Berkeley se aferra al giro hacia la nuclear en Europa y a un cambio de Gobierno

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Berkeley se ha convertido en el mejor ejemplo de especulación en el Mercado Continuo. Los varapalos administrativos y judiciales al proyecto de la mina de Uranio en Retortillo (Salamanca) y la posición del gobierno respecto al uso y desarrollo de la energía nuclear han convertido el negocio de la minera en un sueño frustrado. Pero la compañía australiana lleva meses presionando al Ejecutivo mediante comunicados en los que no solo destacan las ventajas de la energía nuclear, especialmente en momentos de crisis energética como la actual, sino destacando incluso las posturas al respecto del Partido Popular, principal partido de la oposición.

El inicio del conflicto en Ucrania a raíz de la invasión rusa desató una oleada de compras en Berkeley que llevaron al valor a culminar el mes de marzo con una revalorización del 130%. El único motivo fue el hipotético cambio de estrategia energética por parte de España, que supondría el resurgimiento de la nuclear para hacer frente a la inflación y dar otra alternativa a la dependencia del gas ruso. Sin embargo, la extrema volatilidad que se sigue viviendo en la cotización de la firma australiana se puede comprobar en los dos meses siguientes, en los que ya acumula caídas del 27%.

A esta circunstancia es a la que se aferra Berkeley, especialmente tras el giro hacia este tipo de energía por parte de la Bruselas. Se trata del Plan Repower EU que la Comisión Europea lanzó el pasado miércoles para cortar definitivamente el suministro de gas ruso en 2030 y que que supondrá una inversión de 300.000 millones de euros entre subvenciones y préstamos. La novedad es que entre las medidas impulsadas se incluyen algunas relacionadas con la mayor producción de electricidad a través del carbón y la ampliación de la vida de algunas centrales nucleares europeas.

BERKELEY SE AFERRA A UN CAMBIO DE GOBIERNO

Situación que contrasta con los planes de descarbonización en Europa y el impulso de energías no contaminantes para alcanzar los objetivos de cero emisiones. Sin embargo, el organismo se ha visto obligado a tomar para paliar las consecuencias del corte de suministro con Rusia, ya que el uso de energías renovables no es suficiente. En lo que a la nuclear se refiere, las medidas que tienen que ver con el corto plazo incluyen la ampliación de la vida de las centrales nucleares belgas y francesas.

En España, al menos con el actual Gobierno, la posición respecto a la energía nuclear ha sido la de ir reduciendo su uso. Una realidad que ha ido a contracorriente con el desarrollo de la mina de uranio de Berkeley, que es prácticamente el único negocio que posee en el país y de él depende la presencia de la compañía en el mercado nacional.

Es por ello las continuas alusiones a la política energética del Gobierno que ha realizado la minera en los últimos comunicados. «La respuesta a la invasión rusa de Ucrania y la preocupación por las prohibiciones de importación de petróleo y gas ruso que se amplían a uranio, que también ha hecho que los precios de la electricidad en España aumenten más de 10 veces en comparación con hace un año, con subidas de precios similares en toda Europa, lo que ha provocado un malestar social y económico masivo», aseguró la compañía en la última nota.

Además, Berkeley apuntó directamente a la posición del partido que dirige Alberto Núñez Feijóo: «El principal partido de la oposición en España, el Partido Popular («PP»), ha esbozado sus propuestas económicas para hacer frente a la doble crisis que sufre el país está sufriendo, el aumento de los precios y la pérdida de poder adquisitivo de las familias. Las acciones incluyen la resurrección de la energía nuclear en España y «alargar la vida útil de los reactores» en línea con lo que hacen otros países europeos».

PP Y VOX DEFIENDEN LA NUCLEAR

Se trata de una posición que han defendido tanto PP como Vox en diferentes ocasiones, siendo los dos partidos del ala conservadora del Congreso la alternativa con más opciones para sumar los votos suficientes en las próximas elecciones y gobernar. Este mismo mes, ambos partidos defendieron en el Congreso un cambio en la política energética que modifique el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PINEC) para prorrogar la energía nuclear en ‘mix energético’ más allá de 2035, que es la fecha en la que está previsto el cierre de la última central nuclear.

De momento y, a no ser que suceda algún giro inesperado, tanto PSOE como Podemos han manifestado querer aguantar la legislatura hasta el final. Es decir, hasta el año 2023 no habrá elecciones ni un hipotético cambio en la política energética del país, tal y como lo desean PP Y Vox. Mientras, Berkeley y su cotización siguen moviéndose al ritmo de la especulación a falta de negocio que respalde la inversión en la compañía australiana.