viernes, 1 julio 2022 12:40

Atlantia, un punto negro que no mancha la trayectoria de Florentino Pérez

Florentino Pérez es un hombre de negocios. El magnate de 75 años ha tenido que decir adiós a su sueño italiano de saltar al negocio de las carreteras del país con forma de bota de la mano de Atlantia. Los Benneton se lo han vuelto a impedir. Sin embargo, el que dirige ACS y preside el Real Madrid es un gestor obstinado con sus ideas y no está acostumbrado a firmar rendiciones. Esto es algo que ha demostrado durante toda su trayectoria, que va mucho más allá de Atlantia.

Alabado por madridistas y puede que odiado por los que opinan que está matando el lado romántico del fútbol, es una de las personas más influyentes y más ricas en España. Florentino Pérez nació en Madrid, el 8 de marzo de 1947. Hijo de Soledad Rodríguez Pérez y Eduardo Pérez del Barrio, se crió en una familia de clase media, sin demasiados lujos. Su padre fue un reconocido empresario, dueño de varias perfumerías y presidente de la compañía Coperlim hasta que se jubiló. Fue también el culpable de que el empresario se hiciera hincha del Real Madrid, llevándole al estadio desde bien pequeño. Florentino fue el tercer hijo de cinco. Tiene dos hermanas mayores y dos hermanos menores, siendo el del medio. Tras terminar la escuela secundaria, se licenció en Ingeniería por la Universidad Politécnica de Madrid e inmediatamente comenzó a trabajar.

Ingeniero y empresario, en 1976, fue elegido delegado de los Servicios de Saneamiento y Medio Ambiente en el Ayuntamiento de Madrid. Unos años después, en 1979, se convirtió en concejal de Madrid por el partido Unión de Centro Democrático (UCD). Fue precisamente por este tiempo que compró, junto con otros amigos, una empresa de construcción que atravesaba por duros momentos al borde de la quiebra. Esa empresa era ACS. Por apenas cinco millones de pesetas, lo que serían 3.000 euros actuales compró la compañía con la que dio el puntapié para un mini imperio, que a día de hoy es un exitoso holding de empresas dedicado al sector de la construcción. Cotizando en el Ibex 35, tiene una facturación cercana a los 35.000 millones de euros.

Empresario y político

En 1980 fue nombrado director general de Infraestructura del Transporte en el Ministerio de Transporte. Más tarde trabajó como subsecretario del IRIDA en el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Para comienzos de los años 90, se unió al consejo de administración de la Societe Auxiliaire D`Enterprises, de la que fue presidente y consejero delegado en 1992. Posteriormente fue nombrado presidente de OCP Construcciones S.A. (1983) y dirigió la Sociedad Española de Montajes Industriales de electricidad Cobra S.A.

Florentino Pérez es un gestor tenaz con sus planes y no está acostumbrado a firmar rendiciones

Como profesional, Pérez ha dirigido el Departamento de Promoción del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial, ejerció como consejero en la Asociación Española de la Carretera y ha sido miembro del comité de dirección del Instituto de Estudios de Transportes y Comunicaciones, así como del Consejo de Administración del Canal de Isabel II. Asimismo, fue miembro del consejo directivo de la Asociación Nacional de Ingeniero de Caminos en España.

Presidente del Real Madrid

De rostro serio y comportamiento afable, para el año 2000 Florentino Pérez ya era uno de los hombres más influyentes de España. De la capacidad fuera de serie en la gestión que maneja como empresario no cabe ninguna duda. Durante sus dos periodos como presidente del Real Madrid (2000-2006 y 2009-actualidad), cargo para el que fue reelegido sin oposición, los blancos lograron cinco Ligas españolas y seis Ligas de Campeones de Europa.

Con el dio inicio una nueva era en el Real Madrid, la de los galácticos. Luego se sumarían Zidane, Ronaldo, Beckham, etc. Todas esas compras millonarias no podrían haberse hecho realidad sin una jugada maestra que llevó a cabo. Resulta que cuando llegó al club, Florentino Pérez se encontró con una deuda cercana a los 200 millones de euros, cifra que ponía en duda sus grandes fichajes. Entonces, recurrió a sus contactos en el gobierno, ya que hacía tiempo que el Real Madrid quería vender los terrenos de su centro de entrenamiento de la Castellana, para hacer un emprendimiento de construcción. El problema era que estas tierras estaban calificadas como deportivas, lo que impedía venderlas para construir torres de viviendas. Sin embargo, Florentino Pérez, en un ejemplo más de su gran capacidad en el mundo de los negocios, consiguió recategorizarlas y las vendió por 501 millones de euros. Esto significó la primera gran inyección de dinero para su gran proyecto futbolístico del club.

En 2006, después de que la era galáctica fuera mucho mejor a nivel de marketing que de títulos, renunció a su cargo, aunque no por mucho tiempo. En 2009 regresó. Durante su segundo mandato ha conseguido varios triunfos haciendo del Real Madrid uno de los clubes con mayores ingresos de los últimos años. Además, ha invertido en la mejora y modernización de las instalaciones del club, favoreciendo el Estadio Santiago Bernabéu y la nueva ciudadela del club en Valdebebas.

Durante su presidencia el club ha ganado más de 41 títulos (divididos entre fútbol y baloncesto), por lo que su posición se ha mantenido segura. En 2013 volvió a ser elegido para otros cuatro años.

Antes de la pandemia, corría la voz de que bajo su batuta el palco del estadio Santiago Bernabéu era el escenario en el que los altos mandos políticos y económicos del país cerraban sus negocios. “Eso es un tópico”, se defendió Pérez en una entrevista televisiva de 2014. “Se habla de fútbol…”, añadió.

Otros negocios

Además del club blanco, Florentino Pérez esconde otra pasión: el cine. Uno de sus primeros negocios fue una revista bajo el nombre “guía del ocio”, sobre espectáculos y deportes. La fundó en 1985, y aunque aún sigue viva, al principio no tuvo mucho éxito y le generó pérdidas. También posee una empresa de alquiler de jets privados, que registró varios años de pérdidas millonarias, aunque ni se compara con el fracaso de la Superliga que quedó truncada, aunque quizás en un futuro esta pueda volver.

El presidente del Real Madrid tiene además debilidad por los yates. El más reciente se llama Pitina III, en honor al sobrenombre que tenía su mujer, quien falleció en 2012. En cuanto a sus propiedades, destacan tres: sus mansiones en el centro de Madrid y otra para veranear en Cádiz.


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