domingo, 11 abril 2021 2:02

Kimoa y Alpine no bastan: Fernando Alonso seguirá fuera de la lista Forbes

La inactividad, un inoportuno atropello y la incertidumbre de un monoplaza que nadie sabe bien a qué aspira no han supuesto un revés para Fernando Alonso. “Llegue como llegue a las primeras carreras, las voy a disfrutar”, pronunció el pasado jueves. El español regresa al gran circo tras un periplo en otras competiciones automovilísticas con el objetivo de disfrutar y tratar de sumar su tercer Mundial en los próximos años. De momento, ese es su plan. El otro, hacer caja, no le ha salido como esperaba. Una F1 castigada por la pandemia y la falta de impulso de su negocio, Kimoa, le dejarán fuera nuevamente de la lista que Forbes elabora cada año con los deportistas más ricos del mundo.

La última vez que el español apareció en ese listado fue precisamente en 2018, el último año que participó en la F1. Entonces ocupó el puesto 39, con un total de 33 millones de euros entre salario y patrocinios. Ese mismo año, a pesar del desconcertante rumbo de McLaren, se embolsó 30 millones de euros por parte de los británicos. Por si fuera poco, su tienda de ropa sostenible, Kimoa, estaba presente como sponsor en el monoplaza. Todo eran beneficios, directos e indirectos, que le colocaban como la segunda fortuna deportiva de España solo por detrás de Rafael Nadal. Sin embargo, todo será diferente en su vuelta.

EL DEVALUADO CACHÉ DE FERNANDO ALONSO

Renault siempre ha sido especial para Fernando Alonso y viceversa. Incluso podría meterse en la ecuación a los aficionados españoles. Los títulos de 2005 y 2006 supusieron un ‘boom’ sin precedentes difícilmente repetible. Sin embargo, el regreso del español de la mano de los franceses no fue casualidad. El asturiano no tenía otra opción de garantías y la ahora denominada Alpine aprovechó para pasar de los 20 millones de Ricciardo a los 7,5 millones que le abonará a Fernando Alonso. A pesar de ser el tercer piloto en activo con mejor palmarés, es el séptimo en el escalafón salarial. Y la cuantía podría decrecer si tenemos en cuenta el plan de la F1 de extender la limitación salarial también al salario de los pilotos.

Con la suma de sus sponsors personales y el salario, el español rondará los diez millones de euros. Una cantidad mucho más elevada que la que ha percibido en los dos últimos años con el Mundial de Resistencia o el Dakar, pruebas de prestigio que no se caracterizan precisamente por el dinero. En su vuelta a la F1, y por mucho que diga estar en su me mejor momento, Fernando Alonso se ha topado con un caché más bajo en una escudería que, como casi todas, no atraviesa por un momento dulce. Deberá conformarse con un tercio de lo que percibía en su última etapa.

KIMOA Y ALPINE, AL MARGEN

La lista Forbes solo recoge salario y patrocinios, pero no el dinero que recibe el deportista a través de sus negocios. No obstante, Fernando Alonso tampoco puede presumir de que su proyecto personal, Kimoa, haya despegado al 100%. Aunque tiene su particular museo en Asturias y está involucrado en los esports, está volcado por completo a su tienda de ropa sostenible. Pero, como cualquier proyecto, el comienzo no está siendo nada sencillo para el piloto español. En 2019, último año con información disponible, afrontó pérdidas de más de medio millón de euros y las ventas cayeron respecto a 2018.

Su apuesta es firme y el negocio parece destinado al éxito. Los productos de Kimoa, que podían adquirirse en El Corte Inglés, están disponibles en el gigante Amazon desde que se estrenó el documental de Fernando Alonso en la plataforma visual de esta empresa. Parece cuestión de tiempo que empiece a generar beneficios. Por el momento, lo máximo que puede hacer el asturiano es llevar Kimoa a todos los rincones del mundo. Nadie como él para ser embajador de su marca. En el Mundial de Resistencia, en el Dakar, y ahora en la F1: las gorras o el nombre de la empresa siempre le acompañan.

Lo llamativo, al contrario de lo que cabría esperar, es que Kimoa no se ha asociado a Alpine como sponsor de la escudería, algo que sí se vislumbró en su última etapa en McLaren. Sí figura en el mono y en su casco, aunque no en las zonas más visibles para las cámaras. Fernando Alonso ha generado una fortuna a lo largo de su trayectoria y parece tener intención de hacerlo fuera del asfalto. Pero, de momento, su situación no es tan boyante como la que atravesó en su culmen deportivo. La mejor solución, levantar su tercer Mundial en la F1.


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