miércoles, 17 agosto 2022 5:55

Barcelona sin Messi: el impacto económico más allá de los regates argentinos

Triste despedida en Can Barça. Lionel Andrés Messi Cuccittini no se ha ido por la puerta de atrás, pero tampoco por la grande. Entre lágrimas y explicaciones reiteradas, el mejor jugador de la historia del FC Barcelona se ha marchado tras unos últimos años convulsos. Su marcha deja un semblante serio entre los comerciantes de la Ciudad Condal, restaurantes de lujo, y tendrá impacto directo en el turismo. El 20% de los turistas que acudían al Camp Nou lo hacían por ver a ‘la pulga’.

Los motivos de su marcha no son otros que económicos. La crítica situación financiera del club, con una deuda superior a los 1.600 millones de euros, ha obligado tanto a la directiva, con Joan Laporta al frente, como a La Liga, dirigida por Javier Tebas, cerrar una de las relaciones más hermosas. Tanto el club como el jugador contaban con el ‘handicap’ del fair play financiero, la regla que regula el límite salarial respecto a los ingresos.

En el caso de Messi, su nómina era, hasta hoy, la más elevada del club blaugrana. El astro hizo el esfuerzo de rebajarlo en un 50%. Con estas condiciones, la masa salarial del club alcanzaría el 95% de los ingresos. Sin rebaja, el 110%. Sin embargo, las propias cifras arrojan dudas y sombras para el club y para la propia ciudad.

OTRO DURO GOLPE AL TURISMO

El turismo que viene a Barcelona lo hacía por ver a Messi. Los días de partido, antes de la pandemia, los aledaños del Camp Nou, bares, tiendas y en el centro de la Ciudad Condal se respiraba un auténtico ambiente futbolero. Para hacerse una idea, el Camp Nou y su museo son el tercer lugar más visitado de la Ciudad Condal. Sólo la Sagrada Familia y el Parc Güell le supera, dejando en las arcas del club casi 60 millones de euros anuales, con datos de 2019. Es prácticamente el mismo montante que deja la taquilla en el total de partidos de aquella temporada, unos ingresos que equivalen a más de los 105 millones fijos que paga Nike por lucir su logotipo en la vestimenta.

Y es que, la inmensa mayoría de los turistas que acudían al Camp Nou lo hacen por ver al FC Barcelona de Messi. Perdón, lo hacían. En concreto, cerca del 20% de estos turistas compraba la camiseta de Messi en día de partido. La mayoría de ellos, según fuentes del sector, no sólo va al estadio, sino que también se deja el dinero en los bares y restaurantes de la zona, ahora golpeados por la pandemia y de los que muchos pasan a duras penas la ausencia de clientes.

Los negocios que viven de estos turistas han padecido las consecuencias del pandemia. Ejemplo de ello son las propias tiendas oficiales del FC Barcelona en 2020. La principal de ellas, situada en Canaletas, tuvo que cerrar por la falta de clientes. Se esperaba en conjunto que todas las tiendas del FC Barcelona facturaran más de un millón de euros y apenas llegaron al 15%. Es decir, sólo se vendieron unas 11.000 camisetas, a razón de uno 90 euros por cada una.

Además, los aficionados y socios culés han recibido la noticia como un jarro de agua fría, aunque ninguno de ellos retira la camiseta del armario. El jugador sale gratis del club y tampoco dejará ingreso alguno, más allá de las ventas de camisetas de última hora para los nostálgicos, como está ocurriendo en las últimas horas en algunas tiendas.

La afición, pese a su salida al Paris Saint-Germain (PSG), un rival directo en competiciones europea, tan sólo ve tristeza e impotencia, y críticas hacia la actual directiva y La Liga. “Será extraño ver a Messi en el PSG u otro club”, han asegurado varios aficionados, pero no hay rencor en su marcha sino duelo. De hecho, Messi podría ser presentado en el PSG en próximas horas o fechas.

POR QUÉ NO SE NEGOCIÓ MÁS ALLÁ DE UNA BAJADA DEL 50%

¿Por qué el FC Barcelona ha continuado fichando, incrementando el gasto en nóminas? ¿Cuál es el motivo por el que no se ha mostrado de forma transparente el resto de nóminas del club, al menos de la primera plantilla? ¿Nadie estaba dispuesto a rebajarse el salario al menos un 50% para evitar esta regla de gasto? “Hice todo lo que pude. Mi deseo era quedarme en el Barcelona“, ha asegurado el propio Messi. Sin embargo, otra de sus declaraciones ha dado pie a nuevas dudas. “Hice todo lo posible por quedarme y no se pudo. No puedo decir nada más“, ha afirmado. Que se ha mordido la lengua es más que un hecho, quizá para allanar el camino a un posible regreso al club que tanto le ha dado.

