El mercado del alquiler se muestra muy tensionado en la Comunidad de Madrid y los altos precios dificultan llegar a fin de mes a muchos hogares. Pero esta semana, el Ayuntamiento ha presentado el Plan Integral de Alquileres Municipales que, a través de la Empresa Municipal del Suelo y de la Vivienda (EMVS), pretende ampliar la oferta de viviendas en alquiler en la capital y ofrece un bono vivienda a los inquilinos de clase media.

Esta estrategia está dirigida a la clase media trabajadora con ingresos entre 32.200 y 88.200 euros brutos al año. Desde el consistorio están convencidos de que estas “fórmulas liberales” provocarán una caída de los precios. Una idea que confronta con la teoría unánime de los players del sector que se muestran contrarios a este plan.

La inversión asciende a los 30 millones de euros para los próximos 3 años y este plan consta de varias ‘patas’. La primera de ellas es el bono vivienda para los inquilinos, con el objetivo de sufragar una parte de la mensualidad. Así, el inquilino paga una parte de la renta y la diferencia la abonará el consistorio municipal.

El plan pretende facilitar el acceso a una vivienda en alquiler para la clase media, que no a las personas vulnerables, o con necesidades habitacionales, para quienes destinan un parque de vivienda de alquiler social.

De este modo, los menores de 35 años, mayores de 65 o las familias numerosas recibirán este bono vivienda de hasta 900 euros para ayudarles al pago de la renta.

CEDER LA VIVIENDA VACÍA

El Plan Integral de Alquiler Municipal también pretende ayudar a los caseros cuyas propiedades actualmente se encuentren vacías, a través de la cesión del inmueble al Ayuntamiento durante un mínimo de cuatro años. A cambio, este último garantizará el cobro de la renta a los casero durante el periodo acordado, aunque no tenga inquilino.

Así el Ayuntamiento aumenta el parque de viviendas en alquiler, al tiempo que cede parcelas del patrimonio municipal de suelo que llevan años sin utilizarse. Además, con esta estrategia la administración pretende reducir la oferta de viviendas turísticas.

La empresa municipal, además de encargarse de garantizar la renta y la gestión del arrendamiento, ofrecerá el anticipo del coste de las reformas necesarias para la vivienda a un 0% de interés hasta un máximo de 45.000 euros, el mantenimiento de la vivienda, una alarma de ocupación, la bonificación fiscal del usufructo y la devolución de la vivienda en perfecto estado.

PROGRAMA CONFIANZA JOVEN

Otra de las medidas que incluye el Plan Integral de Alquiler Municipal se llama conFIANZA Joven, y permite financiar la fianza del alquiler en el mercado privado. Se podrán beneficiar de esta iniciativa los jóvenes madrileños de entre 18 y 35 años, con unos ingresos menores a 37.300 euros anuales y que lleven al menos cinco años empadronados en la capital.

Otro requisito es que la fianza no podrá superar los 1.100 euros en el mercado privado y que el contrato esté gestionado a través de la EMVS dentro del programa de intermediación Alma. El inquilino, por su parte, devolverá esta cantidad sin intereses en los próximos 24 meses.

Todas estas medidas quieren paliar una tendencia que está al alza debido a la crisis económica y la inestabilidad laboral, que provoca que muchos jóvenes no se puedan emancipar, y otros tengan que volver al hogar familiar ante la incapacidad de afrontar el pago del alquiler.

De hecho, cada vez cobran más fuerza otras fórmulas habitacionales, como el coliving, compartir piso o decantarse por una residencia ante los elevados precios de la renta, y un endurecimiento de los requisitos para poder firmar el contrato.

Por otro lado, desde el punto de vista de los propietarios, en este contexto de crisis ha aumentado la tasa de impago en el alquiler. Una situación que genera indefensión entre los caseros, y no pueden rescindir el contrato.

MADRID SE ENROCA CON LAS AYUDAS

Por otro lado, la Comunidad de Madrid también pretende facilitar el acceso al alquiler, y lo está llevando a cabo el Plan Vive. En declaraciones a MERCA2, el consejero de Vivienda y Administración Local, David Pérez, explicó que el Gobierno regional lucha contra el encarecimiento de los precios del alquiler y para ello ha ideado el Plan Vive.

“Es evidente que la escasez de oferta ha propiciado un encarecimiento de los precios en Madrid ciudad, debido a la falta de oferta”, y cree que una mayor oferta rebajaría los precios del mercado. 

La Comunidad cuenta con 1,2 millones de metros cuadrados de suelo público repartidos en 43 municipios de la región para llevar adelante el Plan Vive, que consiste en la construcción de 15.000 nuevas viviendas en régimen de alquiler que serán entregadas a lo largo de la presente legislatura. Y prevén aumentar esta cifra hasta las 25.000 viviendas en los próximos ocho años. 

Estos inmuebles tendrán un precio hasta un 50% más barato que el valor medio del mercado, y serán promociones construidas mediante concesiones administrativas en colaboración público-privada.

PLAN ALQUILA

Junto al Plan Vive, la Comunidad de Madrid cuenta con el Plan Alquila, con 140.000 contratos, y las ayudas al alquiler, que este año ha contado con una dotación de 19 millones de euros y se han podido beneficiar unos 4.000 beneficiarios.

David Pérez reconoce que “faltan más promociones de arrendamiento de vivienda protegida” y apuesta por nuevas figuras de vivienda protegida como el alquiler rotacional y los alojamientos estudiantiles universitarios edificados sobre suelo protegido.

El encarecimiento de los precios de la vivienda ha provocado un desplazamiento de la gente hacia municipios colindantes, sobre todo por la falta de oferta. También influyen otros aspectos como la dificultad para acceder a un préstamo hipotecario o la incapacidad de ahorro suficiente para hacer frente al 20% que exigen los bancos.

Según David Pérez, el efecto expulsión también se debe a que no se ha llevado a cabo la construcción de los Desarrollos del Sureste en la capital, con la edificación de hasta 100.000 viviendas.