jueves, 13 mayo 2021 21:22

Cómo saber si la miel que compras es pura o adulterada

La miel está entre los productos más adulterados y de los que más estafas agrupa (etiquetados dudosos, adulteración del producto con otros agregados, etc.). En parte es por el desconocimiento del usuario, ya que aún sigue generando muchas dudas. Pero debes saber que existen algunos trucos para poder identificar si realmente te están dando gato por liebre.

Ahora que comienza el mal tiempo, el frío, los catarros y síntomas gripales, seguro que la venta de miel se dispara debido a sus fantásticas propiedades saludables. Por eso, es el momento de conocer cómo puedes diferenciar entre los tipos de mieles y si está realmente adulterada o si es pura.

Diferenciar entre miel pura y adulterada

Engaños con la miel

miel

La miel, junto con el pescado, las especias, y la carne, está entre los productos sobre los que pesa un mayor engaño. Muchos aprovechan que es un producto bastante demandado para hacer negocio confundiendo o engañando al cliente.

Según la OCU, el 20% de la que se importa es fraudulenta en algún sentido. Los engaños pueden provenir de un etiquetado confuso para el cliente que pueda llevar a engaños sobre la procedencia o la pureza, hasta el uso de otras sustancies baratas para adulterar la miel pura y poder obtener mayor cantidad de producto.

Por tanto, cuando vayas a adquirir este producto tendrás que poner todos tus sentidos para que no te den gato por liebre y estés pagando un producto a precio de miel que no lo es.

Para saber identificar los engaños, deberías vigilar especialmente la composición y la tabla nutricional para ver si el contenido en azúcar es inusual para una miel o si contiene otros ingredientes (no debería, debe ser miel pura), así como la procedencia:

  • Algunos productos se adulteran mezclando la miel pura con azúcar, melaza, jarabe de glucosa, jarabe de patatas, y otros siropes dulces que son baratos. Así obtienen mayor cantidad, pero te la están vendiendo al mismo precio de la miel pura. Esto es difícil de identificar, ya que en muchos casos no cambian demasiado su apariencia, sabor, y textura. Pero la tabla del contenido podría darte pistas.
  • Etiquetados confusos que no tienen sello de la UE y que no especifican el 100% de la procedencia. Algunos se limitan a especificar solo un tanto por ciento de la miel que contiene, pero no aportan datos del resto. Por ejemplo “20% miel de España”. Evita siempre eso, tienes que asegurarte de que el 100% proviene de España, o de Europa en su defecto, y no de otros países como China, etc.


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