viernes, 1 julio 2022 10:12

Bolt balancea riesgo y beneficio en su asalto a Barcelona

Bolt, plataforma dedicada a ofrecer servicios de movilidad, ha comenzado a operar en Barcelona pese a la gran incertidumbre existente sobre la regulación de las licencias de alquiler de vehículos de transporte con conductor, denominadas VTC. La aplicación funciona en Madrid con vehículos VTC y taxis, la misma combinación que tiene ahora en Barcelona.

Si eres taxista de Bolt estás jugándote tu credencial por trabajar para buitres

La compañía, fundada en Estonia en 2013, ha experimentado un gran crecimiento en los últimos años debido a la alta demanda de este tipo de servicio en las grandes ciudades. Sin embargo, el reto está en crecer y asentarse en Barcelona, un objetivo muy complicado dada la combatividad de los taxistas de la ciudad que no dejan escapar la oportunidad para criticar y denunciar a este tipo de plataformas.

LOS TAXISTAS SEÑALAN AL “BUITRE” BOLT

El aterrizaje de Bolt en Barcelona ha provocado los primeros ataques del sector del taxi. En concreto, los taxistas acusan a la aplicación de operar de forma “ilegal” al no disponer supuestamente de la tarifa 3 autorizada. Los hipotéticos denunciados no son solo empleados de Bolt o la propia empresa, sino también los taxistas que operan con la misma ya que podrían llegar a perder su licencia. “Si eres taxista de Bolt estás jugándote tu credencial por trabajar para buitres“, ha asegurado el coordinador de Élite Taxi en Barcelona, Alberto Álvarez.

No obstante, Bolt ha asegurado que cumple con todos los requisitos exigidos por el Instituto Metropolitano del Taxi (IMET). Así lo ha asegurado Daniel José, director de VTCs y Taxi de Bolt, a preguntas de MERCA2. De hecho, según ha afirmado, el IMET incluirá próximamente su nombre en el registro oficial. De esta forma, los taxistas que se han sumado a Bolt cumplen con los requisitos exigidos. El asunto del precio es que la compañía ofrece y asume importantes descuentos, de entre cinco y diez euros por trayecto. “El taxímetro marca la tarifa oficial de la IMET”, ha asegurado el directivo. Y responde con contundencia a las acusaciones de Álvarez: “Es mentira”.

Según fuentes del sector, todas las aplicaciones que realizan este transporte de pasajeros deben tener autorizada la tarifa 3, es decir, el precio cerrado. De esta forma, el pasajero puede decidir entre pagar la carrera del taxímetro o bien abonar un precio fijado de antemano. Esta tarifa está regulada por el Instituto Metropolitano del Taxi, un ente interno del Área Metropolitana de Barcelona (AMB), y sin este permiso está prohibido ofrecer el servicio.

El taxi de Barcelona se moviliza por las aplicaciones como Bolt
El taxi de Barcelona se moviliza por las aplicaciones como Bolt

Según la regulación, “la tarifa de precio cerrado será de aplicación para las Apps” y tendrá incluidos todos los suplementos. De esta forma, salir desde el aeropuerto de El Prat hacia un destino cercano dentro del Área Metropolitana de Barcelona tendrá un coste mínimo de 20 euros. Asimismo, el precio será de 39 euros desde el aeropuerto al Moll Adosat, en el Puerto de Barcelona. Estos precios se aplican, además, sin dejar correr el taxímetro. Sin embargo, según denuncian los propios taxistas, Bolt no dispone de esta tarifa entre las distintas ofertas. Daniel José afirma que “los taxistas asociados a su aplicación sí ofrecen esta tarifa”, al hacer referencia a la oficial de la AMB.

BOLT DERRIBA LOS PRECIOS Y SIN TARIFAS CERRADAS

Los taxistas, liderados por Álvarez, han establecido un protocolo ‘anti-bolt’ para tratar de destapar y posteriormente denunciar a sus propios compañeros. Para ello, el coordinador de Élite Taxi insta a pedir “taxis” de Bolt y exigir después el ticket del servicio. El sindicato mayoritario ahora en Barcelona “se encargará de denunciar al taxista y que “las autoridades apliquen el régimen sancionador y conseguir, en última instancia, la revocación de la credencial o la licencia”. Para el director de VTCs y Taxi de Bolt se trata únicamente del primer ataque que espera recibir de esta parte del gremio amarillo y negro.