El directiva de Laporta le aseguró que continuaría su carrera si aceptaba la rebaja. Las explicaciones del astro argentino llegan a contradecir al propio Laporta.

¿Podría haber bajado su ficha más del 50%, por debajo de los 10 millones de euros? ¿Podría haber alcanzado un acuerdo para jugar gratis un año más al menos? Son algunas de las cuestiones que se hacen en Barcelona. Si quería quedarse, perdonar el salario de un año quizá lo valía. Pero no, Este domingo, en una rueda de prensa lacrimógena y emotiva a partes iguales, el argentino no ha explicado con detalle cómo se ha producido la ruptura en tan sólo una semana. De haber esperanza al paño de lágrimas.

El club está por encima de cualquier jugador, incluido el mejor de la historia

Una de las cuestiones que tampoco se han respondido es si el Barça apostaba realmente por Messi. “El club está por encima de cualquier jugador, incluido el mejor de la historia”. Si había interés, por qué contratar la llegada de más jugadores, por qué no negociar las temidas cláusulas de rescisión que sirvieron de escudo frente a otros equipos en el pasado. Y más cuestiones. Según el propio Messi, nadie del club negoció una bajada de la nómina por debajo del 50%. “Nadie me lo había pedido”, ha afirmado. El club entendía que una rebaja del 50% sería suficiente, pero no ha sido así pese a las promesas y esperanzas dadas por Laporta. ¿Hizo el Barça todo lo posible?

“Ni Messi ni el Barça negociaron más allá por debajo de los 10 millones por temporada, quizá la última en su carrera”, han asegurado a MERCA2 fuentes cercanas a las negociaciones. “No hubo posibilidad”, han asegurado. El Barça de Laporta lo sabía desde que ganaron las elecciones. El club está en una UCI financiera, con unas cifras exponencialmente peores a las registradas oficialmente.

EL BARÇA, EN LA UCI FINANCIERA Y AÚN MÁS SIN MESSI

La auditoría del club se dará a conocer con una deuda cercana a los 1.600 millones de euros, un nivel de quiebra técnica para el club en relación a los ingresos. Ya se vieron los problemas de Laporta para reunir los avales de La Liga, unos 124 millones de euros. Y se ha visto después con las negociaciones por los préstamos. El último y el único hasta ahora, firmado con Goldman Sachs, tiene un plazo de 15 años con unos intereses más elevados respecto a los del mercado, aunque inferiores a los que exigían los avalistas y fondos, superiores al 7%.

Ni Messi ni el Barça negociaron más allá por debajo de los 10 millones por temporada, quizá la última en su carrera

Que el Barça es más que un club es un hecho, pero queda aún cuadrar las cuentas. Y será más complicado sin Messi. El jugador argentino era su principal fuente de ingresos en venta de camisetas, merchandising, ilusión para ver jugar al mejor de la historia. Messi es fundamental para los ingresos del Barça, que ha pagado 555 millones de euros entre sus últimas cuatro temporadas.

Según varios estudios, recogidos por este medio, Messi genera entre 170 y 300 millones de euros anuales, un montante que supera con creces el salario que ha pagado el club. Sin embargo, la pandemia ha detenido las ventas, y más aún la falta de resultados deportivos. Sin el argentino, la marca Barcelona pierde valor, más cuando es su jugador mundialmente conocido, incluidos los rincones más recónditos. Es su cara para anunciarse en países asiáticos, árabes, Estados Unidos, Europa y Latinoamérica. Es parte intrínseca del club en los últimos 21 años. ¿Cuánto costará al Barça esta salida? El finiquito está hecho.

LOS PATROCINIOS DEL BARÇA, EN VILO SIN MESSI

El FC Barcelona no tiene a un jugador tan querido en sus filas en este momento. Messi era el imán para atraer a las marcas, con ganas de lucir su imagen junto a la del jugador de Rosario. Sin embargo, está por ver si Rakuten renovará con el club el próximo año, cuando se acaba el contrato de 55 millones de euros por temporada, con excepción de esta última por la que pagará 30 millones más variables, como un bonus de 1,5 millones por la Liga y otros 5 millones en caso de ser campeones de Europa.

