Seis amigos, un desafío: Acabar con la horda de zombies que te rodea en un escenario distópico. Armados con escopetas, dispuestos en círculo y con la única ayuda de algunos barriles cargados con explosivos, un par de elevadores y unas barricadas, es hora de matar o morir. Es hora de Zero Latency.

Puede parecer publicidad barata (gratis, en realidad), pero es que el producto de realidad virtual de la compañía start-up asturiana 7Fun, especializada en centros de entretenimiento familiar, con rocódromos y camas elásticas, es realmente divertido. La primera experiencia, un ‘zombie survival’, recuerda poderosamente a aquel House of the Dead de las recreativas.

Zero Latency resuelve uno de los grandes problemas de la realidad virtual. Ofrece un espacio amplio pero limitado por el que moverte y te asegura ciertas condiciones que evitan que termines golpeándote contra una pared o contra tus compañeros. Nada de estar girando como un idiota en el salón de tu casa, haciendo peligrar los jarrones.

Las gafas utilizan una tecnología propia, las mochilas llevan ordenadores AlienwareLo más bonito de Zero Latency es que es una de esas pocas veces en las que vemos un centro de entretenimiento realmente molón no en Londres o alguna gran ciudad europea, sino en Madrid. Es el típico sitio que atraerá turistas, incluso a aquellos que tengan que desplazarse un poco del centro en transporte público. “Pagar un alquiler de tantos metros en el centro era complicado”, reconocen los dueños. La ubicación elegida, en la calle Pradillo de Madrid, junto al Registro Civil, es una buena alternativa. Inscribes a tu hijo recién nacido y te echas una partida. Y no es broma: Ha estado a punto de pasar.

Zero Latency permite jugar simultáneamente a seis jugadores (la idea es ampliarlo posteriormente a trece e incluso permitir que jueguen juntas personas de diferentes países), con unos cascos con una tecnología propia basada en la tecnología de realidad virtual OSVR, y cuenta con un espacio de 200 metros cuadrados.

Las armas utilizadas, las Blackbird, han sido fabricadas mediante impresión 3D. Y pesan lo bastante como para tomártelas en serio. Si te animas a jugar un consejo: Si ves que el arma empieza a apuntar raro, pide al monitor que te la vuelva a recalibrar. Las mochilas contienen un potente ordenador Alienware.

Una experiencia más que divertida...7Fun ya empezó el año pasado con Birdly, un simulador de vuelo que combina las HTC Vive y la tecnología de Somniacs. Quizá hayas visto la máquina que utilizan: Vodafone la tiene de gira por toda España.

Carles Comas, CEO de 7Fun Center, recordó que la tecnología es australiana y que sólo existen centros en Melbourne, Tokio (en el Joyopolis de Sega), Orlando (EEUU) y Madrid. El objetivo es alcanzar los 15 centros al acabar el año.

“A veces nos dicen que los gráficos podrían ser mejores. Pero no es cuestión de gráficos, es cuestión de cómo reacciona tu cerebro a la experiencia. Una vez que estás dentro, los gráficos te dan igual”, afirma Comas. Y tiene razón.

Próxima parada: Barcelona y Europa

Madrid deberia ser sólo la primera parada en España, donde se está estudiando abrir un centro en Barcelona. A partir de ahí, la expansión por Europa: La asturiana tiene los derechos para abrir en otros mercados del continente.

Más adelante habrá otros juegos y experiencias, así que el survival zombie que está en marcha actualmente es sólo el primer paso.

La libertad de movimiento se ha logrado gracias a un equipamiento especial. El jugador lleva un casco de realidad virtual basado en OSVR, un ordenador AlienWare cargado a la espalda como una mochila y armas simuladas impresas en 3D –denominadas Blackbird- con un peso que logra transmitir gran realismo al jugador. En conjunto, el equipo no supera los 3 kilogramos, por lo que resulta cómodo para cualquier jugador, independientemente de su edad.

El precio es alto: 35€ por cabeza por una experiencia que en total viene a ser una hora, con media hora de partida propiamente dicha. Pero es una idea fabulosa para cumpleaños, despedidas de solteros, encuentros de empresa y otras situaciones. En el momento de escribir estas líneas había una oferta de Groupon que te venía a dejar la partida, si juegas con varias personas, entre 22 y 25€.

Cuando terminas la partida, recibes por orreo electrónico las puntuaciones de tu grupo y es el momento de presumir y recriminar. “Claro, si me dejáis a mí reparando las barreras”, “Es que si no me cubrís no hay manera”, “¿Habéis visto cómo le quité a ese zombie gordaco de encima a Ana?”.

La compañía tiene muy clara la importancia del centro como atracción turística y pide a los usuarios que la puntúen en Tripadvisor. De las 45 reseñas que había en el momento de escribir estas líneas, sólo una bajaba de las cinco estrellas.

¿Es aconsejable? Sí. Oh, sí. Cuando decimos que hemos jugado nuestra primera partida en Zero Latency dad por hecho que no será la última.

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