Y es que, Bolt ha superado las pruebas exigidas por el IMET para poder operar en Barcelona. “Hemos pasado tres días enteros realizando pruebas, así como verificar el cumplimiento de cada uno de los requisitos”, ha asegurado. En este sentido, José se muestra muy tranquilo y confía en que la alta demanda lleve a Bolt a operar con fuerza en este comienzo de la temporada turística.

BOLT COPIA SU ESTRATEGIA DE MADRID

Para ello, Bolt ha aplicado la misma estrategia que utilizó en Madrid para captar clientes. Es una operativa habitual para poder dar la oportunidad a los clientes de probar el servicio las primeras veces. Asimismo, ha entregado un descuento adicional si se cumplen los diez primeros viajes.

Según los datos de la aplicación durante la mañana de este lunes, que no llevan suplementos nocturnos, una carrera desde el interior de Barcelona al aeropuerto podría salir por unos 39 euros, contando suplementos y demás. La recién llegada estipula un precio de 24,2 euros si el cliente escoge el taxi, mientras que contratar un vehículo VTC suponen unos 21,45 euros. Estos precios son sensiblemente inferiores por las propias rebajas de Bolt. De ahí que el taxímetro marque un precio distinto en el recibo respecto a lo que paga finalmente el cliente. “Esa diferencia la asume Bolt”, ha explicado. El nivel de precios se eleva a los 36,95 si se alquila una furgoneta, el mismo precio que ofrece la aplicación por la contratación de un servicio “executive”.

Los precios del taxi, además, podrían bajar a tan sólo 18,85 euros, prácticamente la mitad de lo que cuesta el servicio habitualmente debido a esta agresiva competencia inicial. La app ofrece descuentos de cinco euros para este trayecto y da la posibilidad de abonarlos en efectivo, sin necesidad de introducir servicios bancarios. Para desmontar el relato de Álvarez, el propio directivo insta a comparar los precios de otras aplicaciones, como Freenow, Uber o Cabify.

BOLT APUESTA POR LA MORATORIA DEL DECRETO ÁBALOS

La estrategia que sigue Bolt en Barcelona es ofertar así precios muy bajos, rompedores, para captar el mayor número de clientes posibles en el menor tiempo. Sin embargo, Barcelona no es precisamente la jungla de Madrid respecto a la movilidad. Las VTCs están bajo la lupa de los taxistas, unos 10.500, repartidos por toda el área metropolitana.

Pese a las dificultades intrínsecas de este sector, Bolt defiende que podrá hacerse un hueco en este mercado. Todo, pese a que la capital catalana se ha convertido en una zona ‘no go’ para los vehículos de alquiler con conductor. Uber fue la primera en hacer las maletas por la nueva ley de la Generalitat, pero volvió a aterrizar con los taxistas como aliados. Otras compañías como Cabify operan con normalidad, pero bajo el acoso y derribo de los taxistas, quienes denuncian cualquier indicio de ilegalidad.

La empresa aterriza en un momento muy delicado, más cuando a partir del 1 de octubre expira la moratoria concedida por el Gobierno a través del decreto Ábalos, dejando así la responsabilidad de la regulación de las VTCs a las Comunidades Autónomas. Por ahora, el taxi está ganando la batalla en los pasillos de las Consejerías y Parlament, al arrancar compromisos verbales y apoyos políticos.

Para Daniel José, la solución más aceptable para la Generalitat es establecer una moratoria para poder dar solución a esta actividad a partir del 1 de octubre. Los taxistas, por su parte, han afirmado que el Govern ha tenido tiempo más que suficiente para preparar una ley que impida los trayectos urbanos de las VTCs por las calles de los municipios de Barcelona y otras zonas de Cataluña. A pesar de que existe el riesgo, Bolt cree que la Generalitat no dejará en la calle a miles de conductores, aunque admite que la solución será complicada y no descarta que el Gobierno tenga que volver a legislar sobre el conjunto del Estado. “El Gobierno debe seguir las normas establecidas en la Unión Europea”, ha sostenido. Y es que, podría usar como argumento el año y medio perdido por la pandemia.

