martes, 7 diciembre 2021 12:51

Cómo afecta a la salud de las personas las cenizas y los gases del volcán

Las cenizas expulsadas en grandes cantidades por el volcán han cubierto de polvo negro las zonas de la isla más cercanas a la erupción. Tanto estas partículas como los gases tóxicos liberados por el volcán podrían suponer diversos riesgos para la salud.

Ceniza volcánica

La roca volcánica se fragmenta al desprenderse del volcán dando lugar a la ceniza, partículas mínimas que pueden provocar tanto dificultades respiratorias cómo irritaciones cutáneas y oculares. La lluvia de cenizas se ha extendido en las proximidades del volcán Cumbre Vieja cubriendo carreteras, casas y vehículos. Estas partículas de minerales tienen un tamaño inferior a los dos milímetros de diámetro pero sus aristas, que le dan un aspecto de piedras microscópicas, son altamente peligrosas tanto para los pulmones como para la vista. Si se aspiran en profundidad durante una exposición prolongada puede afectar gravemente también a personas sin patologías respiratorias previas.

Si entran en contacto con los ojos no se pueden frotar porque son como cristales pequeños y este gesto puede provocar daños como fuertes irritaciones oculares o dolorosos rasguños. Las zonas cercanas al volcán en la isla de La Palma se cubren de ceniza volcánica, desplazada por la fuerte intensidad del viento, afectando a la calidad del aire. Los expertos sanitarios advierten que la ceniza volcánica puede provocar disnea únicamente si la inhalación ha sido elevada. También destacan que el volumen de ceniza que llega a los pulmones se incrementa con las respiraciones profundas quedando totalmente desaconsejado la práctica deportiva al aire libre.


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