domingo, 31 agosto 2025

Por qué no debes guardar nunca una lata abierta en el frigorífico

Una lata de conserva es uno de los productos más recurrentes para esos momentos en los que no te apetece cocinar y no tienes nada que comer, o para un aperitivo, complementar otros platos, etc. Aportan mucha flexibilidad y son muy cómodas, ya que simplemente las abres y puedes comenzar a disfrutar de ellas. A eso hay que agregar la gran variedad de conservas existentes, desde productos del mar, hasta legumbres, verduras, carnes, etc.

Si eso te parece poco, suelen ser productos bastante saludables, debido al proceso de conservación al que se someten y durante el que no pierden demasiados nutrientes. Aunque bien es cierto que alimentarse solo exclusivamente de conservas no es lo más saludable. Además, esconden otra amenaza para tu salud si no las usas de forma adecuada…

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¿Cómo almacenar una conserva de forma adecuada?

peligro latas conservas

Si has usado una conserva y te ha sobrado, deberías respetar el periodo de almacenamiento que recomienda el fabricante una vez abierta. No pases en ningún momento de ese límite, incluso si la fecha de caducidad está lejana.

Una vez abierta ya pierde su atmósfera protectora y perecerá mucho antes. Ten especial cuidado con las conservas de pescado, marisco o carne.

Recuerda siempre las siguientes normas:

  • Una vez abierta la lata, cierra bien el recipiente para almacenarla en la nevera. No deberías dejar las latas abiertas, ya que se contaminarán con ciertos microorganismos peligrosos presentes en el aire.
  • Si es un producto en aceite, mejor vierte el contenido en un recipiente de vidrio con tapa hermética y asegúrate de que el aceite cubre todo el alimento.
  • Consume cuanto antes, a ser posible en 24/48 horas.


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