Los mitos del placer femenino que ha derribado el Satisfyer

Desde que saltara a la fama hace unos meses, a pesar de llevar ya tiempo existiendo, el Satisfyer se ha convertido en toda una revolución. Sexual, sobre todo, pero también en muchos otros aspectos. Un ejemplo de ello es el feminismo. Y es que ahora entendemos mucho mejor el placer femenino.

El placer de las mujeres es algo que, a lo largo de la historia, se ha venido escondiendo o se le ha restado importancia. Muchos son los artículos y consejos que hay sobre la masturbación masculina. Es algo que está en el pensamiento de todos y nadie lo critica ni lo juzga. En el caso de las mujeres, la cosa cambia.

Por ello, que un producto como este haya cogido tal fama en tan poco tiempo, demuestra un gran cambio de mentalidad en las mujeres de hoy en día. Descubre los mitos del placer femenino que el Satisfyer ha conseguido derribar.

Salud y felicidad, las bondades del Satisfyer

felicidad

El sexo es salud y también felicidad. Al menos, siempre que este esté realizado de buena manera. Es decir, si disfrutamos practicándolo. Por ello, el Satisfyer no solo ha roto varios mitos relacionados con la sexualidad femenina, sino que también se ha convertido en el complemento perfecto. Esto ocurre tanto en solitario como en pareja, pues cada vez son más quienes lo incluyen durante el sexo.

Gracias a este aparato, son millones las mujeres que han vuelto a reconectar con su cuerpo. Han aprendido a entenderse. Ahora se escuchan y, sobre todo, ahora saben lo que quieren y cómo expresarlo. Esta gran revolución no ha pasado desapercibida tampoco para el género masculino. Aunque al principio había varios reticentes a probarlo, lo cierto es que cada vez son más las parejas que lo incluyen en su alcoba.

Una relación sana se basa en conocer a nuestra pareja y saber otorgarle el placer que se merece. No hay que sentirse peor, como ha pasado en ocasiones, por hacer uso de un aparato externo con el objetivo de que la mujer llegue mejor y de forma más placentera al orgasmo. Justo lo contrario. Las parejas sanas, felices y compenetradas no han tardado en ponerlo en práctica. Esto no es solo cosa de masturbación femenina en solitario, también es algo para descubrir y practicar juntos.