lunes, 12 abril 2021 8:33

El subidón de Vox lanza al PSOE a los brazos de Pablo Iglesias

Como el mítico duelo a garrotazos de Goya, PSOE y Partido Popular ya han dejado claro este mismo domingo electoral que ambos quieren ser los abanderados del próximo Gobierno. El problema es que los resultados no aclaran nada. Tan solo la escalada de Vox podría animar a un pacto del bloque de izquierda que deje en una situación delicada a Pabla Casado.

Tras las elecciones de abril, y con el desencuentro de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, el líder del PP siempre pudo ponerse de perfil para no tener que abstenerse en la investidura de Sánchez. Pero ahora, con el meteórico ascenso de Vox, puede que la izquierda se alarme y decida mover ficha.

Así, el propio líder socialista ha querido dejar claro en su discurso de este domingo que “sí o sí” habrá un nuevo Gobierno en las próximas semanas. Pero al margen de juegos de palabras y trucos de malabares, eso solo pasa por un pacto con Unidas Podemos. Y dicho pacto puede llegar, curiosamente, gracias al crecimiento de Vox.

Ante ese escenario las palabras de Pablo Casado pueden quedar un tanto descafeinadas. Y es que tras los resultados del domingo el máximo responsable del PP ha expresado que Sánchez ha “fracasado” porque convocó las elecciones para lograr más escaños y no lo ha conseguido. Además, no ha cerrado la puerta a dar un paso al frente si el candidato socialista no desbloquea la situación.

“Vamos a ver ahora qué plantea Pedro Sánchez y después ejerceremos nuestra responsabilidad porque España no puede seguir más tiempo bloqueada”, ha declarado Casado, que ha confirmado que su partido será “muy exigente” con el PSOE porque España no puede “esperar más ni puede ser rehén de sus intereses partidistas”.

LA FUERZA NACIONALISTA

Otro de los focos de atención a la hora de desbloquear la gobernabilidad estará en el resultado de los nacionalistas. En concreto, dichas formaciones y a favor de la independencia llegarán al Congreso de los Diputados con un total de 36 diputados, superando los resultados obtenidos en los comicios del pasado mes de abril y rompiendo el techo histórico que consiguieron en 2011. Como novedad en esta convocatoria entran en la Cámara baja los antisistema de la Candidatura de Unidad Popular (CUP) con 2 escaños y el Bloque Nacionalista Galego (BNG), que regresa con 1 escaño al hemiciclo del que desapareció en 2015.

La formación independentista con más peso en el Congreso es la encabezada por Gabriel Rufián (ERC-Sobiranistas), que obtiene 13 escaños – 2 menos que 28-A-, como consecuencia de la pérdida de más de 150.000 votos.

JxCat gana un escaño, situándose en 8 tras ganar más de 26.000 votos mientras que la CUP irrumpe por primera vez en el Congreso de los Diputados con 2 escaños respaldados por más de 240.000 votos. Mientras, en el País Vasco, el PNV suma un escaño más, hasta los 7 y Bildu llega hasta los 4 diputados, mientras que el PP sigue quedándose sin representación en esta comunidad autónoma. El quinto diputado de Bildu lo es por Navarra, y se lo quitan al PSOE.

LA ANÉCDOTA DE ERREJÓN

Al margen del auténtico fiasco de Ciudadanos, uno de los alicientes de estas elecciones era ver cómo se comportaba el partido de Iñigo Errejón. Así, Más País ha cosechado en sus primeras elecciones generales un total de 552.088 votos en toda España, una cifra muy similar al apoyo que logró su mentora Manuela Carmena solo en la ciudad de Madrid en las elecciones municipales de mayo, donde se impuso al resto de los partidos con 503.990 votos.

La candidatura de Errejón, que se presentaba en 18 provincias españolas junto a formaciones como Equo, Compromís y Chunta Aragonesista, ha obtenido tres diputados en el Congreso este domingo 10 de noviembre, dos en la provincia de Madrid y uno en la de Valencia.


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