martes, 22 junio 2021 19:43

El desastre de Repsol en Venezuela: es vital para asegurar su suministro de gas

Repsol está atrapada en Venezuela más allá de sus limitaciones en la producción petrolera. La compañía española necesita con fuerza de los yacimientos que posee en dicho país, los tiene en propiedad compartida con PDVSA junto a otras firmas del sector como Eni, para asegurar el suministro de gas natural. Una situación cada vez más complicada por la espiral de autodestrucción en la que lleva el país instalado en los últimos meses.

La compañía española mantiene en la región, a cierre de 2018, hasta 2.601 billones de pies cúbicos respecto de un total de 9.554 billones, lo que representa el 27%. Aunque la firma se ha fijado reducir su dependencia, ese porcentaje convierte a Venezuela en el país con un mayor volumen de reservas de gas natural para Repsol de todo el mundo, al que le siguen el resto de países latinoamericanos (con un 25,7%), Estados Unidos (20,4%), Perú (18,1%) y Oceanía (5,4%).

La dependencia al suelo venezolano empezó a gestarse a medida que sus otros grandes depósitos de gas en la misma región empezaron a presentar problemas. En concreto, dichos países eran Argentina y Trinidad&Tobago que en 2011 sumaban cerca de un 61,7% de todas las reservas que tenía bajo su control Repsol. El país albiceleste fue el gran bastión de la española durante muchos años gracias al denominado yacimiento de Vaca Muerta, hasta que el Gobierno decidió expropiar la denominada YPF, compañía con la que explotaba los pozos argentinos.

Entre 2010 y 2015, Repsol pasó de tener un 5,1% de sus reservas de gas a un 36,6% en Venezuela, para lo que invirtió cerca de 2.400 millones de euros

En aquel momento, Repsol decide dar un paso al frente en Venezuela y tras varios acuerdos y descubrimientos se convierte en el eje principal de sus reservas de gas natural y en menor medida de petróleo. Entre 2010 y 2015, la española pasó de tener un 5,1% de sus reservas de gas a un 36,6% en Venezuela, para lo que invirtió cerca de 2.400 millones de euros (la suma incluye la exploración y desarrollo de crudo y gas). Una cifra que tres años después se ha desplomado cerca de 9 puntos básicos y que ha supuesto que el valor total de sus gastos capitalizados (esto es la suma histórica de los costes) en el país se haya hundido hasta los 568 millones de dólares, tras apuntarse por amortizaciones y provisiones acumuladas hasta 1.827 millones de euros.

Ahora, el hundimiento del país está poniendo en riesgo el abastecimiento de gas natural de sus redes, debido a que la posibilidad de sustituir el suministro es mucho menor por su alta dependencia. Recientemente, los analistas de Bloomberg hacían hincapié en que “el proyecto de Repsol de gas natural en la costa (denominado la Perla) está produciendo muy por debajo del objetivo inicial (se preveía que alcanzase los 1.200 millones de pies cúbicos por día) debido a la disminución de la inversión de Eni y Repsol, dada la inestable capacidad financiera del socio local PDVSA”. Incluso el propio presidente, Antonio Brufau, había explicado a los analistas en el tercer trimestre que la firma había empezado a notar la caída de la demanda de gas.

Por ello, otra vez Repsol se ha sumido en los últimos años en una nueva búsqueda de yacimientos que permitan reducir la dependencia al gas venezolano. En los últimos años la primera elección ha sido los Estados Unidos. El país ha cogido impulso desde el 2014 y ha pasado de tener una presencia testimonial (de apenas un 0,71% del total de reservas) a convertirse en el segundo país (con una cuota del 20,4%) más importante por reservas de gas para la petrolera española.

Aunque la exploración y el desarrollo en países desarrollados como Estados Unidos es mucho más caro que en otras regiones. Los importes de los costes históricos capitalizados relativos a las actividades de exploración y producción de los terrenos estadounidenses supera los 10.000 millones de euros, mientras que (por ejemplo) para un volumen similar de reservas en Perú dichos gastos apenas alcanzan los 1.180 millones de euros.

INDONESIA, EL NUEVO MANÁ PARA REPSOL

Además de las fuertes inversiones en Estados Unidos, la petrolera española conseguirá reducir la dependencia al gas venezolano gracias al descubrimiento de una de las mayores bolsas de dicha materia prima en décadas. El pozo hallado, denominado ‘KBD-2X’, cuenta con una estimación preliminar de cerca de dos billones de pies cúbicos de gas y se sitúa en Indonesia.

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El descubrimiento le permitirá a Repsol aumentar las reservas de gas de la compañía en torno a un 20%, según las estimaciones de Bloomberg. Además, cuenta con la ventaja de que está próximo a la infraestructura ya creada, a unos 25 kilómetros de la planta de gas de Grissik (dónde se procesa y distribuye gas tanto a Singapur como al resto de la región), lo que “debería permitir” a la petrolera española comenzar a explotar el yacimiento “de manera relativamente rápida”.

Pese a la importancia del descubrimiento, que incluso es superior a las estimaciones iniciales, muestra la importante cantidad de reservas de gas que mantiene en Venezuela, ya que el volumen encontrado es todavía un 30% inferior a la que mantiene en Venezuela. Asimismo, el hallazgo realizado en el bloque de Sakakemang, al sur de la isla de Sumatra, no pertenece al 100% a Repsol sino que su porcentaje es el del 45%, el mismo que posee la malaya Petronas y el 10% restante pertenece a la japonesa MOECO.


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