SEQUOIA CAPITAL LIDERA LAS RONDAS DE BOLT

Salvo PP, Ciudadanos y Vox, el resto de formaciones en mayor o menor medida están dispuestos a prohibir los servicios urbanos de estas plataformas. De ser así, Uber, Cabify y ahora Bolt tendrían muy limitado su servicio en la Ciudad Condal, al ofertar únicamente trayectos entre municipios.

La firma de Estonia ofrece, además, otro tipo de vehículos de movilidad, como patinetes eléctricos. Cuenta con cerca de 8.500 conductores entre taxis y conductores contratados y autónomos. Su valoración se sitúa por encima de los 7.400 millones de euros, tras haber captado inversiones por unos 1.800 millones, según los datos oficiales de webs especializadas.

Sus dos últimas rondas han sido las más potentes para Bolt. Entre ambas ha captado más de 1.200 millones, el 60% del total. Entre sus inversores más destacados en su última ronda se encuentran Sequoia Capital, Fidelity, Tekne Capital Management, Whale Rock Capital Management, Owl Rock Capital Partners, D1 Capital Partners, G Squared y Ghisallo Partners.

1.000 CONDUCTORES REGISTRADOS ENTRE VTC Y TAXI

Bolt, por ahora, ha evitado cometer el mismo error que Uber y evita publicar el número de taxistas que trabajan con la aplicación. Cuando Uber lo hizo, los taxistas iniciaron una auténtica cacería contra estos trabajadores autónomos y asalariados, difundiendo nombres y números de licencia por redes sociales. Ahora Bolt, tendrá que exponer a estos conductores al utilizar su ‘app’, más si el cliente es otro taxista que trata de desvelar las presuntas irregularidades. La compañía ha afirmado a MERCA2 que opera con un total de 1.000 conductores entre taxis y VTCs.

La entrada de Bolt en Barcelona, por otro lado, se produce en un momento álgido para el turismo. Las perspectivas del sector en la Ciudad Condal son muy optimistas, especialmente por la llegada de los clientes británicos y estadounidenses, así como los llegados de países de la UE. El problema para Bolt, así como para el resto de VTCs, es que los taxistas están presionando para evitar que “continúe el robo” desde la entrada en vigor del decreto Ábalos.

Los taxistas han mostrado su rechazo a una nueva moratoria, mientras las VTCs amenazan con llevar ante la Justicia al Govern si prohíbe esta actividad. La Generalitat tiene ahora la pelota sobre el tejado, mientras en Madrid ya se han dado y concedido todos los permisos a las VTCs para realizar estos trayectos urbanos.

BOLT Y LOS POLÉMICOS 15 MINUTOS OBLIGATORIOS DE PRECONTRATACIÓN

Bolt, por otro lado, tendrá que esperar los 15 minutos de rigor a la hora de realizar los trayectos, si bien en su aplicación para móvil informa de un tiempo estimado inferior al establecido por ley. Para evitarlo, la empresa ha utilizado la misma fórmula que usó Cabify.

La Comunidad de Madrid ya ha aprobado, no sin polémica, una ley que seguirá permitiendo esta actividad, pero el Ejecutivo catalán todavía no se ha pronunciado. La normativa que está en vigor es el decreto del Govern aprobado en enero de 2019, que indica que las empresas VTC pueden operar en Barcelona siempre que la contratación del servicio se haga con este tiempo de espera.

LAS CONDICIONES EN EL INICIO

Bolt, además, asegura que “los términos y condiciones generales se regirán, interpretarán y aplicarán de conformidad con las leyes de la República de Estonia”. Este acuerdo es el que suscriben los clientes al descargar la aplicación. La empresa sí hace referencia a un acuerdo de precontratación ni tampoco se hablan de los quince minutos obligatorios en Cataluña.

“Si alguna disposición de los Términos Generales se considera inaplicable, las partes sustituirán la disposición afectada por una disposición aplicable que se aproxime a la intención y el efecto económico de la disposición afectada”, afirma. Bolt cobrará a los taxistas y conductores con licencia VTC el 15% del trayecto, más baja que Freenow, Uber o Cabify.

Sin embargo, en este inicio ha lanzado tanto a taxistas como conductores de VTCs una comisión del 0% durante los tres primeros meses, es decir, en plena campaña de verano, donde se prevé la llegada de miles de turistas y cifras similares a 2019.


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