratista Fleet Delivery Solutions, que ofrecía la mano de obra de forma ilegal, y que tendrá que enfrentarse a una multa de más de 62.500 euros. Estos empleados subcontratados por Just Eat percibían un sueldo inferior al que les correspondería si fueran contratados por la compañía y se les aplicaba un convenio colectivo inferior al que pertenecían realmente. En concreto, Fleet Delivery Solutions aplica el convenio de mensajería general, mientras que Just Eat ofrece el de oficinas y despachos.

LOS SUBCONTRATADOS COBRAN HASTA UN 14% MENOS

Según el convenio al que se acoge Just Eat, la persona trabajadora beneficiada no podrá cobrar menos de 13.000 euros anuales si trabaja a tiempo completo. Se excluyen para este cómputo los complementos o pluses que contemplados por el convenio, como nocturnidad, horas extras, pagos por festivos, plus de idiomas, plus de disponibilidad, complemento ‘ad personam’ derivado de la antigüedad, complemento excategoría profesional, dietas y kilometraje, entre otros. En todo caso, “ninguna persona trabajadora podrá percibir una cantidad inferior al SMI fijado legalmente”, según señala. En los últimos años, las personas acogidas a esta normativa han registrado subidas salariales del 2%, a excepción de 2021 que fue del 1,8%.

Just Eat

Estas cantidades difieren de las exigidas en el nuevo convenio del rider. En concreto, Just Eat ofrece un salario base de 15.200 euros al año, con 30 días de vacaciones y una jornada de 9 horas a razón de 8,5 euros brutos por cada una de ellas. De esta forma, los subcontratados cobran un 14,5% menos, y no tienen las subidas de salario vinculadas a la inflación, dejando una diferencia aún mayor a cierre de este año.

EL ESTATUTO DE LOS TRABAJADORES PROHÍBE LA CESIÓN DE EMPLEADOS

Asimismo, la cesión ilegal de trabajadores está sancionada por el artículo 43 del Estatuto de los Trabajadores. Y es que, esta norma sólo permite ceder trabajadores a las Empresas de Trabajo Temporal. Para evitar las sanciones, empresas como Uber Eats, han cedido a éstas las bases de datos de empleados.

Cabe recordar que Just Eat alcanzó un acuerdo con los sindicatos para establecer el primer convenio colectivo para los repartidores. No obstante, entró en vigor el pasado enero. Entre las nuevas medidas establecidas es la subida salarial acorde al IPC, en este caso la compañía comandada por Bergareche tendría que abonar entre un 8% y un 10% adicional al sueldo de este año, según las previsiones de precios. Para el consejero delegado, se trataba de un acuerdo pionero e inexistente hasta finales de diciembre del pasado año.

Sin embargo, Just Eat se ha caracterizado por alejarse del modelo de los falsos autónomos que usaba Glovo, tal y como sentenció el Tribunal Supremo. Lejos de seguir este modelo, la compañía con sede en Londres y de origen danés ha emprendido el modelo de las subcontratas en el mercado español del reparto a domicilio.

JUST EAT MANTENDRÁ EL MODELO HASTA EL SUPREMO

Estas compañías han tenido que modificar su estrategia operativa a golpe de sanciones y sentencias judiciales, así como huelgas y protestas de los propios repartidores. A finales del pasado año, Just Eat dio un golpe de timón para tratar de mejorar las condiciones laborales de la plantilla, pero la imagen con los sindicatos sólo ha servido para un lavado de cara a la sociedad. De hecho, Bergareche insiste en continuar aplicando este modelo hasta que haya una sentencia judicial en su contra.

“Si resulta que este tema incluso llega al Supremo, y nos dicen que estamos haciendo una cesión ilegal de trabajadores, pues evidentemente adaptaremos nuestra modelo“, ha afirmado el CEO hace apenas un mes. La compañía, con 1.000 riders en plantilla, continuará arriesgándose a nuevas sanciones de la Inspección de Trabajo.

Según ha asegurado el consejero delegado de la intermediaria entre restaurantes y clientes, el objetivo es alcanzar los 2.000 empleados para este 2022, siempre y cuando la demanda de pedidos continúe los ritmos actuales y crecimiento. Para las subcontratas, Just Eat pagará a un tercero para ofrecer sus servicios y que sea un repartidor ajeno a la compañía quien lleve el pedido al cliente. De esta forma, ingresa en zonas donde no tiene el negocio asentado.

LAS CRÍTICAS DE JUST EAT A GLOVO POR AHORRAR EN PLANTILLA

Para Just Eat, la principal preocupación se centra en el modelo de Glovo, que se sostiene con un modelo muy criticado y un menor coste. “Nos preocupa ser víctimas de una situación competitiva donde algunos operadores, uno en concreto, no tiene la misma estructura de costes que nosotros”, ha dicho en una entrevista a Business Insider.

“Si una empresa se ahorra, vamos a decir 50 millones de euros, a no pagar la Seguridad Social. Si esos 50 millones de euros lo invierte en hacer campañas de entrega gratis de pedidos o en bajar las comisiones a los restaurantes a cambio de exclusividades, lo que se produce es una situación muy dañina”, indicó. Sin embargo, su modelo, tal y como ha sido sancionado, tampoco le va a la zaga.

Por otro lado, la compañía pierde más de un 66% en Bolsa desde el inicio del año, hasta un valoración total de 3.604 millones de euros. La caída desde los máximos de octubre de 2020 alcanza el 84%.


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