Los alimentos caseros son inseguros

La seguridad alimenticia es una de las primeras premisas a la hora de comer sano. Muchos son los que opinan que los alimentos caseros son más seguros que los que se compran en supermercados y grandes almacenes. Pero a veces no es así.

A tu mente puede llegar el recuerdo de un brote de triquinosis debido al consumo de un cerdo sacrificado sin control sanitario. En esa ocasión, las personas infectadas pudieron sobrevivir. Otras, no tienen un final feliz.

La seguridad de los alimentos caseros

Los alimentos caseros tienen muchos beneficios. Pero también inseguridades con respecto a los alimentos comerciales, ya que, al estar dentro del entorno «casero», no se someten a sistemas de seguridad para garantizar su estado y reducir los riesgos en caso de que se consuma.

El consumo de alimentos caseros es una realidad todavía posible hoy día. Muchos son los que tienen gallinas y comen sus huevos; los que hacen queso de la leche de las vacas, ovejas, etc. Y muchos de esos alimentos no pasan por controles sanitarios, lo que provoca poner en peligro la salud.

Un claro ejemplo lo tenemos en 1986, donde hubo más de 6.000 casos de brucelosis en España, provocada por el consumo de leche cruda y queso fresco casero.

Actualmente, no es tan peligroso consumir alimentos caseros, pero tras el caso de triquinosis (que estaba prácticamente erradicada en España), se ha abierto el debate acerca de lo que comes. De hecho, hay algunos alimentos de este tipo que pueden ser peligrosos.

Los peligros del cerdo doméstico

Hay hogares, sobre todo en pueblos, que cuidan de animales para después matarlos y comérselos. Pero la posibilidad de contagiarse con alguna enfermedad es alta si no se pasan los controles sanitarios antes de sacrificar al animal.

En el caso del cerdo, uno de sus principales riesgos es la triquinosis, provocada por un parásito de nombre Trichinella. Entre los síntomas están malestar general, diarrea y vómitos, dolor abdominal, dolor muscular, etc.

La ventaja de esta enfermedad es que se detecta fácilmente con un microscopio y es una de las que se revisa cuando se controla a los cerdos que van a ser sacrificados.

Otro de los parásitos que puede afectar es el Toxoplasma gondii, que causa la toxoplasmosis, una enfermedad que puede generar daños graves e incluso letales para los fetos y personas inmunodeficientes. O, por ejemplo, la listeriosis, una enfermedad muy grave, sobre todo para mujeres embarazadas y bebés.

Lo mismo puede ocurrir con las carnes de caza, que pueden estar infectadas por enfermedades que afectan al ser humano.

Por eso es tan importante realizar inspecciones veterinarias antes de consumirlas.

Huevos caseros, los alimentos caseros más habituales

Los huevos son uno de los alimentos que más se consume en los hogares españoles. Y uno de los principales riesgos es la Salmonella, o la Escherichia coli.

Estas enfermedades no son exclusivas de un ambiente casero, sino que también en la producción comercial puede ocurrir, por eso se llevan a cabo controles sanitarios y medidas higiénicas que las evitan. Aunque a menudo no ocurre lo mismo en el entorno doméstico.

Leche cruda

De las tendencias actuales, el consumo de leche cruda, recién salida de la vaca, oveja, etc. está en auge. Pero lo cierto es que es una de las prácticas más peligrosas para la salud ya que hay riesgo de contraer Eschherichia coli, Listeria monocytogenes o alguna otra enfermedad grave.

De hecho, antiguamente, cuando sí se consumía así la leche, antes de beberla (o usarla), se hervía tres veces para evitar que fuera perjudicial para la salud. Y esto, en el entorno doméstico, también puede dar problemas.

queso, alimentos caseros

Algo parecido ocurre con uno de los derivados de la leche, el queso, que puede desarrollar parásitos que afecten a la salud, sobre todo si el queso a consumir es fresco o poco curado.

Conservas caseras

Entre los alimentos caseros, uno de los más habituales son las conservas, que en muchos hogares se hacen de manera doméstica. Pero uno de los mayores riesgos que tienen es el botulismo, que puede llegar a ser letal. Por eso, hay recomendaciones a seguir: botes con cierre hermético, materia prima limpia, temperatura adecuada, etc.

Las setas silvestres como alimentos caseros

Otro de los «habituales» son las setas. Muchos van al campo a cogerlas sin que se tenga en cuenta el riesgo que entraña esta práctica ya que las especies pueden ser difíciles de identificar y podrías consumir setas tóxicas pensando que son comestibles.

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Hay muchos más alimentos que pueden entrañar riesgos. Por eso lo mejor es llevar a cabo todas las recomendaciones sanitarias y no poner en riesgo la salud en caso de duda.