miércoles, 10 agosto 2022 17:22

El futuro de los hoteles en el alambre: ¿por qué falta personal cualificado?

La remontada del sector turístico avanza a trompicones, con permiso de los sobresaltos a causa de las sucesivas variantes del Covid-19. Tras atravesar todas las fases posibles que oscilan desde el turismo cero a la incipiente recuperación, la enésima de las trabas a las que se enfrenta la industria más importante de España es la falta de mano de obra cualificada, que podría incluso ralentizar la recuperación.

Si partimos de una situación por lo general estable, en 2019, en todos los segmentos, si acaso con cierta escasez de mano de obra fundamentalmente en negocios de restauración (cocina y sala), el escenario inmediatamente posterior a la irrupción del coronavirus, deja bastante incertidumbre en el tejido empresarial hotelero.

La falta mano de obra en el sector turístico es una realidad que amenaza con complicar el ansiado retorno a la normalidad. En concreto, hablaríamos de casi 100.000 trabajadores, según el último informe del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC, por sus siglas en inglés), que afirma que la escasez de 93.000 trabajadores para el cierre de 2021 ha supuesto un importante déficit en el sector.

Según los datos de WTTC, en España se ha quedado sin cubrir uno de cada once puestos de trabajo en el sector. Al tratarse de uno de los sectores más golpeado por la crisis sanitaria derivada de la pandemia, gran parte del personal del ámbito turístico –y también vinculado a la hostelería- se vio obligado a recolocarse en otros sectores. Con la reapertura paulatina del sector ha supuesto serias dificultades para cubrir los puestos vacantes. El problema está en el riesgo que corre la recuperación del sector sin trabajadores suficientes que la lleven adelante.

El presidente de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT) Jorge Marichal, confirma que esa carencia en las plantillas se registra «en todos los estratos de la cadena de valor del servicio alojativo», donde la falta de personal cualificado se da en muchos casos por trabajadores que «han decidido volver a sus lugares de origen por el respeto o miedo a la pandemia o a las situaciones económicas que se han derivado de ella».

Jorge Marichal, presidente de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT)

Una vez con el problema sobre la mesa, toca mirar al futuro: «lo que hay que tener en cuenta ahora es que esta es una situación coyuntural que poco a poco se irá normalizando, pero lo que tenemos que hacer y, en eso estamos muy volcados en CEHAT, es reforzar la cualificación y dotar al sector de ese carnet de cualificación que haga que la gente se sienta partícipe de un sector pujante, valioso para nuestra economía y, ¿por qué no?, que todos los que trabajamos en el turismo nos sintamos orgullosos de trabajar en el sector más competitivo a nivel mundial de la economía española»

MOTIVOS DE LA FALTA DE MANO DE OBRA

Pero, ¿a qué se debe la carencia de personal cualificado del sector? «La pandemia y la declaración del estado de alarma provocaron la paralización absoluta del sector turístico y, consecuentemente, la salida de prácticamente dos millones de personas que, en algunos casos fueron a un ERTE y, en otros,  finalizaron su relación laboral con sus empresas», explica en declaraciones a MERCA2 Miguel Mirones, presidente del Instituto para la Calidad Turística Española (ICTE).

«De esos millones de personas, cientos de miles de ellos estaban desplazados desde sus lugares de residencia, en el caso de los nacionales, o de origen en el caso de los inmigrantes», apunta el representante del sector.

En este contexto, además, «el reinicio de la actividad se ha hecho de forma gradual e irregular por regiones y diferentes subsectores y, de hecho, todavía permanecen en ERTE centenares de miles de trabajadores», señala Mirones. «Todo ello ha provocado que durante estos dos años muchas de esas personas han buscado alternativas laborales en sectores que no han visto interrumpida la actividad, por lo que en muchos casos, toca reconstruir equipos completamente».

FORMACIÓN CUALIFICADA PARA HOTELES Y OTROS SEGMENTOS

En cuanto al grado de cualificación y la especificidad de los perfiles demandados, el tema de la formación, no debería ser un problema. Según Mirones, «centros de formación cualificados existen en prácticamente todas las regiones españolas».

Quizá, lo que sí convendría reorientar son planes de formación «específicos y acelerados» para determinadas actividades que requieren de «una mano de obra intensiva en los picos de actividad de cada temporada y para otro tipo de departamentos, como pueden ser mantenimiento, informática y nuevas tecnologías, en el que aún siendo su actividad continua todo el año, no sale un número de personas suficiente formadas anualmente para atender las ofertas del mercado laboral», comenta Mirones.

Por lo pronto, a la espera de tiempos mejores que permitan introducir medidas que incentiven el empleo en los hoteles, «el sector turístico está centrado en intentar recuperar para trabajar en el mismo a los cientos de miles de personas que lo abandonaron en plena pandemia», afirma el presidente de ICTE y Anbal.

EN PELIGRO LA RECUPERACIÓN

Tal y como recogen los datos de la citada organización mundial, en 2022 el mercado laboral se reajustará, de forma que quedarán vacantes unos 16.000 puestos de trabajo. Lo delicado viene del peligro que implica el movimiento profesional hacia otros sectores tras la profunda crisis del turismo.

Tanto es así que, «la recuperación económica de España podría estar en riesgo si no tenemos suficientes personas para cubrir estos puestos de trabajo a medida que los viajeros regresen », señala la presidenta y consejera delegada del WTTC, Julia Simpson. El resultado sería una ralentización de la reactivación del negocio de los hoteles, de los viajes y el turismo en general en todo el país.

en el apartado de medidas para abordar el problema, el informe del WTTC describe cinco soluciones para que los gobiernos y las empresas aborden la crisis de escasez de mano de obra: facilitar la movilidad laboral y el trabajo a distancia, permitir el trabajo decente y proporcionar redes de seguridad social, mejorar y volver a capacitar a la fuerza laboral y retener el talento, así como crear y promover la educación y el aprendizaje.


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