Antes de que expire, el FC Barcelona tiene que o bien renegociar el patrocinio con Rakuten o buscar otra firma que esté dispuesta a lucir en la camiseta de un club ahogado por las deudas. En total, el club se ha fijado como objetivo obtener 180 millones de euros, una millonada teniendo en cuenta que no cuenta ya con ninguna de sus grandes figuras.

Cuando Rakuten inició su colaboración con el club blaugrana, el Barça tenía a su tridente mágico: Neymar, Luis Suárez y Leo Messi, también otras figuras importantes, como Dani Alves. Sin embargo, ninguno de los cuatro está en plantilla en este momento y lejos está la intención de ficharles de nuevo. Las marcas tendrán ahora un poder extra en la negociación.

LAS MARCAS COGEN FUERZA EN LA NEGOCIACIÓN, A EXCEPCIÓN DE NIKE

Ya no sólo pedirán la camiseta y acuerdos puntuales con los jugadores, sino que irán más allá. Con Rakuten se estableció un amistoso en tierras japonesas y la posibilidad de otro si así lo permitía el calendario. Ahora pueden, como ejemplo, pedir una gira veraniega en Japón.

Además, la publicidad en el interior del estadio y más con la pandemia podría decaer si no asiste el público al recinto. En el acuerdo con la firma japonesa, Rakuten se iluminaba con el led del campo, una exposición durante partidos, aparece en la fachada del estadio compartida con Nike, junto a logotipos y entradas al campo. Sin aficionados, esa publicidad ha perdido significativamente su valor.

Otro de los frentes abiertos es el acuerdo con Nike. La firma estadounidense y el FC Barcelona han paralizado su litigio en pro de las negociaciones. Sin embargo, si no hay acuerdo, Puma podría ser la mejor posicionada para arrebatar a su rival su espacio en la emblemática zamarra.

En 2016, Nike pagó un mínimo de 105 millones fijos por temporada hasta 2018, con un máximo de 155 millones si se cumplían objetivos deportivos. También Neymar, Suárez y Messi formaban parte de la plantilla. El acuerdo continuó vigente hasta 2020, momento en el que el club se querelló contra la firma por incumplimiento de contrato, según pudo conocer este medio.

Ahora, con Laporta al frente, “la demanda se ha paralizado”, según han explicado fuentes judiciales conocedoras de la situación. Que una demanda se pueda paralizar, pese a ser admitida a trámite es posible siempre y cuando se comunique al juez la intención de alcanzar un acuerdo extrajudicial. Aún así, Nike ahora podría verse entre la espada y la pared, más cuando su buen nombre puede aparecer en una sentencia judicial y con fallo contrario a sus propios intereses.

MESSI, GRAN FUTBOLISTA SIN SUERTE EN LA INVERSIÓN

Messi ha cosechado 35 trofeos con el FC Barcelona, una cifra al alcance de muy pocos jugadores de primer nivel. Sin embargo, a la hora de invertir su cuantiosa fortuna no ha tenido tan buenos frutos.

Su firma de gestión inmobiliaria El Rincón de Rosario SL, dedicada a la compraventa de terrenos rústicos y urbanos, junto a locales, fue creada en 2008. La sociedad contaba con Leo Messi como administrador junto a su hermano Rodrigo, a la postre liquidador de la misma en 2020 con un capital de 750.085 euros, según los datos del Registro Mercantil. Las pérdidas de 2018 fueron el motivo de la caída del restaurante. Más de 350.000 euros en números rojos, la mitad del capital, que se sumaban a las registradas desde que abrió sus puertas. Con su salida de Barcelona, otros locales notarán la ausencia de Messi, asiduo de ‘El Calamar‘ o el ‘Roxy’, conocidos por sus arroces.

‘La pulga’, como es conocido también Messi, también aparece en la fundación que lleva su nombre, dedicada a los alquileres. Antes, ha aparecido como administrador en otras sociedades, como Limecu -abreviatura de su propio nombre-, con un capital de más de 21,5 millones, pero sin actividad desde 2014.

Otro de sus negocios es el conocido hotel MiM, ubicado en el municipio barcelonés de Sitges. Sin embargo, su nombre no aparece en el registro directamente vinculado, aunque se le conoce como el hotel de Messi. Es un resort de gran lujo, con piscina en la azotea y vistas impresionantes de una de las localidades con mayor atracción para las grandes fortunas.


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