domingo, 19 septiembre 2021 16:00

Estados Unidos, el país que más aporta a los beneficios de Banco Santander

Las sinergias entre las filiales en EEUU y México impulsan el beneficio del Santander en Norteamérica. La región representa ya un 31% del resultado ordinario del grupo financiero en el primer semestre del año.

Las ventajas de la diversificación han vuelto a reflejarse en las cuentas del primer semestre de Banco Santander. Y como ya ocurrió en los tres primeros meses, la sorpresa ha llegado de las filiales de Estados Unidos y México, agrupadas dentro del grupo en el segmento de Norteamérica. Las iniciativas conjuntas llevadas a cabo por las entidades del Santander en ambos países han impulsado los resultados en esta región: el beneficio en este periodo se eleva hasta los 1.678 millones de euros, con un crecimiento interanual del 178%, lo que representa el 31% del resultado ordinario total del grupo.

El tiempo ha dado la razón a Ana Botín, presidenta de Banco Santander, que ya antes del estallido de la pandemia sanitaria defendía el potencial de crecimiento del grupo en Estados Unidos, una de las apuestas más firmes del gigante financiero. De hecho, en estos resultados tiene mucho que ver el impulso de la filial estadounidense, que por segundo trimestre consecutivo lidera el ranking de beneficios dentro del grupo.

La entidad aumentó su resultado hasta los 1.291 millones de euros (tres veces más que en el primer semestre de 2020, cuando obtuvo 406 millones), por encima de Brasil con 1.180 millones. La estructura organizativa del banco en el país incluye la entidad holding (SHUSA) y los negocios de Santander Bank, Santander Consumer USA, la unidad especializada de Banco Santander International, Santander Investment Securities (SIS) y la sucursal de Nueva York. Cuenta con 16.000 empleados, 571 oficinas y activos por un valor aproximado de 150.000 millones de euros al cierre de 2020.

El banco concreta su apuesta por crecer en Norteamérica

La apuesta del grupo cántabro por ganar músculo en Norteamérica se ha concretado en los últimos meses. En Estados Unidos, ha lanzado este verano una oferta de compra a los accionistas minoritarios para hacerse con el 100% de Santander Consumer USA (ahora controla el 80%) por unos 2.100 millones de euros. Además, el pasado mes de julio anunció que SHUSA había llegado a un acuerdo para adquirir Amherst Pierpont Securities, un broker-dealer independiente de renta fija líder del mercado, por unos 500 millones; y en marzo, la adquisición de la unidad de banca privada de Crédit Agricole en Miami (Indosuez Wealth Management) para reforzar su posición en este segmento del negocio.

En el caso de México, la entidad espera cerrar antes del cierre del año la oferta de compra de las acciones de su filial azteca que no son de su propiedad (un 8,3% del capital). Según el banco, estas operaciones reforzarán su posición en mercados que ofrecen alto potencial de crecimiento y están en línea con su estrategia de asignar capital a aquellos negocios que considera más rentables. De hecho, la entidad ha ido aumentado su peso en ambas filiales en los últimos años a través de varias operaciones.

Desde el comienzo de la crisis, el Santander se ha centrado en apoyar a sus clientes, empleados y comunidades de la región, al tiempo que ha avanzado en su plan de mejorar la experiencia del usuario a través de iniciativas de transformación digital (con tecnología intrarregional) y vinculación. Esta labor se ha reflejado en un aumento del número de clientes vinculados (los que trabajan con la entidad como banco principal) y digitales: ya superan los 4 y los 6,3 millones, respectivamente.

Además, se están incrementando las sinergias entre países. “La gestión de Estados Unidos y México continúa realizándose con una cultura de equipo. Estamos impulsando la visión regional a la vez que se ejecutan las prioridades locales, aprovechando las mejores prácticas de cada uno y las plataformas digitales globales, y evitando duplicidades”, señala la entidad.

En esta línea, se ha fortalecido el corredor comercial USA-México y la colaboración en la financiación de automóviles, uno de los buques insignia del banco en Estados Unidos que se complementa con la red de banca minorista. “El negocio de automóviles se encuentra bien posicionado para beneficiarse de la renovada demanda de vehículos usados mediante originaciones rigurosas ajustadas a riesgo a través de su red de distribuidores”, asegura la entidad. Y añade que el trabajo realizado en los últimos años, la solidez de nuestras principales líneas de negocio y la fortaleza de nuestro balance nos han permitido situarnos en una posición única para beneficiarnos de la mejora de las condiciones de mercado”.


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