sábado, 10 diciembre 2022 5:39

Fridman pone en juego la reputación del despacho Baker Mckenzie

Fridman pone en juego la reputación de Baker Mckenzie

Hay defensas con costes altísimos y no solo por la factura que se tiene que pagar. Las minutas millonarias se pueden transformar en un coste en términos de reputación y eso, al final, puede afectar a la confianza de los clientes y, por ende, a los ingresos, ya que puede ser que apuesten por otros despachos. Uno de los ejemplos más claros está en Baker Mckenzie, que lleva la defensa del magnate ruso Mijaíl Fridman en relación con la quiebra de Zed, según ha sabido MERCA2. La cercanía de este empresario al presidente ruso, Vladimir Putin, puede tener como efecto un coste en términos de reputación para el que es uno de los despachos de abogados más prestigiosos del mundo.

Tras ser incluido en la lista de oligarcas sancionados por la Unión Europea (UE) por sus vínculos con el Kremlin, Fridman ha iniciado una batalla judicial contra la Unión Europea. Esta es una de tantas guerras que tiene abiertas el oligarca ruso, ya que en España le acusan de tener responsabilidad en la quiebra de Zed. Este asunto que se encuentra en la Audiencia Nacional, aunque en estado preliminar. «Queda mucho para que se abra juicio oral», indicaron fuentes jurídicas cercanas al que fuera CEO de Zed, Javier Pérez Dolset. Dolset y su familia tenían el 45% de Zed.

EL SILENCIO DEL DESPACHO BAKER MCKENZIE

El despacho que lleva la defensa de Fridman –antiguo máximo accionista de DIA– es Baker Mckenzie, que no ha dicho esta boca es mía en relación con una pregunta clave: ¿va seguir prestando sus servicios jurídicos a Fidman?. Muchas empresas han roto sus contratos con Rusia por la invasión de Ucrania, pero, está por ver si el hecho de que este empresario ruso haya sido castigado por la Unión Europea, afectará a su defensa.

Nadie de Baker Mckenzie ha atendido las reiteradas peticiones de información de MERCA2.

Desde la compañía nadie ha atendido las peticiones de información de MERCA2

La cuestión es si este tipo de defensa va a complicar la vida de  este bufete de abogados multinacional con sede en Chicago, Illinois. Fundada en 1949 como Baker & McKenzie, qcuenta con 77 oficinas en 46 países y más de 6.000 abogados en todo el mundo y es un despacho muy valorado. Para muestra. Baker McKenzie fue el despacho más valorado en la Europa continental en 2021, según los índices regionales de marcas de despachos de abogados de Thomson Reuters Acritas. Este índice mide como los compradores regionales de servicios jurídicos valoran a sus proveedores.  Baker&McKenzie que también encabeza el ranking global.

EFECTOS A CORTO PLAZO

El hecho de que se defienda a un persona como Fridman puede tener un coste a nivel social. No a nivel general, pero sí en las altas esferas, sobre todo a corto plazo, según explica a MERCA2 un experto que analiza desde décadas la reputación de las empresas en diversos sectores. «A nivel de clientes es posible que haya quienes prefieran apostar por otros despachos igual de caros y que prestan estos mismos servicios, pero no sería un efecto durarero en el tiempo», explicaron fuentes expertas en reputación empresarial. «A largo plazo es más difícil porque estos despachos son muy buenos y las élites los necesitan, por lo cual es difícil que sufran una especie de boicot», apuntó una persona especializada en examinar crisis de reputación de compañías de categoría mundial.

Fridman tiene bloqueadas sus cuentas en Europa y no puede hacer pagos

Más allá de la posible repercusión en cuanto a sus clientes, hay un asunto que tiene que ver con la capacidad económica de pago de Fridman, cuyos activos están bloqueados por la Unión Europea. Y es que aparece en la lista elaborada por el Consejo de Asuntos Exteriores de la UE. «Ha cultivado fuertes lazos con la Administración de Vladímir Putin y ha sido uno de los financieros de referencia en el círculo estrecho de Putin», justifica el documento, citado por el diario El País. «Además, ha apoyado material y financieramente y se ha beneficiado de las decisiones sobre la anexión de Crimea o la desestabilización del este de Ucrania. También ha apoyado políticas que minan o amenazan la integridad territorial, la soberanía y la independencia de Ucrania», señala el mismo documento.

LA SANCIÓN NO ES UNA CONFISCACIÓN

La congelación de activos persigue que su propietario no pueda venderlos ni lucrarse con ellos o su actividad (los beneficios también se congelan) mientras la sanción esté en vigor, pero no se trata de una confiscación. De este modo, el tema es cómo va a afrontar Fridman el pago de la considerable minuta de Baker and Mckenzie. Un tercero podría pagar por él, pero la factura tendría que ir a nombre de este tercero en discordia», indicó un abogado presente en las altas esferas económicas. La clave es que la persona o empresa que pagase por Fridman se expondría a su vez a una crisis de reputación.

La congelación de activos persigue que su propietario no pueda venderlos

Hay otro tema: Mijaíl Fridman, por las sanciones, no puede entrar a la Unión Europea mientras esté sancionado, con los cual no podría venir a declarar a la Audiencia Nacional., según dijo el que fuera consejero delegado de Zed, Javier Perez Dolset. «Fridman ya declaró anteriormente, pero si hay juicio, no sé cómo lo hará para venir a España a declarar», apuntó Perez Dolset, quien dudó de que «Rusia vaya a colaborar para atender una posible petición de comisión rogatoria». «No sé si él declarará de nuevos pero sus subornados tienen pendiente venir a declarar», afirmó el que fuera CEO de Zed.

EL CASO ZED

El juzgado central 6 de la Audiencia Nacional es quien lleva el tema Zed-Fridman por la quiebra de la compañía «por apropiarse la compañía». «Se introdujo en el accionariado con información falsa. Puso pleitos artificiales en la compañía. Utilizo empleados de la compañía para desviar fondos a sociedades terceras de su propiedad y poner pleitos a Zed mediante demandas de los trabajadores de la filial rusa de Zed a la matriz». Para resolver esto fuimos a arbitraje en Holanda y Fridman sobornó al arbitro» y a continuación utilizó a ING y Alfabank metieron a Zed en concurso de acreedores. «Ellos extrajeron 900 millones en caja y tenemos la documentación de esta acción. Arruinaron la compañía y su propio banco pide el concurso de acreedores para Zed porque la empresa no podía pagar la deuda ya que se llevaron el dinero». «Entonces hay varios presuntos delitos», dijeron fuentes cercanas a Dolset.

El abogado de Pérez Dolset estaba preparando un escrito con nuevas peticiones en torno a Fridman y sus subordinados.


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