vacuna universal Covid-19

Una carrera contrarreloj para poder obtener una vacuna efectiva contra la Covid-19. Muchas dudas, mucha incertidumbre sobre la fecha de la llegada, sobre sus efectos secundarios, etc. Y una vez que ya está aquí y que parece funcionar, sin efectos secundarios preocupantes, ahora surgen nuevas variantes del virus SARS-CoV-2 que hacen que las vacunas actuales pierdan efectividad contra las nuevas cepas. Y lo peor es que cada vez se detectan más y más variantes alrededor del mundo…

Todo esto ha devuelto la situación a la casilla de partida, con la necesidad de modificar las vacunas actuales para que puedan funcionar bien con las nuevas variantes. Afortunadamente, no se necesitan el mismo tiempo para desarrollarla que para actualizarla. Pese a eso, la preocupación es máxima, ya que si durante ese tiempo surgieran nuevas variantes podrían comprometer la actualización de esta vacuna o las nuevas que están por llegar

¿Habrá una vacuna universal contra la Covid-19?

El reto de producir una vacuna en tiempo récord

laboratorio

Nunca antes se había acelerado tanto el lanzamiento de una vacuna. La pandemia ha irrumpido y ha causado una gran crisis sanitaria y económica, con una enorme cantidad de muertes y afectados por el Covid-19. Todo ese tremendo impacto ha hecho que se aceleren los procesos de desarrollo y producción de vacunas.

Además, se han empleado tecnologías avanzadas de computación e inteligencia artificial para poder obtener resultados de forma más acelerada. Multitud de supercomputadoras en centros de datos de todo el mundo han estado trabajando a destajo y poniendo toda su capacidad de cómputo para poder marcar todo un hito.

Nunca antes se había conseguido tener vacunas en ese tiempo récord. Además de usar una base totalmente diferente a todo lo que se había visto por el momento, como es ese ARN mensajero que resulta tan innovador, pero que probablemente sea la tendencia para futuras vacunas.

En cuestión de meses se ha conseguido la vacuna, probándola primero en miles de personas para finalmente producirla e inyectarla de forma masiva. Esta aceleración ha tenido también sus puntos negativos, como la desconfianza de muchas personas ante una vacuna que se ha hecho tan rápida. No obstante, esa desconfianza se ha ido reduciendo conforme se ha comenzado a inyectar.