montar un negocio propio

Hay muchas razones que te pueden llevar a decidir poner en marcha un negocio. Pero, cuando se trata de emprender por necesidad, existe el riesgo de que la idea fracase incluso antes de ser una realidad. Y no porque no sea buena, sino porque quien se ha visto en cierta medida “obligado” a emprender puede carecer de esa pasión que es esencial para afrontar los retos asociados a la creación de un negocio.

Con frecuencia se dice que emprender por necesidad no es una buena idea porque quienes tomar esta decisión pueden no tener la suficiente tolerancia al fracaso y estar faltos de creatividad e intuición. Pero hay muchos casos de personas que han emprendido porque se han dado cuenta de que no tenían otra alternativa y han alcanzado el éxito.

Entiende que emprender por necesidad no es emprender con desgana

que es emprender por necesidad

Que alguien ponga en marcha un negocio porque considere que no tiene otra forma de ganarse la vida no implica necesariamente que afronte el proceso con desgana y desmotivado. El número de emprendedores por necesidad es mucho más bajo de lo que se suele pensar, y esto se debe a que al final la razón para poner en marcha un negocio no es solo la necesidad de tener unos ingresos, sino que existe ese gusanillo e ilusión por crear un proyecto propio.

La capitalización del paro es una herramienta que los Poderes Públicos ponen a nuestra disposición para que podamos emprender si estamos en una situación de desempleo. Pero debemos asumir de una vez que nadie va a afrontar el duro proceso de poner en marcha un negocio si no se tiene un mínimo de ilusión por ello.