miércoles, 17 agosto 2022 19:33

Coolligan, la marca que rememora los 40 años de la victoria de Italia en España-82

El Mundial que organizó España en 1982 fue un éxito Como país. En lo futbolístico el equipo nacional hizo el ridículo en una copa del mundo recordada por la mascota “Naranjito”, por las celebraciones en el palco del venerable Sandro Pertini y por un partido Italia-Brasil, que emociona a los amantes del catenaccio y decepciona a los amantes del jogo bonito. Italia ganó el 11 de julio de 1982 (40 años este lunes) a la entonces Alemania Occidental por 3-1, pero el partido más recordado es otro: Italia-Brasil.

EL FINAL DE BRASIL POR ITALIA EN ESPAÑA-82

Fue uno de los mejores cruces de la historia. Italia, con un demoledor Paolo Rossi, fulminó en cuartos de final al que probablemente es la selección  que mejor haya jugado en la historia. Italia mató el talento de Brasil, que a partir de entonces decidió que el talento y el juego atacante fueron los que le condenaron y desde entonces se mostró uraña, tacaña en esa apuesta que fascina a quienes aman el jugo puro, el ataque total. Brasil renunció a ser Brasil y para desgracia de los que aman el talento nacido de las playas y la calle, les ha salido bien. Desde entonces ganaron el Mundial de 1994 y el de 2002. Siempre quedará el talento salvaje de Ronaldo y Romario, el jugador de dibujos animados, como le definió Jorge Valdano.

Naranjito, la mascota del mundial que organizó España en 1982.

PAOLO ROSSI, EL MATADOR

Es un espectáculo. Da igual las veces que se vea el resumen del partido. Hizo historia. El estadio del Espàñol, el campo de Sarriá, acogió la semifinal entre Italia y Brasil. Brasil era la clara favorita al título y la favorita de la gente.

Su juego desprendido, con Falcao, Cerezo, Zico y, Sócrates, el doctor, una de las personas que más ayudó a derribar la dictadura brasileña con su “Democracia Corinthiana”, enamoraba, pero se chocó con el talento inverso, el de Italia para defender y aprovechar los errores. Nadie castigaba los fallos como la selección transalpina. Encima con suerte. Pasó a la segunda fase con tres empates y un juego horrible.

Merecedor de partidos a las tres de la tarde, como en el calcio de los 90, para que nadie los viera por televisión. Un horror. Pero tenían un goleador pura sangre: Paolo Rossi. El estilete era el matador de un equipo que era un misil defensivo. “El portero Zoff y su guardián Gentile son leyendas) al que no le faltaba calidad ni personalidad gracias a jugadores orgullosos como Scirea, Tardelli, Conti y… el irrepetible Paolo Rossi”, recoge en una nota sobre este partido que apareció La Vanguardia. Rossi marcó tres goles, tres golazos llenos de picardía, oportunidad y contundencia.

el doctor Sócrates hizo magia ante el veterano portero Dino Zoff

En la primera parte, Rossi anotó un golazo de cabeza para poner el 1-0 y el gigantón Socrátes empató para los brasileños con una definición como si midiera 1.60 y fuera ligero como una pluma. La magia del doctor colocó la pelota con suavidad ante el mítico Dino Zoff.

La inocencia brasileña, su poco arte defensivo, les hizo regalar un balón a Rossi en las puertas del área Y Rossi no perdonó

Pero la inocencia brasileña, su poco arte defensivo, les hizo regalar un balón a Rossi en las puertas del área Y Rossi no perdonó. En el segundo tiempo, Falcao, hizo soñar al mundo con un lanzamiento con su zurda que dio aliento a los amantes del jogo bonito. Lo hizo hasta que la candidez brasileña cedió un saque de esquina, que el pillo de Rossi convirtió en el 3-2 definitivo. Ese día murió el Brasil que todos conocían, el amado. Italia hizo que Brasil dejara de de ser Brasil. Sigue teniendo talento, pero nada es igual. Italia continua a lo suyo. No les importa nada. Lo suyo es ganar. Y ya.

COOLLIGAN Y LAS CAMISETAS

Coolligan vende camisetas vintage.” Es el resultado de un cúmulo de recuerdos, de sentimientos y de emociones. Todo ocurrió una tarde de 2014, como tantas otras, mientras entre amigos rememorábamos los nombres que nos habían hecho vivir, sentir, algo más que un partido de fútbol”, señalan. “Aquellos  dorsales de leyenda y equipos irrepetibles que el paso del tiempo han convertido en parte de nuestra vida. A todos nos ocurría lo mismo, el tiempo pasa pero los recuerdos permanecen ahí, en nuestra memoria, imborrables. Comenzó de niños con la camiseta de nuestro ídolo. Fue la primera gran emoción que nos provocó el fútbol. Siguieron otras muchas, en una suerte de almanaque de imágenes, jugadas e historias de todos los hombres que hicieron grande el fútbol desde su creación”, apuntan.

LA ELÁSTICA DE ITALIA

“¡Cómo olvidar la llegada del Fútbol Total de Cruyff!, que rompió todos los esquemas futbolísticos habidos hasta la fecha, o la elegancia del Kaiser Beckenbauer, o el olfato goleador de aquel muchacho de 16 años que se convertiría en “O Rei Pele”. “Vidas, instantes de magia y admiración. Nos planteamos un reto:  intentar ir mas allá. Pasar de recordarlo a vivirlo. Incluso a emularlo, al menos por un instante. Como cuando éramos niños. Vestirse de leyenda por un momento, podía ser una forma de condensar todos esos sentimientos y valores que nos unen a quienes amamos el fútbol de los más grandes. Hacer de la moda otro modo de vivir”, indican.


- Publicidad -