miércoles, 5 octubre 2022 4:36

El Four Seasons de Madrid levanta envidias en Barcelona

La elegante y muy cuidada fachada del Four Seasons en Madrid ha levantado la envidia en Barcelona. El hotel de lujo, vetado por Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, hace cuatro años, se ha convertido en una auténtica atracción turística en la capital. «Tenía que haber estado aquí«, ha apuntado un hotelero a MERCA2 cuando se le pregunta sobre este imponente establecimiento.

Nos da envidia y fue una pena que no se instalara en Barcelona

Manuel Casals, director del Gremi de Hoteleros, ha admitido también esta envidia. «Es un gran proyecto para Madrid. Nos da envidia y fue una pena que no se instalara en Barcelona«, ha dicho en una conversación con MERCA2. «Fue una pena», ha destacado. También ha pedido una apuesta clara del Ayuntamiento por un «turismo de calidad», así como abrir Barcelona a los proyectos culturales, como el Hermitage.

El Four Seasons quiso instalarse en Barcelona de la mano del fondo KKH. El exalcalde de la Ciudad Condal, el convergente Xavier Trias, había autorizado la operación, pero la llegada de Colau vetaron el proyecto y prometieron en campaña que el hotel no sería una realidad.

«Se nos han ido los turistas a Madrid por cosas como estas», ha indicado, al tiempo que ha lamentado el pobre balance que han registrado los hoteles de la Ciudad Condal durante este puente de la Constitución y la Inmaculada.

Four Seasons apertura Canalejas

Sobre la moratoria de Ada Colau prefiere no hablar. «Me hierve la sangre», ha asegurado. Y es que, Colau ha dado marcha atrás en algunas medidas sobre la moratoria, que impide abrir un establecimiento nuevo desde 2017. Cuatro años sin un nuevo hotel y en el caso de hacer reformas, los establecimientos debían eliminar el 20% de sus habitaciones.

LA MORATORIA DE COLAU IMPIDIÓ EL DESARROLLO DE BARCELONA

En apenas cuatro años, la decadencia de Barcelona ha perjudicado seriamente al sector hotelero. Sin la posibilidad de abrir ni un solo hotel, los ya establecidos aplaudieron la medida al no tener una mayor competencia. «Se podían mantener precios altos y nuestro sector se enfocaba al turismo extranjero«, ha relatado el hotelero.

Sin embargo, la llegada de la pandemia ha hecho estragos. La baja cuota de turistas nacionales y sin turismo extranjero, los hoteles han cerrado prácticamente ‘sine die’. Del total de la ciudad, tan sólo el 30% permanece abierto desde el fin de las restricciones. Y aún así, no se ha logrado ocupar ni el 40% de las plazas.

En Madrid, donde las prohibiciones por la crisis sanitaria han sido más laxas y flexibles, la ocupación en este puente ha alcanzado el 85% en pleno invierno, tan sólo superada por Sevilla y otras ciudades que han colgado el cartel de completo.

EL FOUR SEASONS, ATRACCIÓN TURÍSTICA; EN BARCELONA, APARTAMENTOS DE LUJO

En Barcelona, para tratar de atraer al turista nacional, han bajado drásticamente los precios. Algunos establecimientos han llegado a ofertar descuentos del 60%, otros, la mayoría, se ha quedado en el 40%. Pero la Ciudad Condal no tira, no sale del atolladero en el que se encuentra inmersa. Los problemas de inseguridad, la suciedad y las calles vacías son la tónica. En Madrid, por contra, se muestra otra cara. Más dinamismo, actividad, iluminación más llamativa y que invita tan sólo a recorrerla de noche por mero placer.

Son dos mundos tan distintos, que hasta el Belén del Ayuntamiento de Madrid se ha convertido en otra de las atracciones. El de Barcelona, por contra, se ha perdido esta tradición, con luces sin sentido, como la cabeza de una mula que ocupa gran parte de la fachada de la Generalitat. Del nacimiento, ni rastro.

El Four Seasons entra dentro de los planes de quienes visitan el centro, concurrido en estas fechas y con largas colas en algunos establecimientos de Lotería. En Barcelona estaba llamado a ocupar la Torre Deutsche Bank, un gran edificio de oficinas convertido ahora en apartamentos de lujo, de 30.000 euros el metro. Aún se está desarrollando este complejo residencial, aunque ya ha comenzado la venta de las 34 viviendas gestionadas por Mandarín. Se espera que las ventas se cierren en el primer semestre de 2022. Cada vivienda cuenta con unos 600 metros, mientras el ático llega a los 1.000 metros. Es el inmueble con la promoción inmobiliaria más cara de España.

EL FOUR SEASONS ABRE LA PUERTA A LA LLEGADA DE NUEVOS HOTELES A MADRID

En la planta baja del Centro Canalejas se han instalado hasta 14 establecimientos gastronómicos punteros, entre los que se encuentran estrellas michelín. Los comensales pueden escoger entre los fogones de Julián Mármol, Andrés Madrigal o Rubén Arnanz, entre otros. Todo ello, como si de un hall del gourmet se tratara tras una inversión de 600 millones de euros desarrollada por OHL y Mohari Hospitality. Además, Dani García ha abierto en la séptima planta de este hotel. En su Braserie se funde la gastronomía y el diseño. Se trata de la exclusiva azotea, con unas impresionantes vistas de Madrid.

Barcelona era una ciudad cosmopolita y lidera el ránking de establecimientos de lujo, con un total de 43. El Sol, la playa y su poder de atraer el turismo situaba a Barcelona como uno de los principales destinos turísticos. Ninguna otra ciudad le ha hecho sombra en la Península, al menos hasta ahora. Madrid, por su parte, ha trabajado para potenciar el turismo, había margen de mejora y ahora mira a la Ciudad Condal de tú a tú. Ocho establecimientos de lujo les separan. Podía haber sido aún más elevada la brecha si Colau no se hubiera empeñado en destruir uno de los motores de Barcelona.

Madrid ha sido la escogida para el aterrizaje de las grandes firmas de lujo en España. En los últimos años, hasta cuatro cinco estrellas han abierto sus puertas en la capital, incluyendo el afamado Four Seasons. También le acompañan el Rosewood, Regecy Hesperia y Santo Mauro.

EL RIFIRRAFE POR LOS IMPUESTOS

El Mandarin Oriental Ritz y el Wellington han dado más color a la capital, mientras en Barcelona se especula con la venta del más lujoso de todos ellos, el Mandarín. Fuentes de este hotel han negado que el establecimiento de gran lujo esté en venta.

Otro de los problemas que está teniendo Barcelona es su alta fiscalidad. El Ayuntamiento de Barcelona niega la mayor y el líder del PSC y teniente de alcalde en la Ciudad Condal, Jaume Collboni, ha asegurado que «en Madrid se pagan más impuestos que en Barcelona«. «Casi 200 euros de impuestos pagan los vecinos de Madrid más que Barcelona», ha afirmado Collboni. De esta forma y fijándose únicamente en la tributación local, un madrileño estaría pagando 1.100 euros frente a los 905 de un barcelonés.

Y es que, Madrid no sólo es atractiva para el turista, sino también para la inversión. El 75% de la inversión extranjera va a parar a la capital. El motivo, los bajos impuestos y la seguridad jurídica, que brilla por su ausencia en la Ciudad Condal.


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